Narrador
Tony había sido el primero en llegar a la escena, como bien había dicho, Loki se encontraba en el lugar que era su empresa y su hogar. Trato de convencer al científico que apagara aquel aparato que no traería nada bueno. Sin obtener los resultados deseados, IronMan lanzo dos pares de laceres hacia el cubo tratando de destruirlo, sin obtener éxito, los rayos no traspasaron el campo que protegía al cubo haciendo una pequeña explosión, donde ambos hombres salieron volando en diferentes direcciones.
El millonario intento entablar una conversación con el villano que amenazaba su mundo de retirase por la paz sin causar mayores daños, claramente ese no era el objetivo de Loki, por lo cual lucharía hasta el final. Él tenía un ejército, unos que los superaba en número ¿Por qué se rendiría? Todo estaba a su favor ¿Qué era lo que podría salir mal?
Que no había acabado con ellos, que no los había aniquilado y que solo había conseguido todo lo contrario a lo que él quería, unirlos como un verdadero equipo. Uno que, si no podía proteger la tierra, la vengarían.
Y así tan pronto como las palabras terminaron, el agujero de gusanos se abrió en el cielo de Nueva York, dejando pasar a un sinfín de seres de otro mundo que buscaban causar una guerra, dejando sin piedad alguna, la muerte y destrucción de un nuevo planeta.
Aunque Tony Stark intentaba usar toda su armería contra aquellos seres, era imposible para el solo luchar contra cientos de ellos a la misma vez y por cada uno que aniquilara, era como si salieran tres o cinco más.
La gente en las calles miraba con intriga lo que encontraba en el cielo, y es que, para cualquier persona en la tierra era sorprendente ver un agujero en el medio del cielo, más por el hecho de que de aquel enorme agujero comenzaban a salir cientos de seres que nunca habían visto. Y aunque la curiosidad los mataba, de manera inmediata el miedo los apodero cuando comenzaron a atacarlos, disparando contra ellos, obligándolos a correr y ocultarse donde les fuera posible, para poder salvar sus vidas.
Loki, observaba con fervor y admiración lo que aquello sirvientes obtendrían para él, pretendía no ensuciar sus manos, no lo haría, pues, para eso tenía un ejército que conseguiría para él lo que quisiera. Claramente no vio venir la intervención de su hermano venir. Thor llego hasta la torre pidiéndole a su hermano que recapacitara de su elección. Aquel Semi-Dios de traje verde no acepto rendirse ni marcharse sin su victoria por lo que una pelea de Asgadianos comenzó.
Mientras Thor y Loki luchaban en la torre, IronMan intentaba controlar la situación y que aquellas cosas no escaparan, obligándolo a él hacer todo lo posible por ser el objetivo principal de los extraterrestres.
- Estamos a tu derecha dirección noreste – comento la agente Romanoff piloteando la nave que ingresaba a la ciudad de Nueva York.
- ¿Qué antes pasaron por hamburguesas? – comento un sarcástico Tony – Vayan a Park, los llevare para allá – ordeno
Tal cual como Tony había mencionado, dirigió al grupo de extraterrestres hasta donde había indicaso, haciendo que la nave los interceptara y aniquilara a muchos de ellos. Con la dirección que llevaba la nave, fueron justo a parar frente a la torre Stark, donde Loki y Thor aún se encontraban luchando el uno contra el otro. Natasha apunto hacia Loki y comenzó a disparar con las municiones del jet. Loki tomo su cetro, disparando hacia la turbina de este y dañándola por completo, obligándolos a descender de una manera nada agradable.
Cuando el jet se estrelló en el asfalto ocasionando miles de piedras y polvo y humo por todos lados, Steve, Natasha y Clint bajaron rápidamente. Los tres miraron el caos de la ciudad, buscando una forma de volver arriba y poder ayudar, cuando su vista fue a dar aquel agujero en el cielo por donde salía un enorme ser que a la vista humana se asimilaba a una ballena, pero mucho, mucho más grande.
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Libre - Steve Rogers
FanfictionFui educada y entrenada para aniquilar a cualquiera que se interpusiera en el camino. Mi único propósito era terminar con cualquier amenaza y era buena en lo que hacía, siempre cumplí cada orden como una buena y fiel soldado. Pero ¿Un paraíso? No, n...
