Punto culminante

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Todo estaba oscuro y no podía parar de gritar y patalear de miedo. El olor del saco era horroroso y asfixiante. Olía a papas echadas a perder y comenzaba a sentir nauseas por ese olor tan desagradable. Finalmente sentí que nos detuvimos en un lugar frio y húmedo. El secuestrador me soltó y yo caí al piso del mareo ocasionado por la turbulencia y el olor del viaje. En ese momento me quitaron la bolsa de la cabeza y pude ver alrededor de cinco licanos y uno más que acababa de entrar a la cueva. El miedo me impedía hablar o emitir algún tipo de sonido. Estaba completamente paralizada.

-          Jefe, la chica a llegado.- dijo el licano que entro recientemente a la cueva-

En la oscuridad se reflejaron unos ojos amarillos y de las penumbras salió un gran lobo negro. Ver esa silueta malévola, de nuevo, hizo que mis ojos comenzaran a humedecerse. El odio que sentía hacia él crecía cada vez más. Lo único que deseaba en esos momentos era matarlo.   

En esos momento Nicolás cambio, de su forma licana, a un humano. Sin poder evitarlo, escondí mi rostro en mis manos. Me avergüenza ver la desnudes de un hombre pero ver a Nicolás, por mas esbelto que fuera, me desagradaba.

-          “Elizabeth” es un gusto volver a verte preciosa.- dijo mientras se vestía-

No dije nada.

-          ¿Qué sucede princesa? ¿No te agrada mi humilde morada?

-          La morada no es el problema, si no la persona que la habita.

-          (Entre carcajadas)- Tan humorística como siempre. Pero no seas tímida, puedes destapar tus ojos.

Retiré mis manos para encontrar el rostro de Nicolás frente a mí.

-          ¿Qué quieres?

-          Eso es sencillo preciosa. Quiero que mueras.

-          ¿Eso es todo? –dije aparentando valentía-

-          Pensándolo bien… no, no es todo. Quiero que Zacarías muera.

-          ¿Qué? –dije tratando de ocultar mi preocupación-

Imagina toda ti vida sin el amor de tu vida. Va a ser el castigo perfecto. Muriendo de tristeza lentamente, sintiendo que te quemas por dentro de la rabia y el dolor.- dijo sumergido en su monologo-  

-          ¿Ese es tu plan? ¿Matar a Zacarías y que yo muera de la tristeza?- dije aguantando las ganas de llorar-

-          ¡Claro! –dijo con una enorme sonrisa- Quiero que sientas lo que yo alguna vez sentí-

-          Zacarías no te lo permitirá.- dije segura de mi misma-

-          Pero que ingenua eres- dijo sorprendido- Escucha, Zacarías daría la vida por ti. Incluso en estos momento uno de mis colegas pasara a la cueva con él a su lado en 5…4…3…2…1.

En esos momentos uno de los subordinados entro a la cueva con Zacarías a su lado.

-          Bienvenido mi estimado Zacarías –dijo Nicolás sonriente-

-          “Nooo” ¿Por qué tuviste que venir?- dije comenzando a llorar-

-          No tuve opción, no quiero que mueras en este lugar.

-          “Noooooooo” Vete Zac- dije gritando desesperada-

En esos momento el licano junto a Zacarías lo golpeó por el estomago dejándolo arrodillado en el suelo. Pero Zacarías no hizo nada para defenderse.

Tuxidos y MascarasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora