Isla del norte, Prisión de Doghearth, medio día.
Aun recuerdo ese día como si fuese ayer, cuando la invasión templaria arraso mi hogar, cuando el amor de mi vida fue asesinada por ese maldito anciano cobarde, todo... La explosión de ese momento destruyo casi todo lo que tenia y amaba. Pero yo por extraña razón sigo en este mundo, creo que el destino decidió que aun no era mi momento, quiere que tome venganza. Ese ideal, es el único motivo en el cual trato de sobrevivir en esta asquerosa y sádica prisión.
En estos 3 años he soportado las golpizas casi diarias de los guardias, los miles de trabajos forzado que me han obligado hacer, en estos 3 malditos años he tenido que usar este condenado collar en mi cuello el cual no me deja nombrar ningún estilo de magia, si intento hacer algún tipo de magia comienza a presionar mi cuello, así interviniendo con la magia. Al menos en estos pésimos años nunca estuve solo, los ancianos, mis antiguos maestros, ellos también sobrevivieron a la explosión de ese día. Ellos son lo único que me queda de mi antigua vida, Cuido de ellos y ellos cuidan de mi.
Este día, en la hora de trabajos forzados, no pude soportar mas los injustificados latigazos del guardia que estaba a cuidado en ese momento, así que con la ira que tuve en ese minuto, no tuve mejor idea que golpearlo con una roca en el rostro consecutivamente. Los demás guardias acudieron a su ayuda los cuales me dieron una feroz lluvia de patadas cuando estaba tirado en el barro, los ancianos en ese momento estaban cerca dando agua a los demás prisioneros, así que cuando me vieron cuando me daban la paliza de mi vida, se lanzaron hacia los otros guardias para ayudarme. Luego de un momento de lucha con los guardias, nos derrotaron y nos amarraron de manos y pies, para luego lanzarnos a las celdas de aislamiento, son celdas oscura y tenebrosa que tenían en el subsuelo.
-perdónenme... por mi culpa los llevaron a este horrible y oscuro lugar -lamentaba por mis actos.
-no te preocupes hijo, si no hubiéramos acudido a tu ayuda, capaz no seguirías con vida aun. -dijo mi padre al ver la culpa que sentía.
-eres un exagerado Fausto- exclamo el anciano Zen-. Night, hiciste bien en darle una paliza a ese guardia panzon. Ahora lo pensara 2 veces antes de dar latigazos sin motivo...
-gracias por dejarme mal viejo de pacotilla -dijo mi padre.
-¿a quien le dices viejo de pacotilla, viejo de pacotilla?
- ¿y que harás? ¿golpearme?
-¡acércate y te sacare esa barba mordisco a mordisco!
mientras que ellos discutían, yo miraba a los alrededores de la celda. El piso en que nos encontrábamos estaba casi vació, solo había una niña llorando en una celda al fondo del pasillo y un sujeto que estaba al lado de nuestra celda intentando romper la cerradura de la puerta.
-¡madre! ¿¡donde estas madre!? ¡quiero irme de aquí! -gritaba y lloraba la pobre niña que estaba en la ultima celda del pasillo.
Algo dentro de mi mente me obligo a decir algo para que la niña dejara de llorar.
-tranquila niña, pronto la veras, solo tienes que esperar... -dije para consolar a la pequeña niña.
-¡señor! ¡por favor sáqueme de aquí!
-no me digas señor que no soy viejo, yo no puedo sacarte de aquí aun.... yo... estoy encerrado igual que tu, ¡pero pronto escapare de aquí!
-entonces... si usted se escapa, ¿me sacaría de aquí? ¿me ayudaría a buscar a mi madre? -dejo de llorar.
-eh... claro,por que no -tenia que seguir hablando para que ella no volviera a llorar-. Por mientras háblame de ella ¿como es ella? (buena pregunta idiota)
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Cruzadas en Gaia
FantasíaGaia es un mundo gobernado por 3 poderes; La magia, la piromancia y los milagros. La historia se centra en un huérfano llamado Hanzo, un chico atormentado por desgracias y malas situaciones desde su nacimiento. La historia cuenta como el joven guar...