Capítulo 40

2.2K 93 4
                                        

Antes de leer los capítulos siguientes, quiero decir que incluí a Santi Vázquez, ya que son los capítulos de la boda y él tenía que estar presente. Todo lo hago desde el respeto y sin intención de ofender a nadie, fue difícil escribir sobre él. Gracias por leer la novela y recuerden disfrutar la vida como se debe, día a día.

Peter

Ella seguía hablando y sostenía con una mano su teléfono y con la otra su vestido que iba en una funda negra, me moría por verla en ese vestido que seguro le queda hermoso. Cuando llegamos a las cintas, guardó su celular y me paré a su lado, me miró.

– Era Gime, que nos mandó a un chofer para llevarnos al hotel con todos. – me explicaba – Está esperándonos afuera en el auto.

– Dale – le sonreí y me giré a ver la cinta para estar atento a las valijas

Después de unos minutos, salió la de Lali, la tomé y la puse en el piso.

– Gracias. – sonrió y cuando quiso agarrarla, nuestras manos se rozaron. Había sido la primera cercanía conscientes. Un escalofrío subió por mis venas y le sonreí. No pude decir nada porque no sabía que decirle.

Después de esperar mi valija y tomé la suya para caminar hasta el auto. Salimos del aeropuerto y había un par de chicas esperándonos. Se les vió emocionadas cuando nos vieron salir juntos y encima a mí llevando la valija de Lali.

– Hola chicas, ¿todo bien? – las saludó Lali siempre buena onda

Saludamos a las cuatro chicas que estaban ahí, nos pedían fotos individuales y unas cuantas con ambos.

– ¿Están nerviosos por ser los testigos? – nos preguntó una fan

– No, estamos emocionados – contestó Lali

– Nos pone muy feliz que sean los dos – momento incómodo y no sabía que decir. Sólo sonreí y volteé a ver a Lali quien también estaba sonriendo tímidamente

– Bueno chicas, muchas gracias por venir. Tenemos que irnos – Lali lo dijo mientras apartaba su vista de mí

– Son unas grosas por venir hasta aquí – dije mientras me despedía

– Gracias a ustedes chicos, diviértanse en la boda

Nos despedimos y vimos al chofer que nos mandó Gime. Tenía un letrero que decía "Mariana y Juan Pedro" supuse que no podrían nuestros apodos por la gente, aunque aún así nos reconocían.

– Bienvenidos – nos dijo educadamente y nos abrió la puerta del coche

– Si querés dame el vestido para ponerlo atrás– le dije a Lali y me lo dió

– No lo veas Juan Pedro – me dijo seria pero con una sonrisa

Yo le guiñé el ojo, mientras el chofer subía las valijas, sostenía mi traje y el vestido de Lali, abrí un poco el cierre de la funda negra y alcancé a ver un poco, el color nada más. Me puse nervioso y lo cerré para pasárselo al chofer.

– Gracias

Lali estaba del otro lado del asiento, revisando su teléfono.

– No sabes la cantidad de mensajes que hay sólo porque nos vieron ahora. Dios. – dijo frustrada

– ¿Qué tan malo son? O por qué esa expresión– le dije soltando una risita

No Es ImposibleDonde viven las historias. Descúbrelo ahora