Isla del oriente, a las afueras de Mao Lan, casi medio día.
Mientras que el joven mago intentaba callar sus penas de sus seres queridos con sangre, el arquero intentaba entrar en la nueva vida que se la ha abierto. Borrando de su mente casi todo pensamiento que tuvo durante su pasada vida como guardián, intento no perder lo poco y nada que había hallado en el presente. Comenzó con reencontrarse con las personas que ya había hecho lazos durante su viaje al noreste, un buen inicio, aunque... no de la mejor forma física, ya que aun mantenía ese mineral extraño cubriendo algunas partes de su cuerpo y rostro.
-no te entiendo niño -dijo-. Hace poco fuiste solo a la ciudad, ¿y ahora tienes miedo de volver sin compañía?
-es que yo... -desvió su mirada-. Fui con mi abuela, antes de volver a casa ella me dijo que tenia que comprar algo con un amigo suyo que vive en una montaña.
Zayn, el nieto de la shamana, estaba guiando a Hanzo a Mao lan. Este pequeño parecía que un miedo se incrementaba en el a cada segundo que se acercaban a la ciudad.
-¿por que... te veo preocupado? -pregunto ante la actitud del elfo.
-no e-es nada -acelero el paso-. Tenemos que regresar antes de que anochezca.
-Pero si ni siquiera es medio día ¿a que le tienes miedo? -pregunto el arquero.
El chico se detuvo un instante y volvió caminar al lado del humano.
-eto... -miro al ojo de color de Hanzo-. Bueno, te lo diré -suspiro-. ¿Recuerdas que había mencionado una demostración de magia?
-lo recuerdo -respondió.
-Lo que ocurre es que yo... -acelero el paso-. ¡mira el camino!
Justo cuando estaban apunto de salir del bosque para llegar al camino principal, un peculiar carruaje pasaba en ese momento, este iba a gran velocidad en direccion a la ciudad. El elfo intento hacerle señas para que este se detuviera y le diera un aventón. Al ver que no había respuesta, este se puso al frente del camino para que lo vieran.
-¡hey! ¡por favor Llévenos! -grito.
Pero el conductor, quien estaba charlando con su copiloto, no vio al chico. Por lo cual no paro su curso. Hanzo comenzó a preocuparse que el carro no bajaba la velocidad.
-¡Za-Zayn, cuidado! -grito.
Velozmente corrió hacia el chico y de un empuje saco al elfo del camino. Desafortunadamente, el no tuvo tiempo para salir del transcurso del carro.
-y como te decía Alice, yo... ¡mierda! -grito el conductor mientras que el carro daba un sobresalto.
Con dificultad trato de que el carro no se volcara, inmediatamente freno a un lado del camino. Rápidamente, bajo del carro para inspeccionar lo ocurrido. Al fondo noto que había un joven hombre tirado en el suelo. Asustado se acerco a socorrerlo.
-oh por los dioses, por los dioses, espero que no lo haya matado -dijo asustado el conductor-. ¡hija, la pócima de regeneración!
Una niña quien iba en el carro vio desde una ventana lo ocurrido, esta ya tenia la poción que pedía su padre en su mano.
-¡toma! -grito la niña mientras se la daba por la ventana.
Hanzo, quien estaba moribundo en el suelo, no sentía dolor de tal atropello, miro por todas partes de su cuerpo y no encontró rastro alguno de heridas o moretones. De un salto se levanto del suelo y fue donde el elfo.
-¡zayn! ¡hey! -llamaba al chico mientras se acercaba a el.
Lo encontró arrodillado al frente de un árbol, con la cabeza apoyada en el.
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Cruzadas en Gaia
FantasyGaia es un mundo gobernado por 3 poderes; La magia, la piromancia y los milagros. La historia se centra en un huérfano llamado Hanzo, un chico atormentado por desgracias y malas situaciones desde su nacimiento. La historia cuenta como el joven guar...