Ahora Kenneth estaba tumbado en la cama, mirando a la nada con los auriculares puestos. Al parecer era ya de noche. El chico miró el reloj de su mesilla, se quitó los cascos y apagó la luz. Suspiró y se arropó en la cama. Parecía que iba a dormirse ya. Verlo tan relajado, derrotado por el cansancio... era adorable, parecía un niño pequeño.
- Buenas noches Kenneth... -dije con una sonrisa en los labios.
El chico abrió los ojos de par en par. ¿Me había oído? No... eso no era posible...
- ¿Hola? -preguntó confuso Kenneth. Tenía la esperanza de que de verdad que me hubiera oído.
- Hola Kenneth.
El chico se levantó de la cama de inmediato y encendió la luz.
- ¿Quién es?
- Soy Lía.
- ¿Lía? ¿Cómo es que puedo oírte?
- Eso mismo me pregunto yo -reí.- Pero me alegro mucho de que así sea.
- Y yo. Una pregunta... ¿fuiste tu la que en el baño hizo que...?
- Sí...
- Y supongo que también viste lo que ocurrió antes de ello...
- Sí... bueno, no del todo...
- Bueno, así entenderás por qué.
Nos quedamos en silencio un momento hasta que él preguntó:
- ¿Te apetece que hablemos?
- Claro jajaja. Eres la única persona con la que puedo comunicarme así que ganas no me faltan...
- Está bien -rió.- Comencemos preguntando... ¿Lía tiene algún significado?
- La mayoría de las personas atribuyen a mi nombre el significado de aislamiento y soledad. No es del todo cierto, solo convivo con quien me ofrece su confianza... Es de origen hebreo y en realidad quiere decir "cansado" o "melancólico".
- Me gusta mucho -me ruboricé, menos mal que no me veía.- Creo que el nombre de una persona muchas veces dice cómo es el interior de esa persona.
- ¿Y Kenneth qué significa?
- Es un nombre de origen gaélico. Se supone que soy ambicioso y muy inteligente, que aspiro a conseguir lo máximo. Y en el amor soy un romántico empedernido y me derrumbo si me rechazan.
- No me esperaba eso de ti -dije riendo.
- Ni yo mismo lo esperaba -dijo riendo él también. -¿Sabes? Se me hace raro hablar con alguien a quien no pongo rostro... ¿puedes describirte un poco?
- Está bien... Tengo el pelo castaño y largo, liso con algunas ondulaciones que aparecen por las mañanas y me vuelven loca -él rió. -Mis ojos son grises y... no se qué más decirte. De estatura soy normal, no demasiado alta. Creo que rondo el metro setenta.
- Por la descripción que me has dado creo que debes de ser muy guapa.
Me quedé callada sonriendo.
- Oh, perdón si te he incomodado... Nunca soy así... Supongo que esto de hablar con alguien a quien no veo hace que no me intimide su presencia.
Ahora le notaba nervioso e incómodo.
- No te preocupes, siempre es agradable escuchar alagos. Por cierto, veo que te gusta mucho el rock.
- Me encanta, la música siempre ha sido mi vía de escape.
- ¿Sabes que te gustan los mismos grupos que a mí?
- ¿De verdad? Entonces creo que nos llevaremos muy bien. ¿Cuál es tu canción favorita?
- Bffff... no puedo escoger una sola.
- Yo tampoco, depende de cómo me sienta en ese momento me apetece escuchar una u otra.
- Exacto. Oye Kenneth... creo que me tengo que ir... No te extrañes, me pasa a veces.
- Está bien, pero vuelve pronto.
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- Hola hermanita, ha venido Anne a verte.
- Hola Lía. Tengo que decirte una cosa... verás... creo que deberías levantarte de esa cama pronto porque sino yo me voy a ligar a tu hermano, es lo que hay. Lo siento pero esto es así.
Escuché a mi hermano partiéndose de risa al lado.
- No te rías, tú sabes que es verdad. No puedo verte tantos días sin nadie de por medio y no intentar nada. ¡Que no te rías! Veremos qué opinas del asunto en unos días...
La seriedad con que Anne planteaba el asunto me hacía muchísima gracia.
- Mira, Anne, has hecho que sonría.
- ¿Ves? Ella también se alegra de que vayamos a ser cuñadas.
- Lo tienes todo muy decidido -rió.
- Por supuesto, en esta vida hay que tener las cosas claras. Tú y yo nos casaremos y tendremos dos niños preciosos que de mayores serán músicos porque heredarán tu talento.
- No sé si sentirme alagado o empezar a preocuparme...
- Tú no tienes por qué preocuparte. Solo piensa en mí -oí cómo le plantaba un beso a mi hermano y luego salía de la habitación. -Volveré a verte, Lía. ¡Te quiero! ¡Y a tu tremendo hermano también!
- Lía... Tu amiguita me preocupa...
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Invisible
Novela Juvenil- ¿Ventajas de ser un semifantasma? -dijo con una bonita sonrisa. - Supongo que algo bueno tendrá que tener esto... - Bueno, nos hemos conocido, ¿no? NO COPIES, SÉ ORIGINAL ;)
