13.

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Narra John

Eran constantes mis visitas a la casa de Dakota, iba dos o tres veces a la semana. Le llevaba comida y agua, de vez en cuando algún dulce.

-Así que nunca habías probado la nutella?-pregunté riendo a su lado.

Negó con la cabeza toda roja de vergüenza haciéndome reír más. Ella agacho la mirada y lamió su dedo chupando toda la nutella.

-Te ves jodidamente caliente haciendo eso-dije mordiéndome el labio.

Ella giro sorprendida viendome aún más roja y con los ojos abiertos. Claramente la había echo sentir avergonzada, aunque esa era mi intención desde un principio.

-No debiste haberme traído todo esto-murmuró negando con la cabeza viendo la comida.

-Me dices eso cada vez que vengo con comida-me cruce de brazos claramente cansado de esto.

-Si ve que engordo...-negó con la cabeza y cerró los ojos tratando de borrar las imágenes.

-Estas anorexia Dakota-dije enojado. Ella bajo la mirada pero yo sé la volví a subir-. Te estoy hablando enserio-dije en un gruñido.

Ella me miraba intimidada jugando con la sabana mientras movía la pierna de arriba a abajo.

-Yo tengo que estar flaca para El-volvió a decir.

Me acerqué a ella hasta tener su cara a centímetros de la mía. Estaba furioso con ella por seguir las órdenes de su tío, estaba furioso porque sabía que yo no podía hacer nada y estaba aún más furioso simplemente porque ella me ponía así.

Tome sus mejillas con una de mis manos y las apreté fuertemente haciendo que ella gimotee, luego acerque mi boca a la suya y la bese. La bese porque quería que se calle, porque estaba harto de que siga las órdenes del patán ese y porque sus labios eran malditamente adictivos.

La solté bruscamente y ella se llevó la mano a su cara sobando sus mejillas y luego sus labios. Me separé tomando distancia de nuevo.

-Alguien ha venido hoy?-pregunté después de unos minutos de silencio.

asintió suavemente-. 5 amigos de Él-dijo con un hilo de voz.

Cinco tipos y solo eran las 3 de la tarde, no veía la hora para que Dakota salga de aquí.

-Sabes sus nombres?-pregunté duro. Ella negó y miro para otro lado-. Te duele?-Ella me miró confundida-. Ya sabes, tú coño-dije cabreado.

Ella se sonrojó y miro bajo la mirada haciendo una mueca.

-Me arde cada vez que lo hacen, no dejan ni que se cure.

Narra Dakota

Me avergonzaba hablar de esto, no es algo de lo que se me haga cómodo hablar libremente. Especialmente con John.

Últimamente venía seguido trayéndome comida y esa cosa deliciosa llamada nutella. Sin embargo si seguía comiendo así estaría en problemas.

Escuche la puerta de la casa y me paré enseguida asustada. Cogí la comida y la metí bajo la cama, estaba segura que era uno de sus amigos ya que El se había ido tan solo dos horas atrás.

-Es uno de sus amigos-murmuré, me giré a verlo y me sorprendí al verlo solo con los bóxers puestos.

-Confía en mí, acuéstate en la cama y quítate la sabana-me quede confundida pero al escuchar los gritos del amigo de Él lo hice rápidamente.

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