Chrystalle
Entré a mi casa sigilosamente, cuidando que al cerrar la puerta principal no se produjera ningún ruido. Me encaminé hacia la sala, donde se encontraba una nota.
"Chrystalle
Querida, me levanté hace rato a preparar algo de comida. No te vi. Supuse que estarías con Alysha, puesto que ella me dijo que se iban a divertir en uno de estos días, pues irían a una fiesta. Me dijo que estabas teniendo sexo con alguno de tus pretendientes. Capté que era una broma... Creo. Pero bueno, ya lo sabes, entre broma y broma la verdad se asoma. Y está bien, quiero que sepas que me alegra si te divertiste y que me encantaría saber todo después. Te dejé comida en el horno de microondas. Te quiero, pequeña pálida.
Theo."
Sonreí al terminar de leer la nota. Tengo mucha hambre. Desde hace un par de horas ya imaginaba comida. Fui corriendo al horno de microondas. Lo abrí y encontré un sándwich de pollo aderezado, con quesos asados y un vaso de malteada de vainilla. Saqué los alimentos del horno y me dirigí al comedor, y comencé a comer mi sándwich, e incrementaba mi alegría en cada bocado. Mientras masticaba, decidí prender el televisor de la cocina. Ya prendido, era una estación de noticias, CNN. Informaban sobre el clima, la vialidad y unas tragedias.
Preferí ver hacia otro lado, pues no había algo que me interesara demasiado. Al momento de escuchar la palabra "Asesinatos", miré rápidamente en dirección al televisor. Informaban sobre 13 asesinatos a lo largo de dos semanas. Eran arrebatadas por el asesino la cabellera y las prendas de las víctimas, dejándolas a todas acostadas con las dos manos formando una cruz en su pecho. Ninguna de las víctimas tenía más de dieciséis años. Todas de una singular belleza. Un escalofrío recorrió mi cuerpo al imaginar el rostro del asesino.
Cuando iba a darle un sorbo a mi malteada, escuché unos ligeros golpes en la ventana. Me paralicé por un momento. Más en ese instante, porque decían en las noticias que el asesino estaba merodeando por las noches, usualmente en mi calle.
Me fijé a través de la ventana, para ver si veía algo inusual, y me atemorizó ver una figura muy alta y esbelta.
La figura pegó sus manos en el cristal.
Después de no ver respuesta de mi parte, tocó el timbre.
Agarré lo primero que vi para defenderme. Agarré... Una cuchara de la mesa. Me maldije por ello.
Caminé sigilosamente hacia la puerta. La abrí y ya tenía lista la cuchara para atacar, pero sentí un cálido abrazo y un aroma a cerezos, y la bajé inmediatamente.
-¡Alysha! -dije con temor-, ¿De verdad eres tú?
-Sí, tonta -rió y se separó de mí para verme-. ¿Por qué la pregunta? ¿Notaste mi nuevo corte de cabello?
La miré por unos segundos. Y era verdad, su negra caballera ahora le llegaba hasta los hombros.
-Ah, no. Te ves muy bien, por cierto. Lo decía porque detrás de la ventana te veías con una altura sobrenatural.
-¡Oh, vamos, Chryssie! Que mida 1.70 y tú 1.60, no quiere decir que sea anormal. Además estaba parada en el escalón de la entrada -replicó riendo-.
-Está bien -dije un poco insegura-. ¿Quieres quedarte esta noche?
-¡Para eso vine, nena! Traje pizza y
palomitas de maíz con caramelo.
-Genial. Vamos a ver una película, ¿cuál quieres ver?
-No, Chryssie. Llamaré a unos amigos.
¿Amigos? ¿A qué se refiere? Está demente.
-¿Amigos? ¿Cuáles? -pregunté con curiosidad-, estás demente.
-Sí, demasiado -respondió riendo y sacando su celular-. Deja les llamo. Espera unos minutos.
Suspiré y me tiré en el sillón. Tomé unas galletas de chocolate de Alysha y comencé a mordisquearlas, dejando a un lado mi sándwich apenas con un mordisco.
Le di un sorbo a mi malteada y seguí viendo la televisión. Seguían hablando de los asesinatos.
-Muy bien -dijo Alysha entrando a la sala y recostándose en el sofá-. Esta será una buena noche. Llegan en una hora.
Revisé la hora en mi celular. Eran las 8 en punto de la noche.
Esperaríamos entonces.
-Oye, Chryssie -me llamó Alysha-. Hay algo que debo decirte.
-¿Sobre qué? -pregunté, viéndola a los ojos directamente-.
-Acerca de los asesinatos.
Tragué saliva. Algo me da muy mala espina.
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Activity X |Laughing Jack|
FanfictionHasta que miré mi reflejo en su cuchillo, supe que esa cosa era tan real como la muerte. Tan real como ese nuevo sentimiento hacia él que brotó desde la profundidad de mi corazón. Nunca acato las órdenes de mis sentimientos. Nunca me enamoré de alg...
