Comencé a tocarle la muñeca y fui subiendo por su brazo delicadamente hasta llegar a su cuello, lo inclinó un poco al mismo tiempo que su cara y sus labios rozaron mi mano. Estaba descontrolándome y no sabía si iba a poder parar, una vez que mis labios la tocaran de nuevo. Comenzó a acercarse a mí, aún con sus plataformas enormes me llegaba a la barbilla, nuestra respiración comenzó a acelerarse cada vez más, cerré los ojos y mi mano bajó hasta su cintura, nuestras narices estaban por tocarse, estábamos muy cerca hasta que regresamos a la realidad.
– Epaaa – era la voz de Yeyo y eso fue lo que nos hizo volver de este momento que completamente nos tenía atrapados.
Nos separamos al instante, yo quité mi mano de su cintura y ella también se alejó.
– ¿Que hacemo? – dijo Yeyo
Cuando vió que había entrado en el momento justo para cagarla, me miró y me dijo con los labios "perdón". Volteé a ver a Lali y se estaba empinando el vaso con fernet.
– Vine por.. una copa limpia – soltó Yeyo tomando una – Perdonen. – nos sonrío a ambos inocentemente.
Me quedé mirando al piso negando con la cabeza y sin creer de lo que estuvo apunto de suceder. Gracias a Yeyo no pasó y creo que estoy agradecido porque no era lo correcto y me iba a arrepentir pero en el fondo lo quería matar.
Ninguno de los dos dijo nada, sólo podía ver de reojo y sentí la mirada de Lali, no sabía qué tipo de mirada pero esto se estaba poniendo muy incómodo, los dos sabíamos que estaba mal.
Lali
Quería matar a Yeyo y aventarle un zapato, había arruinado el momento perfecto pero después de reflexionar lo sucedido o casi sucedido, me pareció correcto que no pasara algo más. Peter y yo estábamos en diferentes caminos desde hace bastante tiempo y esto fue sólo nostalgia. Aunque yo en el fondo, no tan al fondo, quería y moría por besarlo. Me atrapó viéndome con esos ojitos verdes y preocupado por mí, cómo me acariciaba y me hacía sentir.
Me empecé a marear por el full de fernet que me tomé en menos de 30 segundos t traté de sostenerme en el estante. Me quedé mirando a Peter, quería saber que pensaba o si tenía planeado olvidarse de la interrupción y chaparme de una.
Como vi que negaba y seguro pensaba que no debimos ni siquiera acercarnos, me volví a sostener sobre mis piernas para salir de ahí.
– Lali – soltó Peter después de un largo rato sin hablar
– Me tengo que ir. – le dije antes de que me dijera que estuvo mal y que se arrepentía de todo.
Salí caminando rápido de la cocina y todos estaban en su mundo, creo que no se habían dado cuenta que Peter y yo no estábamos desde hace 20 minutos, fui al perchero y me puse mi abrigo.
– Me voy – alcé la voz para avisar que ya me iba, se pararon sólo Nico y Gime y me dieron un abrazo, a los demás sólo les dije adiós con la mano.
– Gracias por venir hermosa – Nico me dió un beso en la frente y sonrío
– Espera tu invitación en estos días, ¿dale? Te queremos
– Yo a ustedes
Cuando iba de camino a la puerta, vi que Peter salió con cara de perro atropellado y por tratar de que yo hiciera una salida dramática, me tambaleé de lo mareada y un poco tomada que estaba.
– ¡Lali! – Peter corrió hacia mí y me sostuvo del brazo – ¿Te sentís bien?
– Sí si, me tengo que ir – en eso volteé y estaba Nico y Yeyo en el pasillo también
ESTÁS LEYENDO
No Es Imposible
FanfictionEllos se amaban pero un día se dejaron ir... Un reencuentro bastó para desencadenar una serie de emociones nunca muertas. Lali Espósito y Peter Lanzani como protagonistas de esta historia realista pero con un toque de amor eterno. NO ES IMPOSIBLE...
