ZOÉ
En cuanto tomé la decisión de viajar a Londres de nuevo, no tardé en comprar los boletos y hacer un viaje redondo. Me quedaría el tiempo suficiente en Londres como para volver en navidad con mis tíos y sus hijos. Me iría mañana en la noche para que el vuelo no me hiciera tan pesado y así descansar un poco.
Duraría dos semanas en Londres y la última semana de vacaciones la pasaría con mis tíos para festejar las posadas juntos, ya lo tenía decidido.
Preparé las maletas con ropa de invierno para poder soportar el brutal (o así lo recordaba) invierno de Londres junto con una pequeña bolsita de plástico que contenía todos mis documentos necesarios para volar, la cual metería en mi mochila.
Estaba muy bien en economía y con decir que aun guardaba lo de mi beca de hace años en mi cuenta bancaria, tenía demasiado dinero y sentía que hasta me iba a sobrar de este viaje.
Mi tía abusaba de mi sueldo.
Siempre tenía becas pero ella nunca me dejó usarlas para la escuela ya que ella no tenía problemas en pagar mis estudios y así obligarme a guardarlo para mi futuro, me sentía millonaria aunque no llegara a tal cantidad, nunca en mi vida podría hacerlo pero era lindo pensar de aquella manera.
Y después de tener mis cosas listas, solo debía tener paciencia para tomar mi vuelo e irme de una vez a Londres, lo deseaba con ansías, tanto que con solo pensarlo llegaba a chillar de la emoción sintiéndome ridícula pero me hacía sentir demasiado bien actuar así, por suerte, vivía sola como para que alguien se burlara de mi.
Dejé las maletas en una esquina de mi habitación y tomé mi celular dejándome caer en la cama sentada y buscar el contacto de Cooper en mi móvil para marcar y decirle que estaría en Londres en muy poco tiempo pero cuando estaba a un milímetro de marcarle me arrepentí, decidí que esto lo dejaría como una sorpresa.
Me puse de pie, caminando con los pies descalzos hasta el espejo de cuerpo completo del baño de mi habitación y mirarme, miré primero mi cabello suelto que era del mismo color de hace tres años, después mis orejas perforadas con aretes de oro, mis uñas ahora largas pintadas de azul marino casi negro por el uniforme de la empresa y al final el color de mis ojos.
Llegó un tiempo que no soporté el color marrón de mis ojos por lo que en uno de mis cumpleaños, cuando mi tía preguntó que era lo que quería, de broma le dije una operación en los ojos para el cambio de iris, ella me terminó dando todo un sermón por el que debo amarme y entre más pero cuando menos lo pensé, ya tenía varias citas para el cambio.
Me pregunté si me reconocerían, quizá si o tal vez no pero era cuestión ya de esperar.
( ( . . . ) )
Sentí los nervios invadirme cuando el avión aterrizó en Londres pero cuando sentí el clima en mi rostro al bajarme del avión, me hizo sentir demasiado tranquila e hizo que mi cuerpo quisiera dormir de lo cómoda que llegué a estar a pesar de que estaba de pie cargando con la mochila "pesada" en mis hombros ya que de por sí, estaba demasiado agotada.
Catorce horas en un avión sin tener el lujo de moverte mucho era difícil pero intenté ignorar mi dolor y pensar solo en irme a la habitación del hotel donde me quedaría por un tiempo y dormir, no estaba para ir del aeropuerto hacía con Cooper a su gimnasio por lo que primero quería y debía descansar.
Era una sabia decisión viajar de noche, ya que ahora aquí en Londres era de noche y podía dormir todo lo que pudiera en el hotel para así en la mañana estar de ánimos e ir a visitar a Cooper y con suerte a Alec y Ethan.
No podía dejar de preguntarme desde que llegué a Londres sí Ethan seguiría en el gimnasio ya que Cooper no me hablaba demasiado de él en las llamadas que a veces llegábamos a tener y yo nunca tuve el suficiente valor de preguntar por él.
Lo único valioso que escuché de Ethan es que él había visto a su madre biológica un día en el gimnasio y por lo que me dijo Cooper es que en menos de cinco minutos de una charla casi a susurros él comenzó a gritar, diciéndole que se largara del gimnasio y que nunca más lo buscara.
Desde ese día me siento más preocupada por Ethan, debió ser un dolor muy fuerte verla y debió serlo aún más como para pedirle que se fuera de esa tal manera.
Moría por mirarlos pero mi cuerpo me lo impedía.
Estaba solo a un día, un día de mirarlos.
ESTÁS LEYENDO
ETHAN II ®
Algemene fictieÉsta es la última oportunidad que tienen para saber si acaban juntos o no. Sí no, será la última vez que se miren. #72 en Ficción General 15/01/17 #65 en Ficción General 16/01/17 #66 en Ficción General 27/01/17 #31 en Ficción General 30/01/17 #21 en...
