Pero la escasa luz no le permitía ver a Federico todo lo que deseaba mirar...
Siendo él quien estaba al mando del beso, giró con el cuerpo de Cristina entrelazado al suyo hasta quedar sobre ella...
Estiró un brazo para encender la lámpara de noche, pero Cristina se lo impidió...
C: no...
F: ¿por qué...? Quiero verte...
C: nuestra hija...
F: con luz o sin ella va a despertarse cuando tenga hambre o necesite otro pañal...
C: no Federico....
F: hace días que no te veo completamente desnuda...
C: no quedé como estaba antes...
F: no me importa...
C: pero a mí sí...
F: no lo parecía hace un momento... Cuando te quitaste la pijama y te sentaste sobre mí...
Cuando él se inclinaba para besarla otra vez, disimuladamente y mientras se quitaba la camisa encendió la luz...
Cristina le mordía los labios al tiempo que se giraba para quedar sobre él...
C: tramposo...
F: tramposa tú... Me gustas como te ves...
A Cristina se le hacia difícil creerle, porque la fama que le conoció era de conquistar jóvenes bellas y de buena figura...
Mientras ella y las libras que ganó durante el embarazo y que aún no conseguía perderlas... Sus pechos llenos por la leche... Y alguna que otra marca en el área del bajo vientre...
C: mentiroso...
F: me encantabas embarazada, ¿y crees que ahora no...?
Por segunda vez Federico aprisionó con su cuerpo el de su esposa... Sintiendo que el frente de sus pantalones se endurecía y también crecía...
Pero quien más podía percibir su virilidad no era otra que Cristina...
Le empezó besando el cuello... Le mordisqueó una oreja a lo que Federico reaccionó sorprendido... Y además de eso jugó con su pequeño y rosado pezón...
Manos ya lo habían acariciado ahí, pero nunca una boca... Y que su mujer lo succionara le produjo una especie de corriente en su interior...
F: Cristina...
C: shhhh... No quieres que la bebé se despierte...
F: no... Quiero esto... (Tomando sus manos entrelazó sus dedos por encima de su cabeza)
Sus besos se tornaron profundos cuando Cristina abrió más los labios... Intentaba pedirle una vez más que apagara la luz, pero él no le haría caso...
Su boca hambrienta bajó por la curva del cuello, del hombro y descansó justo en un pecho... Sin soltarle las manos, al contrario, parecía ejercer más fuerza...
Cristina a punto de gemir... Pero se mordía los labios, no quería despertar a la niña...
Mientras Federico concentrado y dedicado al pezón que su hija terminó de formar y lo había agrandado...
Su lengua en especial era lo que la enloquecía... Pero la succión voraz de él le fascinaba...
Algo diferente tenía aquella noche, parecían encontrarse en una lucha... De poder o quizás de dominación...
Al Federico despojarse de la última prenda, tenía el cuerpo de Cristina otra vez sobre el suyo...
Sus manos le acariciaron el pecho y los brazos, descendiendo por el abdomen que el trabajo en el campo y ahora el régimen de entrenamiento lo mantenían plano...
Cerró los ojos de repente al sentir que tomó en su mano su erguida rigidez...
La contradicción de llevar él el control y la de ser complacido... Siempre se enfrentaban en momentos como ese...
Pero si Cristina creía que ella estaría arriba en esta ocasión, estaba equivocada... Meses de embarazo en que Federico se adoptó a otras posturas precisamente para no aplastarla...
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cuando somos 2
Hayran Kurguesta historia les encantara veran como federico y cristina superan muchos problemas
