Le llamé a Óscar apenada porque lo había dejado plantando en el edifico de Cadena 3 pero él como siempre muy amable me dijo que llegaba en quince minutos.
Mientras lo esperaba le llamé a Maru diciéndole que ya iba para mi casa y que ahí las esperaba.
Óscar tenía al rededor de setenta años, tenía un poco de pelo canoso, ojos café muy oscuros y una sonrisa cálida que siempre te tranquilizaba. Él había sido el chofer desde los Teen, trabajó primero con Cris y después empezó a trabajar particularmente para la banda hasta que nos separamos y fue cuando Lali Música lo contrató. Literalmente podía decir que lo conocía desde hace bastante tiempo y él a mí.
Yo lo consideraba como un abuelo y confiaba a pleno en él, ha estado en toda situación de mi vida y sus consejos siempre me hacían falta.
– Hola Óscar – le sonreí tímida.
– Lalita, ¿cómo estás? – me dijo con una sonrisa, como siempre – Me preocupé por usted cuando Chicho me avisó que la tenía que llevar a casa y no llegó. – me miro por el retrovisor
– Ay lo siento mucho de verdad, tenía que ... – recordé el feo momento con Mariano – que encargarme de algo. Pero ya está todo en orden
– Me parece que fue grave ese "algo", ¿no? – me miró serio – Lo digo por la cara que acaba de poner, ¿todo bien?
En mi mente me decía a mí misma "le digo o lo no le digo", porque si le decía lo que había ocurrido, seguro mandaba a matar a Mariano.
A Óscar nunca le agradó él pero me siempre me bancó porque me veía feliz en ese momento.
– No fue grave pero fue intenso, un error – dije negando – Perdón Óscar de verdad pero todo ya está bien, al menos yo lo estoy
– Eso es lo que importa. ¿Y puedo saber en dónde estuvo todo este tiempo? Prometo no decirle a tu madre ni a nadie – soltó una risita
– Estuve... pensando
Me miró de nuevo y me lanzo esa mirada de "No me mientas" pero con una sonrisa
– En un lugar muy bonito que encontré por aquí. Y me quedé a almorzar. Definitivamente se convirtió en mi lugar favorito – sonreí al recordar
– ¿Ah sí? ¿Cómo era ese lugar tan bonito?
– El nombre me lo ahorro. Pero era hermoso. Me parece que era una casa antes porque no era muy grande, tenía dos pisos pero solo la planta de abajo era la parte de restaurante, tenía una terraza hermosa con algunas mesas y enredaderas. – le explicaba – No sé, me pareció muy lindo, muy acogedor. Te transmitía mucha tranquilidad, o al menos yo me sentía así.
– ¿Un restaurante? – me preguntó – Me imaginaba un.. no sé, algo distinto –- lo voltee a ver si había adivinado de que hablaba, tal vez conocía el lugar él pero lo vi y me pareció que lo dijo en el contexto – Pensé que dirías algo como un parque de por ahí, un bosque, que se yo – rió – Un spa – solté una carcajada.
– No, no – reí – Es hermoso, algún día si me dan ganas, te lo puedo enseñar – le guiñé el ojo – Pero por ahora sólo yo sé que es y dónde está. Me parece que no es muy conocido o que acaba de abrir porque no había mucha gente y realmente nunca había escuchado de él. Procuraré que por ahora nadie sepa de ese lugar – nos reímos juntos.
Llegamos a mi edificio y me despedí de Óscar.
Cuando abrí el departamento, mamá, Maru y Ana ya estaban dentro.
– Mi nena – mamá se paró de un salto y me abrazó – ¡Que preocupada me tenías!
– ¿Nos podés decir en dónde carajos estabas?
– Hey tranquilas – me reí – Sentémonos por fa, que se me van a alterar más
ESTÁS LEYENDO
No Es Imposible
FanfictionEllos se amaban pero un día se dejaron ir... Un reencuentro bastó para desencadenar una serie de emociones nunca muertas. Lali Espósito y Peter Lanzani como protagonistas de esta historia realista pero con un toque de amor eterno. NO ES IMPOSIBLE...
