Capítulo 15

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Peter

Al día siguiente de la fiesta de Lali, tenía un montón de mensajes de mis amigos, de que en donde me había metido. Todo esto era porque habíamos quedado de salir de joda ayer por la noche y claramente no llegué.

Después de levantar un poco la casa, Lali me llamó para decirme si al final iba a ir a su casa, le tuve que decir que sí porque estaba muy emocionada y no la quería desilusionar. Sabía que era un poco mala la idea por el tema que nadie sabía la relación que teníamos, para ellos éramos amigos y algo distanciados. Si iba, iban a sospechar que algo traíamos pero podríamos manejarlo una vez más. Así que me bañé y salí para su casa.

Cuando llegué, me abrió la puerta Pato. Se escuchaba un poco de música muy baja y voces, muchas voces.

– Hey Peter, que milagro. ¿Cómo andá? – me saludaba de abrazo y con una sonrisa

– ¿Bien y vos?

– Genial, pasá – me hizo entrar y ya había gente. Un poco más de lo imaginado – Ahora llamo a Lali

– Gracias

Me quedé mirando desde la puerta hasta que vi a Yeyo con su familia y la familia de Cande.
Cuando me vieron, me llamaron emocionados,

– Peter, mi amor – me decía la mamá de Yeyo– ¿Cómo estás? Que bueno que viniste

– Hola Bea – dije sonriendo

Saludé a los papás de Cande y me quedé hablando con los cinco. Me preguntaban qué era de mi vida, de mis proyectos a futuro, de la película que había hecho con Cande. Yeyo nos contaba de la obra que estaba haciendo y demás.
En eso volteé a ver y no había rastros de Lali, me habían dicho que estaba con Cande y Maru en su habitación pero no entendía porque tardaba tanto.
En eso llegaron Coco y Majo, se sorprendieron de verme pero a Majo se le iluminó la cara, tenía una sonrisa inmensa.

– ¡MI NIÑO! – decía caminando hacia a mí con los brazos abiertos – ¿Cómo estás, mi amor? Qué lindo que viniste – me abrazó

Majo siempre había sido muy amorosa conmigo y eso lo apreciaba un montón.

– Hola Majo, no podía perderme otro cumpleaños, ¿no?

– Siempre estuviste presente pero es mejor tenerte en persona. – sonrió – Por cierto, ¿dónde está mi hija? – preguntaba hacia la gente que estaba ahí.

Estaba toda la familia de Lali. Primos, tíos, su abuela, Ana con Santino y sus más amigos del alma, Cande y Yeyo con su familia y la de Agus.
Coco tambien me había saludado muy simpático y me había dicho nada más que se alegraba de verme.

En eso apareció Lali con Cande que venían riéndose. Venía al natural, como me gustaba. Sin una gota de maquillaje y su pelo natural también. Vestía unos jeans con una playera blanca muy casual y un suéter negro.
Se acercaron las tres a saludarme.

– Hola Pit – me dijo mientras me daba un abrazo – Gracias por venir – susurró y me abrazó más fuerte.

Su perfume lo pude apreciar desde metros atrás, me encantaba, era una debilidad mía el que siempre oliera tan delicioso.

– Estás hermosa – le susurré al mismo tiempo– Feliz cumple.. – le di una bolsa pequeña de regalo.

– Ay gracias, no tenías porqué

Cande y Maru me saludaron también y nos unimos con los demás. Unos minutos después, la abuela de Lali entró con una pequeña tarta con merengue. En la mesa ya estaba otra que había sido regalo de unas fans, era un pastel enorme en forma de grabadora con sus audífonos con el estilo de Soy.
Le cantamos el Feliz cumpleaños y yo no podía dejar de sonreír, me encantaba verla unida con su familia, me encantaba ver el amor que tenía hacia Santino y viceversa. Y me encantaba verla tan feliz porque le brillaban los ojitos cada vez que se reía, quería besarla y odiaba que me tenía que aguantar porque ya no era tan fácil escaparnos hacia un cuarto, estaba en casa de sus papás y con toda su familia presente.

No Es ImposibleDonde viven las historias. Descúbrelo ahora