Quise agarrarme de ti;
Quise aferrarme a tus brazos,
esconderme del mundo entre tus pechos,
Alejarme un poco de mi misma, incluso.
Créeme que lo intenté.
Olvidaba que tú también estabas rota.
Quizás más rota que yo.
Y simplemente mi gradiente estaba a favor de la gravedad.
Mamá, pérdoname.
Te juro que lo intenté.
Veo la decepción en tu mirada.
Lo sé.
Pero, ¿cuando estás satisfecha?
El decepcionarte era una rutina que se me daba bastante bien,
parecía no aburrirme;
Porque al parecer nunca dejaba de hacerlo.
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Diario de Elizabeth
Vampiro¿Los vampiros existen? Ya sé lo que todos responderán; - ¡NO! -¿Pero están totalmente seguros? ¿Qué sentirías si te arrebatarán tus sueños, tus esperanzas...? Quizás sin darte cuenta ya te hayas topado con uno, el mal se oculta hasta casi desaparec...
