Un poco de regalo, un poco de amor

353 29 5
                                        



El desenfreno había vuelto a la vida de Charlotte. Había invitado a cenar a AJ en el centro paradisíaco. Ric Flair y sus amigos también habían estado concurriendo la zona, pero los amantes se las apañaron para quedarse solos en sus dos horas libres. Tomaron alcohol en copas de coco gigantes, Charlotte se llenó la suya mientras gastaba y gastaba billetes como si fueran hojas de papel. Cuando el recinto cerró, la luchadora pidió privacidad en la zona y les fue vaciada gran parte de la arenada para los dos solos. Como nunca tenían horas libres, aquellas tenían que ser bien aprovechadas. Y de hecho lo fueron. Acabaron metidos entre las rocas termales, completamente desnudos y con la enorme cascada cayéndoles al lado. Styles pudo saborear lo que era tener a semejante mujer entre los brazos una y otra vez, sin descanso. Resultaba asombrosa la resistencia que tenía. A pesar de que no fuera la primera vez que tenían encuentros íntimos, sí que era la primera en que el acto sexual se consumaba por completo. A Styles no le extrañaba cómo Zayn había sufrido de tener esa pérdida. Charlotte resultaba difícil de descifrar, y le gustaba dominar. Igual que en el trabajo, igual que con sus escasas amistades, todo terreno que pisaba tenía que ser conquistado. Y lo hacía, pese caer mal a la mayoría lograba siempre sus objetivos. Ganó Wrestlemania, ganó Summerslam, mantenía su reinado durante más de 200 días. Había sido campeona de la NXT y también la última en poseer el cinturón de Divas. En todos los sentidos había hecho historia, y era algo que también ayudaba a su apariencia indestructible.

Styles: Así que esa zanahoria aún no se ha marchado. Creí que iba a dejar de pelear por lo que te hizo.

Charlotte: Eso me dijo en el hospital, pero ya le ves. Ahora tengo que luchar con él.

Styles: ¿Te puedo hacer una pregunta?

Charlotte: Sí, ¿qué pasa?

Styles: ¿Sigue gustándote Zayn?

Charlotte: Sí —asintió, casi sin pensárselo. A AJ se le cambió la cara al oír su claridad.

Styles: ¿De verdad?

Charlotte: ¿Quieres seguir por ahí?

Styles: Sí, quiero saber qué sientes.

Charlotte: Creo que es el único hombre que me ha querido. Que me ha... amado.

Styles: Nah, nah... quiero saber qué sientes tú. Él me da lo mismo. Si volviera a pedirte salir...

Charlotte: Probablemente te dejaría a ti. ¿Quieres seguir por ahí aún?

Styles: No, creo que ya es suficiente —la levantó de sus piernas y se movió de las rocas, saliendo a la superficie. Charlotte le siguió fríamente con la mirada, apoyando los antebrazos sobre la piedra— Tranquila, no pasa nada. Me lo esperaba de ti.

Charlotte: Sí, ya lo sé. Todo el mundo se espera lo peor.

Styles: Y ahora entiendo por qué.

Charlotte: ¿Desde cuándo eres tan sensible?

AJ se puso el bañador y se terminó su coco de un trago, dejándolo de nuevo sobre la mesilla.

Styles: Se me pasará, no soy como él. No voy a estar llorando por los rincones.

Charlotte acabó poniendo los ojos en blanco y se hundió por completo en el agua, despejándose. Al salir, se restregó los ojos y al parpadear, se hizo nítida la imagen de un collar dorado y rojizo, adornado con una perla en su extremo. Era realmente precioso. Subió su mirada hacia él, quedándose abrumada.

Charlotte: Yo...

Styles: Ya no eres tan dura, eh. ¿Te gusta?

Charlotte: No creo que hagas bien regalándomelo.

Styles: Yo decido lo que regalo y a quién —murmuró, cerrando el puño alrededor de la joya y dándole la mano para hacerla salir. Al hacerlo, AJ se puso detrás de ella y rodeó sus clavículas con el hilo de oro. Lo abrochó y volvió a acariciar su nuca, su mojado cabello rubio. Flair giró el rosto hacia él y notó ese cosquilleo de nuevo. Nunca tuvo tan claro que la relación con Zayn estaba muerta.

Problemáticos ( I )Donde viven las historias. Descúbrelo ahora