Peter
Después de los premios, Tincho y los chicos de la banda dieron la idea de irnos un par de días a Cariló, acepté enseguida porque necesitaba un descanso y un poco de distracción después de la pelea con Lali y mi enojo por lo que había pasado con Abraham en Chile.
Me había enterado que Lali ya estaba en Buenos Aires, pasaron los días y ninguno de los dos tomaba la iniciativa de hablarle al otro. Yo tenía muchísimas más razones que ella pero la conocía tan bien que sabía que ella no me iba hablar por su orgullo. No suele ser orgullosa pero en estas ocasiones sí lo es.
– Vení cabra, necesitamos uno más en el equipo. – me gritó Renzo
Estaban armando los equipos para jugar al rugby y yo iba saliendo de la casa con cervezas.
Las metí a la hielera y corrí hacia donde estaban.
A mitad del juego, escuchamos que nos gritaban desde el otro extremo de la playa.
– Chicos, ¿cómo estan? ¿Qué hacen acá? – hablaba Agus, una del grupo de chicas que siempre salían con nosotros. Venía con tres amigas más. Eran con las que habíamos salido la otra vez de joda.
Los chicos las invitaron a jugar y se coparon.
El juego se alargó y nos divertimos un montón, era muy temprano por la mañana todavía, así que estábamos esperando a armar algún plan para ir a comer.
– Ay, ya llegaron las demás – dijo Agus señalando a otras dos minas.
Venía Julieta y Josefina, cuando la vi a Julieta me sentí muy incómodo al instante, me hacía recordar de la joda en la que casi me la chapo.
– Hola Lanzani – me sonrió cuando me saludó y educadamente la saludé
– ¿Cómo andás?
– Bie, ¿vos?
– Todo bien – le sonreí
– ¡Hey chicos! ¿VAN A JUGAR O NO? – gritaba Tincho desde la cancha en la playa
– ¿Jugás en mi equipo?
– Dale... – me puse muy nervioso y me tomó de la mano para arrastrarme hacia donde estaban todos. Se giró y me guiñó el ojo.
Me imaginé que me estaba tirando onda. Era bastante linda la mina, morocha con ojos marrones, un lomo de la puta madre y muy cheta. Conocía a su hermano de la secundaria, era un año mayor que todos nosotros, cuando eramos chicos entrenábamos rugby en el equipo de AA hasta que él se mudó fuera de Argentina.
Cuando el sol y el calor nos estaba matando, decidimos terminar el partido y meternos al mar. Después de un rato de disfrutar de la playa, preparamos asado en la terraza y yo aproveché para darme una ducha refrescante.
Cuando salí del baño, estaban Julieta y Agus cambiándose en la habitación.
– ¡La puta madre! – gritó Agus por el susto que les di cuando me vieron salir
Yo me quedé tildado en el marco de la puerta, sólo estaba con la toalla en la cintura.
– Perdón, perdón – dije avergonzado – No vi nada. – me di la vuelta y quise meterme al baño. Para mí mala suerte sólo había visto a Julieta en ropa interior, una bastante sexy.
– Ya te podes dar la vuelta
Me di la vuelta con miedo y ya estaban con ropa encima.
– Perdóname... no sabía que estaban acá – les dije cruzando los brazos para poder taparme un poco el pecho porque sentía la mirada de Julieta intimidándome.
– Perdónanos a nosotras, no escuchamos que estabas en la ducha
– Te dejamos, perdón Peter – sonrió y le devolví la sonrisa
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No Es Imposible
FanfictionEllos se amaban pero un día se dejaron ir... Un reencuentro bastó para desencadenar una serie de emociones nunca muertas. Lali Espósito y Peter Lanzani como protagonistas de esta historia realista pero con un toque de amor eterno. NO ES IMPOSIBLE...
