4. Todo es posible.

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Salí de la oficina de Tony con la carpeta que me había entregado en manos, tomé de nuevo el elevador indicándole mi piso correspondiente, al llegar y que las puertas se abrieran me dirigí directo a mi computadora y abrí Twitter, Facebook y toda red social que existía.

"Fiesta hoy en la torre Stark 8:00 pm"

Parte de la mañana y la tarde completa me puse a elaborar los preparativos de la fiesta, debía ser épica, como toda fiesta que hacia Tony Stark, mi día se pasó entre llamadas, mensajes, anuncios, etc.

Comprando cosas aquí y otras por allá, sacando algunas que ya se encontraban en la torre. Dirigiendo donde tenía que ir cada objeto según el gusto de Tony y como mejor se mirara. Tony quería una fiesta pequeña, lo cual serían unos 500 invitados de los cual 60% eran mujeres y el 40% hombres, pero bueno que se le puede hacer, es Iron-man, mi jefe y mejor amigo.

Tenía que ir a ver las bebidas y los aperitivos, a menos el sonido ya estaba reservado, ser Tony Stark tiene sus ventajas, espero y las tenga en todas las tiendas a las que debo ir.

- Lo siento – me disculpe con quien había chocado al salir de la tienda

- ¡Hey! –una animada voz saludo.

- Alex – sonreí abiertamente al mirarla frente a mí - ¿Qué haces aquí? No importa, te invoque amiga.

- ¿Qué? ¿Por qué? – curioseo de manera emocionada.

- Tengo una fiesta hoy – canturreé de forma divertida – Ya sabes, Tony – rodé los ojos – Fiesta de última hora como de costumbre. Tienes que venir conmigo.

- Claro – sonrió sin más.

- Genial. Paso por ti a las 8:00 – informe.

- De acuerdo.

- Me tengo que ir – le di un beso en la mejilla – Te veo a la noche.

- Adiós.

***

Entre a la torre con bolsas en mano, serían los últimos decorativos y todo quedaría listo.

- ¡Tony llegue! – anuncie dando un pequeño grito por el lugar, no obtuve respuesta alguna – Jarvis ¿Dónde está Tony?

- El Señor Stark está en su oficina – respondió la voz invisible sabelotoda – Ya le avisé sobre su llegada, bajara en unos momentos.

- Gracias Jarvis.

- Deja te ayudo con eso – Tony salió del elevador y a paso rápido llego hasta a mí para "ayudarme"

- Gracias – coloqué algunas de las bolsas en una mesa – Ciertamente no pesaban – sonreí.

- Bueno, no todos tenemos súper fuerza.

- Al igual que no todos tenemos una súper armadura – contraataque.

- Gracias por lo de súper – rodé los ojos ante su comentario – Yo las diseñé todas.

- Si Tony lo sé – asegure rendida de escuchar esa historia de nuevo y antes de que la contara hable - Oye ¿Dónde quieres que ponga esto? – le mostré los adornos que había comprado

- ¡¿Qué?! No, no, no – quito los adornos de mis manos y los coloque en la mesa nuevamente – Deja eso ahí – ordeno con voz tranquila – Tu – me señalo – Tienes que irte a cambiar.

- Tony son las 6:30 – observe la hora en mi reloj – La fiesta es a las 9:00

- 8:00 – corrigió

Libre - Steve RogersDonde viven las historias. Descúbrelo ahora