"Pero después, cuando te miras hacia dentro, cuando estás solo y empiezas a pensar más de la cuenta, hay algo que está roto, que sigue roto, algo pendiente que no deja avanzar tu mente, para un lado ni para el otro y eso es lo que realmente te agobia."
***
Me senté en el borde de su camilla, se veía preciosa, sus mejillas rojas, su piel blanca me daban una imagen tan dulce y transparente de ella. La acababa de conocer y mi cabeza no dejaba de pensarla.
Sólo quiero que no me dejé y se quedé aquí conmigo, Por que en estos días fue la persona que me brindó un gran bienestar, y me hacía falta.
Me dirigí hacia el patio de comidas, allí estaba Rebecca con sus pelos alborotados y su exceso de pecas en el rostro, al verme llegar me señaló el asiento a su lado indicandome que me siente junto a ella. Oh Rebecca, tu eres mi única amiga aquí, como podría dejarte sola.
Ignorando los murmullos y papeles lanzados hacia mi cabeza me senté junto a ella, sus ojos me miraba con brillo y su sonrisa me enviaba más confianza.
-¿Qué dices, Dominic? ¿Cómo te fue con la nueva?. -me golpeó con su codo levantando sus cejas.
-¿Qué quieres decir?. -le dije frunciendo el ceño, Ella inclinó el rostro mirándome con una sonrisa maliciosa.
-vamos,no quieras engañarme, Emma te gusta...- me tomó fuerte la mejilla, yo levanté una ceja, ¿tanto se nota?. -hablando de Roma.- Rebecca susurró, Emma venía caminando lentamente,parecía que estaba abrumada. Estaba cansada.
Pero aún así su cabello se veía tan lacio, su cara de veía tan pura, tan llena de gracia, y una vez más la apariencia engaña.
Supongo que ella no estaba bien, nadie lo estaría si estuviese en su lugar. Se le nota muy mal y débil, pero hay momentos en el que se ve radiante. Le sonrió y ella me devuelve la sonrisa, esta sonrojada.
-Hola, ¿Cómo están?.- se recoje el cabello y se hace una coleta,esta chica me vuelve loco.
-. pues bien, Dominic supongo que mejor ya que estas aqui. - Rebecca exclamó, la miré con frustración, luego la miré a ella nuevamente sonrojada sonriendo como una niña pequeña. Si fuese una persona más egocéntrica diría que no puede disimular.
Hablamos por un largo tiempo, No quite en ningún momento la vista de ella, intentaba descifrar su color de ojos, eran algo cafés oscuros, te hipnotizaban por completo. Tenía un escalofrío que recorría cada parte de mi cada vez que veía en su rostro asomarse una sonrisa.
Estaba absolutamente fascinado...
**
Pasé noches entera admirandola y descifrando cada problema de ella, en las noches tenía pesadillas, yo lo único que podía hacer es abrazarla, al menos eso la podía reconfortar.
Syvia me mencionó que ella era muy cercana al doctor, Ella era la salvación,pero no creo que ese fuese el motivo por el cual mi corazón se aceleraba cada vez que la veía.
Quizás me había enamorado, Quizás simplemente estoy obsesionado.
No quiero lastimarla, me doleria lastimarla, aún más que cualquier cortada. Se que llora en las noches, la escucho llorar por su madre, ¿Pero que puedo hacer? Esto jodidamente jodido. No quiero acercarme a ella, No es algo conveniente para ella.
Aún no lo logró entenderme, ella es mi refugió en todo pero en parte siento que no debería verla más. No debería sentir más nada... al menos intentar no sentirlo.
**
Me acabó de dar cuenta que aún sigo siendo el niño tonto inmaduro,ella ya no me habla y siento que muero cada día más. Siento la necesidad de tomarla en mis brazos y nunca soltarla. Pero ya es tarde.
Ayer me pase el día hablando con Rebecca; Me la pase luchando contra mis sentimientos, pero ella me dio la respuesta a todo:
"Dominic, si no haces algo ahora vivirás toda tu vida en esta mierda. Sólo quiero que te salves."
Ella no entiende que no quiero salvarme, No me interesa en absoluto.
Sólo quiero que venga conmigo...
**
Querido Dominic:
"Te desespera no entender a los demás, porque quieres, porque intentas ponerte en sus situaciones, y lo haces de corazón, pero no entiendes tantas cosas, y lo peor es que nadie te las explica. Nadie es capaz de agarrarte y de decirte, "las cosas son así"... Pero no estás mal del todo, ni mucho menos, sigues sonriendo cuando hay bromas divertidas, sigues respirando... evidentemente ¡estás vivo! Y no vas a desperdiciar tus momentos por nada del mundo.
"Pero después, cuando te miras hacia dentro, cuando estás solo y empiezas a pensar más de la cuenta, hay algo que está roto, que sigue roto, algo pendiente, que no deja avanzar tu mente, ni para un lado ni para otro, y eso es lo que verdaderamente te agobia, eso es lo que te estresa. El no saber qué hacer. El no entender por qué la gente se complica tanto, por qué te hacen complicarte a ti la vida, cuando contigo todo podría ser tan sencillo... Y a veces no podrás dormir sólo pensando en como solucionarlo, y a veces pueden brotarte lágrimas de los ojos desesperado por encontrar respuestas que al final no llegan, echando de menos momentos que ya no existen... Pero no estás mal del todo, sólo te entristeces a veces, porque eres un suicida, y aún puedes buscar la luz que alimente tus días, aún puedes sonreír, y respirar... Aún..."
Atte: Rebecca
ESTÁS LEYENDO
El suicida.
Jugendliteratur"Cariño, Algunos héroes no necesitan una capa o un superpoder para salvarte, algunos solo con una sonrisa y algunas palabras te pueden sacar del mismísimo infierno."
