A la mañana siguiente me levante con un terrible dolor de cabeza, habíamos bebido un poco de más. Intentaba parecer normal frente a Dominic luego de su gran revelación, cada información que el archivaba en mi cabeza me hacía beber un sorbo de vino. Odiaba el vino, por qué me recordaba a mi ex padrastro ,pero estaba nerviosa y no sabía lo que hacía.
Desperté al mediodía y me dirigí en piyamas a saludar a mi madre. Esta vez no escribí una carta, lo que le iba a contar no tenía explicación alguna, mi cabeza estaba cubierta de demasiada información.
Salí y me dirigí a la reunión, al parecer ya estoy acostumbrándome a esto.
-hey- Katherine me grito desde su habitación. Estúpida, te odio.
-hey- le respondí volteando un poco enojada. Se acercó a mi corriendo.
-oh querida Emma, necesito tu ayuda.- dijo con la cara mas falsa de la historia. Suspire con cansancio.
-dime.- dije seria, ella rio y suspiro, acomodo su pelo ultra mega lacio hacia un costado.
-mira, el viejo estúpido del psicólogo me pidió que le respondiera algunas cosas como castigo .él dijo que si no era capaz de hacerlos por mí misma que te pregunte, tú sabes.-suspiro nuevamente y relamió sus labios. Soy yo que estoy delirando o esta perra intenta coquetear, estas loca Emma.
-sí , podría ayudarte. Con una condición.-murmure, mi cabeza dolía como la mierda y ya no podría soportarlo más. La vi asentir un poco aniñada, quizá no era tan perra como pensaba.-debes traerme un frasco de pastillas, cualquiera que veas que no sea tranquilizantes o algo así. Fíjate bien.- ella asintió y comenzó a caminar directo hacia la enfermería. Ahora eres mi mascota.
-tú me tienes algo que contar.- Frankie me guiño un ojo, suspire aturdida.-pero antes hay reunión de machos.-dijo divertido haciéndose el rudo.
-¿machos?- dije confusa.
-si , hoy es tenemos solo de hombres, lo que pasa es que pasaste la noche con tu querido amor y no te enteraste-dijo dándome un codazo. Me sonroje por un momento.
-ya vete, deja de joder.- le dije riendo nerviosa. El levanto su cejas y luego las bajo rápidamente ,continuo haciendo eso manteniendo su mirada en mí, hasta que se metió en la sala de reuniones. Rodé mis ojos luego comencé a reír.
-toma Emma.- Katherine me entrego un frasco de antibióticos un poco agitada.
-vamos a tu habitación, quiero ayudarte y luego dormir.-dije suspirando con cansancio.
Entramos a su habitación y lucia igual que todas, blanca fría y llena de negatividad. Esta estaba prolija y ordenada, en ese aspecto mi habitación no se parecía nada a la de ella.
-mira estas son algunas de las preguntas, no he logrado sacar ni una.-dijo haciendo un gesto de molestia. Nos sentamos en un pequeño escritorio, nuestro hombros estaban pegadísimos. Si nos viera otra persona diría que somos mejores amigas.
Al terminar varias preguntas solo quedaban algunas fáciles, obviamente no le daría todas las respuesta. así que le dije que pensara y se concentrara en eso.
-oh eres una genia. Muchas gracias.- le sonreí ,todo este tiempo que pase con ella me hizo dejar mi odio.
-de nada, ahora ya tienes casi todo. Debería irme ya.-dije levantándome.
-oh no, quédate un momento. hace mucho que no paso tiempo con una chica.-dijo riendo. Le sonreí, no habría nada malo quedarme a hacerle compañía.
-por supuesto.-ella sonrió. Es muy bonita, demasiado.
Luego de pasar la tarde en la habitación de Katherine, de comer dulces y charlar sobre la vida, me decidí irme antes que se venga la noche. Si tendría que haber pasado la tarde en la habitación de Katherine la hubiese ahorcado. Pero me di cuenta que no hay que prejuzgar, No lo se…me cae bien.
-me tengo que ir.-dije suspirando..
-que lastima.-dijo mirándome a los ojos. Me levante un poco incomoda por su mirada, junte mis cosas y me baje de la camilla.
-bueno, mucho gusto conocerte.- dije mientras me dirigía hacia la puerta, toque el mango para abrirla y mire a Katherine apoyándose en ella.-¿Qué haces?.-dije riendo, mi corazón se paró por un momento al ver sus manos tomándome del cabello. Me atrajo hacia ella y me beso, sus labios estaban tan pegados que no me dejaban respirar. Me apoye en la puerta y la seguí besando. Esta vez lo hice sin miedo, mi mente me decía que estaba enloqueciendo y a la vez mi cuerpo me decía que continuara. Paramos y nuestras respiraciones estaban agitadas.
-¿Qué estas haciendo?-le dije acomodándome el cabello.
-que dices ,si te gusto. –rio sínicamente ,la mire un poco confusa.-esto será un notición, la tortolita Emma se quiso propasar con la dulce y tierna Katherine.
-¿lo hiciste a propósito?-dije gritando, ella suspiro y se sentó en la camilla.
-no lo se, quizá fue un impulso ,tal vez no. O puede ser que sea algo para joderte.-dijo recostándose.- está anocheciendo cariño, puedes irte.
Corrí avergonzada hacia mi habitación y al llegar a ella me recosté en mi cama, y llore. Saque mi bronca tomándome casi todo el frasco.
------------------------------------------------------------------
aqui es donde Emma comienza a volverse cada dia mas aturdida de la vida,les agradesco muchisimo por leer.
los quiero mucho.
ESTÁS LEYENDO
El suicida.
Teen Fiction"Cariño, Algunos héroes no necesitan una capa o un superpoder para salvarte, algunos solo con una sonrisa y algunas palabras te pueden sacar del mismísimo infierno."
