15. Lindos Sueños.

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Laughing Jack

La realidad es que no tenía nada pendiente con Chrystalle, sólo quería verla. Y por supuesto, darle un pequeño susto.

—¿Pendiente? -preguntó Chrystalle con un hilo de voz-.

—Shh -la callé, poniéndole una garra en sus rosados labios-. Alguien viene por ti, Chrystalle. Esa persona tiene planeado matarte cuando estuvieras por llegar al supermercado. Por ello, te he comprado la cena -dije, entregándole unas bolsas con comida preparada-. Está cerca. El juego está comenzando.

Me miró con los ojos abiertos como platos y tragó saliva rápidamente.

—¿Y no lo puedes detener?

—No.

Me miró sorprendida e irritada. Le sonreí respondiendo a su gesto.

—¿Por qué no?

—Porque yo le dije que viniera.

Me miró incrédula.

—¿Entonces por qué me estás advirtiendo?

—Porque es divertido ver sufrir al asesino por no encontrar a su víctima y a la víctima sufrir, en este caso, por llegar a su casa.

—Estás mal, Jack. Estás loco -dijo Chrystalle, negando con la cabeza-.

—No es novedad -y dicho esto, la tomé entre mis brazos y deposité un corto beso en sus labios-. Corre, vete ya.

Confundida e impactada, se alejó corriendo hacia su casa.
Aquí mi diversión no termina.

Saqué mi celular y le mandé un mensaje a Chrystalle, que decía: Te vi, y ahora voy por ti. Ella pensará que es de una persona desconocida, ya que ella ni siquiera sabe cuál es mi número telefónico.

Y en seguida le mandé un mensaje a Toby informándole que Chrystalle había cambiado de opinión sobre ir al supermercado y que iba de camino a su casa, y que en aproximadamente 5 minutos estaría en la calle Abbey Road.

Toby contestó inmediatamente que iría tras ella.

Esto va a salir mejor de lo que esperaba. En seguida, me esfumé y aparecí en el bosque. Iba a visitar a los otros asesinos, cuando estoy aburrido voy a ver qué es de sus vidas. Entré a la cabaña y como siempre, estaba hecha un desorden. Algo deplorable. Había una caja de pizza en el sofá, latas de cerveza tiradas, pintura seca esparcida por el piso de madera y había un gran charco de sangre en la entrada.

—Hola, Jack. Vaya sorpresa, vienes a visitarnos una vez cada siglo -dijo Slenderman en forma de saludo-.

—Bueno, estoy ocupado.

—¿Con la nueva presa? -pregunta Masky, saliendo de la cocina-. Es bastante guapa. Yo creo que Toby no va a torturarla únicamente...

—Cállate, Masky. Él sabe que no le conviene hacer eso.

—¿Por qué no le conviene? -me retó-.

Y le iba a responder, pero Hoodie habló por mí, apareciendo de la nada.

—No seas idiota, es Laughing Jack. Toby es un simple humano sádico y habilidoso con las armas. Jack es una entidad cósmica que tiene hasta diez veces más poder que Toby.

—Así es -me dirigí a Masky-. Ahora, si me permiten, voy a subir a la habitación de Helen a hablar con él.

—Claro, sube -dijo Slenderman cortésmente-.

-Uy, ¿hablar? Va a llover o algo así, porque nunca hablas.

Ignoré el comentario de Masky y subí las escaleras. Abrí la puerta de la habitación de Helen y entré.

—Hola, Jack -me saludó Helen-. ¿Qué pasa?

—Dijiste que querías entrar al juego, ¿no?

Helen me sonrió.

—Así es. ¿Ya es hora?

En ese momento, recibí un mensaje de Toby, diciendo que ya había logrado asustar un poco a Chrystalle. Sonreí. Perfecto, esto va mejor de lo que pensaba.

-No, ahora no. Pero en dos días será el momento. Chrystalle descansa del trabajo los miércoles, así que ese día entrarás a su casa y podrás hacerle lo que quieras. Mis únicas restricciones es que no puedes tener conductas sexuales con ella y por obvias razones, no puedes matarla.

Helen asintió y me sonrió, satisfecho.

—Ten por seguro que nos divertiremos.

Me esfumé de ahí y aparecí afuera de la casa de Chrystalle. Podía verla ahí, tendida en la cama de su habitación, viendo hacia el techo.

Sonreí por inercia. Menos mal que Toby no la lastimó tanto como pensaba. Veremos si esto mejora con Helen.
Lindos sueños, Chrystalle. Hoy soñarás conmigo.

Activity X |Laughing Jack|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora