Todo el jardín irradiaba su propia luz, la fuente tenía un ingenioso invento que Enrique siguiendo las notas de un científico alemán, daba parte de esa luz- Rachell lo pensó con una pequeña sonrisa.
Allí en esa parte de la casa casi nadie venía y más ahora con la fiesta, el propio Enrique le dijo que si quería paz y tranquilidad fuera allí.
-Que hermosa se ve la luna- susurró al viento.
-Eso cree... señora.- Rachell giró la mitad de su cuerpo para ver a la persona que habló, no reconocía esa voz.
-Sí, eso es lo que pienso. ¿Y usted quién es?-. El hombre la miró detenidamente y puso una mueca en sus labios. Y Rachell solo pensó que si sonriera se vería mejor.
-Soy Ethan, el hermano mayor de Marco.
-Oh.-Rachell a pesar de haber visto a la familia del duque no le había puesto la atención correspondiente.
-Si, Oh. Y dígame como estuvo la charla con mi hermano.
-Bien, señor.
Ethan la miró de arriba a abajo con disimulo. Cuando él vio pasar la esbelta figura de la hermana de su amigo la siguió, por qué él pensó que la dama tendría un encuentro. Pero su sorpresa fue que solo se quedo a mirar detalladamente la fuente, que Enrique presumía en la sala de bailes y ya lo tenía cansado.
-Qué hizo que salga en tan avanzado el baile, lady Thresser.- los ojos de Rachell se estrecharon un poco y él quiso saber el porqué.
-Eso a usted milord no le incumbe.- ella con una postura firme y la frente en alto lo miró, inclinó un poco la cabeza y para Ethan en ese momento le pareció un pequeño gorrión, algo salvaje, pero no dejaba de ser un pequeño e indefenso pajarito.
-Ya. Su padre se preocupará por usted lady Thresser.
Rachell dio dos pasos hacía atrás y miró al futuro duque de WodTher, y le pareció un ser demasiado arrogante. Nada que ver con el simpático de Douglas o lo caballeroso de Marco Jr. Pero sí en lo apuesto de los gemelos, es más Rachell podía decir que ese hombre era un poco más elegante que los gemelos.
-Entonces con su permiso, milord. Me retiro.- Rachell miró el sendero de rosas blancas que servía de camino para el ala este, donde se encontraba la puerta de entrada para el baile; al dar cinco pasos se volteó y observo a Ethan- Lord Ahsther, me acompañara hasta la puerta o vagará por mi jardín.- con una sonrisa algo petulante para cierto caballero, Ethan le mostró su codo y ella lo aceptó y así esta pareja tan dispareja caminó a la sala de baile.
Cuando entraron al salón cinco personas los vieron, El Teniente Thresser con una sonrisa, los duques de WodTher -Bellabel con una mirada picara y el duque Marco con un pequeño fruncido de cejas-; la mirada de Marco hijo estaba con un poco de desilusión, y la última de Esmeralda, que solo quería matar a su prima.
-Esa chiquilla como puede hacerme esto. Yo tengo más edad que ella y no solo acapara a un gemelo, ahora al primogénito del duque.
-Que balbuceas Esmeralda.- Enrique se sentía feliz de hacerle la vida imposible a su prima.
-Cállate Enrique, además no ves como anda tu adorada hermana.
-Sí mi Rae se ve magnifica. Te juro que si no fuera mi pequeña hermana yo mismo la pido en matrimonio.- mientras Enrique se carcajeaba por las caras que ponía Esmeralda. Él sabía que ella jamás pasaba a Rae, el porqué, no exactamente pero le daba igual y si a la loca de su prima quería algo con Ethan él haría que su hermana o Jennifer-no, mejor ella no, esta comprometida-pensó- siempre estuviera con ese tipo tan arrogante.
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Una esposa perfecta © - Completa
Ficción históricaYa Publicada en Bookmet... Donde las familias aristocráticas tienen sus casas de campo, la mayoría iba solo por la temporada de caza pero en este caso, el hijo del Duque WodTher se había refugiado, para ocultare de los bailes para evitar las mañas c...
