Chrystalle
Corrí lo más rápido que pude. Veía pasar los árboles rápidamente, sentía el viento acariciando mi rostro bruscamente. Mientras más corría, más carencia de luz se presentaba. Mis piernas temblaban por cada paso que daba. El agua de la lluvia recorría mi rostro, las gotas eran mil cuchillas frías que se enterraban por mi piel.
Sentía hambre. La debilidad recorría mi cuerpo entero. Una oleada de escalofríos me aturdieron. Me sentía confundida. Qué habré hecho para llegar hasta las tinieblas... Qué hice para perderme en el corazón del bosque, y que las almas perdidas me humillen. Tengo que volver a mi hogar, con Theo. Seguía corriendo, no me había tomado el tiempo para pensarlo. Tropecé con la raíz de un árbol ha viejo, del que caían tranquilamente hojas amarillentas. Mientras daba pequeños pasos para salir de aquel lugar, las hojas crujían debajo de mis botas negras, que se ensuciaban cada vez más con el lodo que se formaba.
-Sal de aquí antes de que te arrepientas -se escuchó una fría voz que nunca antes había escuchado-. Vamos, largo, antes de que te preguntes por qué terminas tirada en alguna parte del bosque, sin prendas.
Rápidamente giré mi cabeza hacia todos lados, pero no podía encontrar a nadie.
-No me hagas enfadar -gruñó otra voz, aún más fría y ronca, gélida-.
Miraba hacia un lado y rápidamente al otro. No veía a nadie, ya me encontraba muy alterada.
-Ni se te ocurra decir otra palabra más, gótico de mierda -escupió la primera voz-.
-Cierra tu boca y deja de sonreír. Oh, no tienes ni boca. Ni vida propia, idiota, márchate a desgraciar vidas a otro lado.
-De todos modos -respondió la primera voz, con tono soberbio-, tu presa ya es mía. Está en mi territorio.Y muy pronto la mandaré a dormir.
-Lárgate a marchitar flores a otro lado. Éste no es tu territorio. Yo no tengo ninguna presa.
-Y la chica de abajo, es una casualidad, supongo. Vaya, es bella, sí, tal vez sólo juegue con ella un rato y después, a dormir. Y no soy estúpido, la atrajiste con la dulce fragancia que despides, que inconscientemente atrae a tus presas y te siguen para caer a la red y no salir.
Me asusté demasiado al escuchar la última frase que dijo.
Decidí irme lentamente de aquí. Comencé a correr, pero sentí unas manos cálidas tomar mi cuello con agresividad, y apretarlo.
Trataba de respirar, pero no podía, me sentía muy débil. Aún así, mi vida no acabará aquí. Decidida, di una patada hacia atrás, recibiendo un golpe en mi pierna derecha, haciéndome caer.
-Veremos si así quieres hacerla sufrir más -dijo la gélida voz que pude reconocer-. Consigue tus propias presas, a ésta la torturo yo. Yo le haré su vida imposible, tú ve a la ciudad a buscar otro conejillo de indias.
Sentí sangre caliente salpicar mis mejillas. Decidí correr para salir de aquel lúgubre bosque, mientras dejaba atrás lentamente el lugar, sin mirar atrás, sólo escuchaba los gritos y gruñidos de aquellos hombres.
-Vaya, Jack, ¿por qué eres así? No tenía intención de asesinarla, confío en que lo harás tú. Pero ya te has tardado mucho... Sólo mátala. Rápido.
-¿Tú quieres saber por qué soy así? Supongo que porque algo dentro de mí se encuentra roto, deshecho. O mejor dicho, alguien lo ha roto. Déjame romperte también para que veas lo que se siente, así se irá consumiendo tu propio color, mientras te encuentras encerrado.
ESTÁS LEYENDO
Activity X |Laughing Jack|
FanfictionHasta que miré mi reflejo en su cuchillo, supe que esa cosa era tan real como la muerte. Tan real como ese nuevo sentimiento hacia él que brotó desde la profundidad de mi corazón. Nunca acato las órdenes de mis sentimientos. Nunca me enamoré de alg...
