-¡Ya deberías largarte!.- me gritó mi madre.- Lárgate y jamás, JAMÁS vuelvas.
La miré e ignoré (por fuera)...
Por dentro creo que estaba en lo más oscuro y bajo de mis pensamientos, oculto entre dos sentimientos que me quitaban el aliento en ese momento. Coraje y tristeza.
Me fui a mi habitación mientras escuchaba los sermones de mi madre.
-Coño.-Cerré la puerta y me senté en mi cama.
-Deberias comenzar a recoger tus cosas.- gritaba mi madre.
Me levanté y abrí la puerta con fuerza, ahí estaba ella .- ¿Sabes qué? Tienes razón, me voy a largar de esta maldita casa.- pasé a un lado de ella y recogí dinero que tenía en una alcancía, libros y cuadernos de la escuela en mi mochila.
Pensar que solo por qué no recogí unas cosas de la mesa comenzó la pelea...
*flasback*
-¡Ya lárgate, me tienes harta, Luis!
-Yo solo hice lo que me dijiste...
-Eres una basura, Dios me desgració con tener un hijo cómo tú.
*Final del flasback*
- Qué mierda.- seguía acomodando mis cosas para salir.
-¿Y a dónde te vas a largar?.- preguntó la que me corrió...
-No creo que te importe.- me levanté y la miré.- En realidad nunca te ha importado.- pasé a su lado y salí de la casa, tenía un nudo en la garganta que no me dejaba respirar. Sentía que mi sangre hervía dentro y que los pies desobedecian mis ordenes pues ellos solo... caminaban.
-¡Luis, ven acá!.- gritaba.- ¡Ven acá o le diré a tu padre!
Seguía caminando, caminando y caminando ,dejando todos los gritos atrás, dejando sordos mis oídos.
Miré a la derecha y logré ver un auto que venía a toda velocidad sobre la carretera, pues es una carretera...
-¡Luis!.- gritó mi madre.
El auto zigzagueó y frenó justo a mi lado, vi al conductor quién estaba a punto de gritarme groserías que quizá ni siquiera tenía conocimiento y entonces.
-¡Oye, ¿¡Qué demonios te sucede!?
Miré dentro del auto y era él...
-¿Profesor Brown?.- pregunté, volví a escuchar a mi alrededor y todo regresó a la normalidad, la pena por el que me viera así venció el coraje y la tristeza.
-¡Luis, ven acá!.- escuché a mi madre detrás de mi, acercándose.
-Luis¿Estás bien?.- preguntó Brown.- Estás...llorando.
Lo miré directo a los ojos.
-¡Luis!.- se acercaba más mi madre
-Profesor, ¿creé que me pueda sacar de aquí?
-¿Qué sucede?.- me interrumpió.
-Por favor.- respondí
Lo pensó muy poco antes de responder.- Por supuesto, sube al auto.
Abrí la puerta del copiloto y subí sin voltear a ver a mi madre, Brown aceleró.
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Mr.B
TienerfictieUn secreto puede dañar tanto cómo un golpe, herir cómo un cuchillo o matar como una bala. Depende de cuándo y cómo lo uses. Cada uno tiene un secreto,¿Qué pasaría si son revelados?... ¿Cuantos morirían por mantenerlo? -Pierdeme el respeto. -El... El...
