Chrystalle
-¡Chrys, despierta! -escuché una voz, y un fuerte sonido de un contenedor partiéndose en pedazos-.
Abrí mis párpados lentamente. Estaba cansada, después de todo no recordaba lo que había pasado ayer...
Mi cama... Mi cama... se está moviendo de derecha a izquierda y viceversa rápidamente y sin control, no para. ¿Qué pasa?
-¡Chrystalle, vámonos, ahora! ¡Es un terremoto, levántate! Acaban de anunciar por la radio que es uno fuerte, su *ML es 6,9. Por lo que puedo deducir que, aunque este tipo de terremoto ocurre aproximadamente unas 120 veces al año, puede llegar a destruir nuestro hogar, la calle, el área poblada... Hasta unos 160 kilómetros a la redonda... Pero, basta de eso, vamos a lo importante. ¡En 30 segundos tenemos que estar pisando el pavimento de la calle y no el suelo de la casa! -gritó Theo-.
Salté de mi cama hacia el suelo y caí en este. Observé cómo rápidamente mi hermano corría para abrir la puerta y permitir que él y yo pudiéramos salir, pero los libros y los objetos de la repisa cayeron encima de él, provocando que cayera al suelo y de su frente brotara sangre. Él me extendió la mano, y yo la extendí. Pero estábamos muy lejos. Pude observar cómo se arrastró para venir hacia mí, pero el movimiento de la tierra no se lo permitió, y pude ver cómo su cuerpo giró rápidamente, hasta que desapareció de mi vista, para oír únicamente cómo su cuerpo chocaba con cada escalón de la escalera, hasta que dejó de escucharse ese sonido. Y no se escuchaba nada más, era un terrible silencio. Una lágrima se me escapó lenta y silenciosamente. Mi vista se nubló y mi cabeza dolía. Sólo vi como el mundo giraba y se movía, ahora saltaba, de arriba a abajo, en un tiempo increíblemente lento, interminable, desesperante.
...
-¿No es fabuloso? La destrucción. ¿Has visto el rostro de terror y desesperación en las personas? -escuché una risa ronca, que se cortó rápidamente-. ¿Has tenido oportunidad de ver la tuya? ¡Obsérvalo por ti misma, si es que tienes la oportunidad! Debes verlo, debes verte... Consumida por la desesperación, ahogada en la confusión y muriendo de desolación. Ve el mundo antes de que deje de existir... O antes de que tú dejes de existir -terminó esa voz ronca, fría, espeluznante, que penetra en mi corazón y lo enfría... esa voz que no conozco, pero siento haberla escuchado antes-.
Abrí mis ojos.
Los abrí muy bien, como platos. Me asombré. ¿Quién es él? Mas bien, ¿Qué cosa es él?
Cabello negro, pero brillante, poco más arriba de sus hombros. Ojos profundos, su pupila negra, tal cual el petróleo en sus ojos. Tenía grandes ojeras marcadas, igual de negras que sus ojos. Su nariz... Mejor dicho, un cono con rayas negras y blancas... Un camino entre el terror y la esperanza que te lleva hasta sus ojos, y allí te envuelve en sus fríos y largos dedos, quitándote el aire para quedárselo él, y así poder mostrarte él mismo su definición de la vida.
Su atuendo... Lo reconozco. Otra vez rayas blancas y negras, con pantaloncillos cortos, con tirantes que pasaban por sus hombros y volvían a bajar por el otro lado hasta los pantaloncillos, sujétandolos. Y esos zapatos negros, sin brillo, viejos y maltratados.
Yo lo he visto antes, lo recuerdo. Lo vi en la recámara de la señora Mawrtbell. Fue una guerra efímera de miradas, la más fría, sin vida y peligrosa que he visto es la de él, aunque, parecía deslumbrar dolor en su mirada, un dolor que no quería hacer notorio.... En ese momento el dolor de él lo sentí, lo comprendí, pero rápidamente se transformó en terror. Por tan poco tiempo que haya pasado en ese momento, lo sentí interminable, enorme, de aquella cosa efímera nacía una cosa eterna. Pude ver en esa mirada historias, tiempo, historias alegres o tristes, detrás de esa mirada había un pasado, había un por qué, estaba la razón de su forma de ser... que deseaba salir, pero él mismo no se lo permitía.
-Pero... -me calló, tapando mi boca con su gélida mano, que comenzaba a helar mis labios-.
-Estaré tras de ti, observando cada paso, cada caída, cada salto tuyo. Tendrás que prepararte, y seré yo quien decidirá que estás lista -terminó con su escalofriante voz ronca, muy grave-.
-¿Por qué? -pregunté con un hilo de voz-.
-Eres mi presa -abrí mis ojos como platos, asustada-. Debo vigilar lo que hace mi presa. Para ver si será un rodeo divertido, o uno rápido en el que únicamente el depredador salta hacia su presa y lo ahoga con su propia sangre -me tomó del cuello y lo empezó a apretar, provocando que abriera mi boca para jalar aire-. ¿Suena divertido, no? -soltó mi cuello, mi rostro de terror se transformó en una de alivio, respiré y él se rió-. Conmigo tu diversión nunca acabará.
*ML: Escala de magnitud local o escala simbológica de Richter. Es una escala logarítmica arbitraria que asigna un número para cuantificar la energía que libera un terremoto, denominada así en honor al sismólogo estadounidense Charles Francis Richter (1900-1985).
ESTÁS LEYENDO
Activity X |Laughing Jack|
FanfictionHasta que miré mi reflejo en su cuchillo, supe que esa cosa era tan real como la muerte. Tan real como ese nuevo sentimiento hacia él que brotó desde la profundidad de mi corazón. Nunca acato las órdenes de mis sentimientos. Nunca me enamoré de alg...
