Gaia es un mundo gobernado por 3 poderes; La magia, la piromancia y los milagros. La historia se centra en un huérfano llamado Hanzo, un chico atormentado por desgracias y malas situaciones desde su nacimiento.
La historia cuenta como el joven guar...
Por fin acabamos con todos los enemigos que quedaban dentro de la barrera. No obstante, ya teníamos en mente que los demás enemigos esperan afuera de este domo, esperando el momento de ingresar cuando se les dé una oportunidad. Reagrupamos de nuevo a los soldados para hacer un recuento del personal que teníamos a disposición.
-y bien Zen, ¿cuantos somos en total? -pregunte a mi amigo luego de que contara a cada uno de los guerreros.
-tenemos 285 soldados con espadas y escudos, 90 lanceros, 195 mangudais imperiales, 45 magos, 1 anciano súper poderoso, un mago maestro mago con vestido y el herrero que no quiere soltar su mazo -respondió zen al ver la lista.
-¡no soltare mi mazo! -dijo el herrero al escuchar nuestra conversación.
-¡no me interesa! -grito Zen al gigante creador de armas.
-entonces, en total tenemos... -pregunte de nuevo para que me diera la suma total.
-618... No está mal. -respondió con alegría.
-618 contra miles de soldados templarios y ángeles oscuros. Este duelo está casi parejo. -respondí sarcásticamente.
-ojala que los muchachos hayan encontrado a la rata que está en la bodega. -dijo preocupado.
-no desconfíes de nuestros alumnos -respondí-. Son casi tan poderosos que nosotros cuando tocamos por primera vez el campo de batalla.
-tienes razón... ¡pero si fallan los castro a ambos!
-ni se te ocurra, quiero nietos...
Los demás descansaban por la pequeña escaramuza que tuvimos hace poco. Todo iba bien... hasta que llego unos seres de gran poder por los aires...
-¡miren al cielo! ¡Los corrompidos se retiran! -grito un soldado.
-¿tan rápido se van? -pregunto con sarcasmo Zen-. Creo que notaron que jugamos un poco duro con sus amigos que entraron hace poco jejeje...
-fíjate al norte -indique con mi dedo-. Los soldados templarios están formados bien cerca de la barrera... ¿que estarán planeando?
-tienes razón, que planearan estos hombres de lata...
Justo en ese momento, las nubes en el cielo empezaron a tornarse de un color lila, como si de una luna morada se escondiera detras de ellas. Comenzó a escucharse truenos muy consecutivos, una ventisca de aire helado se sentía por todo el lugar. Demasiado extraño por que donde vivíamos, la nieve ni el frió extremo llegaba a menudo.
-Fausto... -nombro mi nombre asustado.
-¿qué quieres?
-tu que leíste libros que mostraba hechizos del todo el mundo ¿podrías decirme cual es el de ahí? -apunto hacia una parte del cielo.
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