Otra vez, una Eva mas inocente. El vídeo en la galería me recuerda a Eugenia.
La siguiente clase con Eva decidí ser un poco más fría, no le preste demasiada atención y los pocos segundos que nos miramos fijamente fueron solo para asegurarme que estaba entendiendo. Sentí como cada vez estaba más tensa y una expresión de confusión reino en casi toda la lección. Les quiero aclarar que yo estaba muerta por tocar a Eva, por besarla, por tenerla, pero quería ver como reaccionaba al verme tan fría y distante, por lo que al final grité triunfo, ella se había dado cuenta.
-Profesora, ¿por qué está tan distante esta clase?- siento toda su atención puesta en mí, la miro, con mi rostro más inexpresivo posible y con un respiro casi de fastidio le explico que he tenido una semana agotadora. Mi amada hace algo que no esperaba, me da suaves paseos con su mano en mi hombro, consolándome en silencio, siento como la electricidad recorre por mi cuerpo. El dolor en mi estómago, el subidón de energía, Eva me está tocando, lentamente, me mira dedicándome una pequeña sonrisa, voy a estallar. Me paro súbitamente y le digo que ya es hora que nos vayamos, asiente y me sigue hasta la salida, ahora yo huyo de ella, necesito hacerlo.
Es fin de semana, otro más sin mi Eva ¿estará con su novio? Inmediatamente borro es pregunta de mi cabeza, no quiero seguir haciéndome daño, mi Eva tiene novio, pero su forma de mirarme ha sido completamente distinta a la que era antes, me siento más segura, creo, solo creo que yo también podría llegar a gustarle.
El lunes es apagador, tengo junta de profesores después de clases y eso significa más de dos horas hablando sobre qué hacer para mejorar el sistema- cosa que nunca harán- me resigno y antes de que empiece la reunión le veo bajando del salón de clases, va sola, caminando lentamente por el pasillo. Me cruzo de brazos mientras ella sube su cabeza, desde lejos veo como me ha descubierto, no puedo evitar sonrojarme ¿es que acaso no la puedo dejar en paz? Mi mente responde que no la he visto en dos largos días, pero ¿qué más puedo hacer? No puedo ser como sus amigas y acercarme a ella y hablar temas triviales, ni tampoco la puedo invitar al cine, ni menos ir a su casa. Me siento deprimida, ahora la reunión será más tediosa, levanto la vista y no puedo dejar escapar un gritito, Eva está a mi lado y con su bella sonrisa me pregunta porque sigo aquí.
-Hoy es la reunión de profesores- respondo sin más, veo como sus ojos se dirigen a los otros profes que se encuentran entrando al auditorio. Aprovecho para lamerme los labios y mirar de reojo su cuerpo, hoy lleva su falda más arriba de lo común y su camisa tiene desabrochado dos botones, Dios mío se veía tan sensual. Vuelve su cabeza hacia mí –y como siempre- un gran error, me tiene a su merced, yo no puedo escapar, me envuelve, me atraviesa, me hacen rogarles que me dejen en paz. No sé como pero Eva y yo ahora estábamos más cerca que antes, mi respiración sube, sus labios están secos, rogando que alguien los lama..
-Eugenia, ya va a empezar la reunión- el director me llama desde algún punto detrás mío- respiro lo más normal que puedo y con mucha vergüenza, le doy un pequeño beso en la mejilla a mi Eva, dedicándole una sonrisa de disculpa, no sé cómo habrá reaccionado, el estúpido director casi me llevaba a rastras al auditorio.
Hoy es martes, martes de estar junto a Eva, benditos martes, nunca había sido tan feliz yendo a mi trabajo, nunca me había despertado tan temprano para arreglar mi ropa y ponerme un falda un poco corta, ni tampoco para arreglar mi cabello rubio –siempre desordenado- en un bonito peinado suelto ¿Qué habías hecho conmigo Eva?
El día para mí suerte pasa rápido, ahora solo falta que Eva llegue al salón y podre tocara o rozarla "accidentalmente". Llego justo a tiempo para encontrar a Eva sentada en el suelo escuchando música, le hago un gesto para que note mi presencia y se queda con los ojos abiertos como platos, me mira desde arriba abajo intentando que no me dé cuenta mientras abro la puerta, pero siento como su mirada no me abandona hasta que me siento y le ordeno que traiga una silla. Veo como lame sus infantiles labios y no puedo resistir a hacer lo mismo con los míos. Mientras preparo el material Eva no quita su vista encima de mí, me siento atrapada entre la pared y ella, sintiendo su calor, sintiendo la electricidad.
-¿Acaso tengo algo en la cara?- siento como se ruboriza, y niega rápidamente, mira hacia otro lado y juega con sus dedos nerviosamente. Reviso lo último que habíamos quedado y le ordeno a hacer un par de ejercicios antes que continuemos. Veo como se concentra en la hoja y la llena de números y borrones, su cabello no me permite ver su linda carita y sin pensarlo, agarro un mechón de cabello y lo pongo detrás de su oreja. Eva me mira fugazmente tragando saliva, mierda la distraje, ahora le cuesta cada vez más hacer los ejercicios, hasta que con un último suspiro me entrega la hoja. Eva no estaba tan mal, al principio todo iba bien hasta que de un momento a otro empezó a escribir peor de la cuenta y dejar los números inconclusos.
-Eva, vas a tener que hacer estos ejercicios otra vez, están muy desordenados y sin sentido- siento como una mirada molesta aparece en su carita y me pregunto por qué, pero asiente silenciosamente y comienza otra vez. Me dedico a mirarla, a ver la perfección de sus labios, del puente de su nariz y de sus cortos pestañeos que me hacen enloquecer.
-Podría dejar de mirarme por favor- suelta de repente, se encoje de inmediato y se ruboriza demasiado- disculpe, pero me cuesta concentrarme cuando me mira tan fijamente, me pone nerviosa- se atreve a lanzarme una mirada de disculpa, sus ojos brillan y su boca esta entreabierta, lentamente asiento y empiezo a revisar exámenes.
¿Así que te pongo nerviosa Eva? ¿Qué más te puedo hacer sentir? Después de unos minutos me entrega la hoja sin mirarme y bajando la cabeza. Veo que esta vez solo tiene un error y me dedico a explicárselo lentamente para que entienda bien. A final de la clase ya habíamos casi terminado el contenido para pasar el otro, básicamente solo era repasar lo que había hecho en años anteriores. Como siempre la despedida me deja con el corazón en la mano, pero esta vez soy la que maneja la situación, antes que se vaya de mi lado, me acerco un poco más a ella -casi tocándola- subo mis manos hasta su carita y la arrastro un poco hasta que deposito un tierno beso casi cerca del límite de sus labios. Me alejo y me mira con la expresión hecha un lio, ella se acerca ahora hacia mí, ella está llegando a mi rostro, ella me toma entre sus dulces manos y me acerca para estar casi de frente a sus labios, desvía su rostro y me da un sonoro beso cerca de la comisura de mis labios, me derrito, la tengo entera para mí, es solo tomarla y nunca más soltarla. Pero Eva se aleja de mi veloz y se despide desde la puerta, hago un intento de sonrisa mientras le pido a mi corazón que por favor se calme.
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Enamorada de mi alumna
RomantikAntes de comenzar, el que quiere puede continuar y leer mis más profundos secretos, hágalo, algunos son perversos y lujuriosos, otros pacifistas y sin sentido, no me responsabilizaré si algún trauma los asecha a lo largo de la historia, mi fin no e...
