Capitulo 44

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El desayuno es incomodo. La familia real francesa se presenta y por fin veo el rostro de la princesa. Se llama Dapne y si, es bonita.

Maxon no ha sonreido ni una sola vez ni me a mirado, lo que me hace sentir insegura despues de lo que escuche decir a la princesa.

Termino mi desayuno y nos despedimos, dejando a toda la realeza en el comedor.

Al cerrarce las puertas todas soltamos aire.

-Vaya.- comenta celeste- Que ambiente tan pesado.

-Yo tambien lo note- apoya Elise.

-Bueno... Pues sera mejor que vayamos a la sala de mujeres. Las paredes pueden tener oidos.- sugiere al final Kriss.

Guardo silencio en todo el trayecto con el nudo en la garganta aun fresco. Entramos a la sala y me dejo caer el en primer sillon.

-Estoy cansada- habla Celeste- despues de la bromita gastada a noche...

Me echo a reir involuntariamente. Como olvidar como pinte su rostro.

Me retuerzo y sacudo la mano tratando de tranquilizarme.

-Yo... Lo siento... Esque... Es muy- me echo a reir de nuevo y me agarro de mas esquinas del sillon.- no puedo...

Celeste me mira entre divertida y extrañada. Elise esta que no se la cree y Kriss apenas y contiene la risa.

-Vale...- dice Celeste- yo ire a tirar desechos toxicos.

Suelto una carcajada y kriss rompe en risas. Mi estomago me duele.

Me paro y me acerco al ventanal mareada.

-Celeste... Ya no nos- vuelvo a reir al recordarlo- digas nada.

-Bien. Solo deja tirar mi agua de...- las puertas se abren mientras yo espero a que diga de tamarindo pero se congela.

-Alteza- saluda haciendo una reverencia.

Me acerco a la puerta y veo a la reina y a la princesa Dapne.

-Altezas- saludo con una nueva reverencia.

-Buenos Dias- saludan ellas al unisono entrando.- Que lindo lugar- dice la reina.

-Definitivamente- apoya la princesa- acojedor.

-Los colores no me convencen- dice la reina. Pongo los ojos en blanco. Acaba de decir que le gustaba.

-A mi me convencen madre. Podria pasar dias enteros aqui- opina la princesa.

-Pues yo no. Sera mejor que me instale en mi suite. Dapne ayudame.- dice por fin la reina.

-Bien. Hasta luego muchachas- se despide la princesa Dapne.

-Hasta pronto Alteza- decimos todas al unisono. Dicho eso salen y todas suspiramos.

-Otro ambiente tenso- dice Celeste-no creo que sea bueno para mi agua de tamarindo.

Y me viene otro ataque de risa.

Tiempesito mas tarde...

Miro congelada la escena ante mis ojos. Los guardias estan entrenando justo enfrente a la sala de mujeres. Celeste esta que ya se escogio a sus tres hombres, Elise apenas y se la cree y Kriss ella esta que se desmaya y yo... Yo casi me tapo los ojos. Siento como si estuviera traicionando a Maxon.

-Ire a leer-digo apartandome de los ventanales.

-La santa- se burla celeste.

-No pienso seguir viendo eso- digo riendo- nos vemos.

Salgo a paso lento con una sonrisa involuntaria en mi rostro. La borro por instinto y sigo caminando.

Al doblar una esquina se me congela el alma, se me congela la garganta, se me congela cada centimetro de mi cuerpo.

Maxon besa apasionadamente a la princesa de francia, toma su cintura y la acerca mas a el. Ella... ella se deja llevar.

Justo cuando me iba a dar la vuelta Maxon abre los ojos.

Yo cierro los mios y doy la vuelta rapidamente. Abro los ojos y echo a correr, los tacones me molestan asi que me los quito y subo las escaleras hasta el segundo piso, donde esta mi habitacion.

Cierro de un portaso y me siento en el suelo mirando a la nada.

Maxon la beso... En el palacio y nisiquiera la detuvo. El no me ama, el no me quiere, el no me aprecia.

La puerta se abre de golpe y entra Maxon. Tiene un semblante molesto como preocupado.

-_________...- intenta decir pero pongo el dedo anular en mis labios y me recargo en la pared.

-No digas nada- mi voz es ahogada y se nota la tristeza en ella pero aun asi es firme.- se lo que vi. Sabes lo que vi. No necesito que me mientas.

-Escuchame- pide el.

-¿Para que.- cuestiono- estoy suficientemente llena de tus mentiras, no quiero mas.

-Yo te amo- dice el.

-Mentira.- susurro al borde de las lagrimas- si te pidiera que me mintieras tendras que decir la palabra te amo.

El cierra los ojos, dolido.

-No se a quien me duele mirar mas. A ti o a ella.- reprocho poniendome de pie- ella nunca mintio, pero tu si. Dijiste la palabra te quiero con el peso de un cuarto de tu castillo y dijiste la palabra te amo con el peso de todo tu castillo. Que se siente mentir Maxon Shchreave, quiero saberlo por que yo nunca te menti y odiaria saber que eso te divierte.

-Yo... Ella y yo no somos nada- dice al fin, sin mirarme.

-Mirame- exijo. Me mira- Sabes que es lo peor que puedes hacerme. Mentirme.

-Todo lo que te dije es verdad. Cada vocal. Cada sonido que salia de mi boca. Yo te amo.- confiesa con un nudo en la garganta.

-De corazones rotos no se puede vivir Maxon Schreave. Y haz roto el corazon que solo tenia rasguños y lo que mas me preocupa, es que de paso rompiste mi alma.- digo con lagrimas en los ojos.

-Yo...- traga saliva- quiero un final feliz contigo por que eres la unica que me importa.

-No existen los finales felices- digo fria.

-Eso no lo sabes- dice el.

-Si que lo se. Los finales felices... Solo existen en los libros y nuestras vidas no son libros. Mi vida no es una fantasia.

-Por favor. Se que podemos salir de esto juntos...

-Yo no quiero nada tuyo. Puedes terminar con la seleccion ahora mismo. Puedes acabar con mi corazon pero ten por seguro que recogere cada pedazo de mi corazon y con eso afilare mis palabras. Espero que te duelan mas que una espada atravezando tu alma.

-Para- pide al borde de las lagrimas.

-Me voy- digo tomando la bolsa con la que llegue.

-No sera necesario.- dice ahora el tan frio e inexpresivo que me sorprende su cambio- mañana mismo anuncio mi princesa.

Hace una reverencia y sale.

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