-Oye, al menos me sirve para lo esencial.- respondí a Nadia, pues se quejaba de mi celular de repuesto.Un Nokia Asha 302.
Llegamos al salón, estaban los "Frikis" ahí.
-Larguense.- les dijo Nadia mientras dejaba su mochila.
-Uy, ¿Por qué ese genio?.- preguntó Víctor.- ¿No te dieron anoche?
Nadia lo miró, molesta.-¿Donde creés que estaba tu madre a las ocho de la noche? ¿Comprando pan?.- comenzó a reír.- Gemía tan rico.- hizo movimientos sexuales.
-Ya cállate.-interrumpió Víctor.- No me corres, yo me voy.- dijo y salió junto a sus amigos.
-Perfecto.- dije y me acomodé cerca de todas, como si fuésemos a hacer un debate. O bueno, creo que algo así haremos.
-¿Donde está Valeria?.- preguntó Alice.-¿No le enviaste mensaje?.- me preguntó.
-Si lo hice, pero no respondió.
-Luis, tienes otro número... Quizá no te tenga registrado.
-¡Mierda! Es cierto.- tomé mi celular.
-No es necesario.- dijo Valeria al entrar.- Ya estoy aquí, obviamente supuse que sería uno de ustedes.-Se cruzó de brazos.
-Muy bien.- guardé el celular.
-¿Qué es lo que pasa?.- preguntó Valeria. Mayra le mostró el celular con el mensaje escrito.
-¿Podemos empezar?.- interrumpió Mayra, molesta.
-Si si, claro...
Sus manos escondidas, la mirada triste y labios resecos eran la parte exterior que mostraba Mayra. ¿Qué secreto nos pudo ocultar? Yo sé en su gran mayoría pero quizá he visto solo un charco cuando ella es toda una laguna.
-Bueno...- pensaba Mayra, miraba hacia la puerta.
Relatado por Mayra:
Recuerdo...
Estaba en la cocina con mi padre, ambos preparábamos... hot-cakes.
-Mayra, debes ponerle mantequilla antes de poner la masa en el sartén.- me regañó mi papá por la piedra literal que hice.
Fruncí el ceño pero asentí, recibí un nuevo mensaje, era de Leonel....- Nos falta mantequilla, iré al minisuper por ella.-dije repentinamente.
-Toma el dinero que está sobre la mesa en mi cuarto.
Fui por el dinero y salí.- Ahora vuelvo.- dije.
Iba directo a casa de Leonel, mis piernas temblaban un poco, la excitación subía lentamente por mi cuerpo hasta llegar a mi cabeza sin dejarme pensamientos limpios o sanos en ella. Toqué su puerta y de inmediato abrió.
-Oye, ya te extrañaba.- me dijo mientras me dejaba pasar y miraba que nadie más nos haya visto. Cerró.
¿Te gusta?, DIOS.... , Más despacio, Bájate, Súbete.
Salí y fui directo a mi casa.
-¿Y la mantequilla?.- preguntó mi padre mientras tragaba el pedazo de pan con un trago de leche.
-Emmm...Ya no había.- sonreí, mi cabello estaba algo alborotado.
Termina relato de Mayra.
- Entonces... ¿¡Te lo cogiste!?.- gritó Nadia emocionada.- Dios, Mayra.
-Mayra.- la miré algo desconcertado pues lo que yo sabía era distinto.
-Pero eso no es todo.- interrumpió Mayra y bajó la cabeza.- Esto es algo que aún no saben ustedes...
-¿Qué es?.- preguntó Valeria y se acercó un poco más.
-Es algo difícil...
-¿Por qué?.- pregunté.- ¿Acaso es otra versión?
-Luis, no quería que me vieras mal.- Miró a Alice.- O tú.
Alice asintió.
-¡Ya dinos!.- gritó Nadia.
-Todo lo que ha estado pasando con Leonel ha sido en secreto pero no solo mío, sino también de el.-Frunció el ceño e hizo una ligera pausa .- Tiempo después su...hermano me besó y...
-Espera, ¿Mayor o menor?.- interrumpió Valeria.
-Menor.- respondió y cubrió sus ojos.- Yo lo seguí besando, fue algo no planeado pero no lo quería empujar o algo así...
-Mayra, ¿Sabes la diferencia de edad?.- pregunté.- Es cómo de tres o cuatro años.
-Lo sé, lo sé...No sabía en qué pensaba... Pero les prometo que esa fue la única y última vez.
-Eso espero.- interrumpió Nadia.- Ya casi cumples los dieciocho, eso de convierte en una violadora de niños y además una puta pedófila.- rió.
—Nadia hablando de pedófilos y yo con Brown... Habla de violación y da el mismo tema... ¡Menuda mierda!.- pensaba mientras la miraba reclamandole a Mayra.-Bueno, ya no digas nada de eso.- le dije a Nadia.
-¿Pero por qué el mensaje mencionaba a su padre?.- preguntó Valeria.
Todos la miramos.-¿Te metiste con su padre?.- preguntó Nadia.- Lo siento, tenía que decirlo... Alguien tenía que hacerlo.
-¡No!.- gritó Mayra.- M sentí culpable con el asunto de su hermano, Leonel jamás se enteró pero como nuestra relación seguía secreta...
-¿Qué pasó?.- pregunté
-El padre de Leonel comenzó a coquetear conmigo.- pensó un poco y sus ojos se cristalizaron.- Y es todo, nada más... Pero esa persona que envió el mensaje... Vaya que está mal.
-Pero... No entiendo, ¿Leonel sabía?.-Preguntó Alice
-No.
-Bueno, entonces¿Quien creés que lo haya enviado?.- preguntó Valeria.
-¿ya no te ha molestado el puerco aquél?.- se refería al padre de Leonel.
-No, ya no me ha molestado.-miró a Valeria.- Son las primeras personas que les cuento esto....- miró a Alice y a mi.- Yo les conté otra versión, disculpenme...Pero no quería que se avergonzaran de mi.
-¿Qué historia les contaste?.- interrumpió Nadia.
-Una en la que ella era novia de Leonel.- respondí sin mirarla.- ¿No creés que sea alguno de ellos quién envío el mensaje?
-No lo creo, eso ya pasó hace casi un año.
-¡Mierda!.- grité.- En ese entonces el señor aún te coqueteaba, que maldito asco.-fruncí el ceño.
Mayra asintió con la cabeza y se secó las lágrimas.
Miramos a la puerta y vimos pasar a Angel, hablaba por teléfono pero no nos dirigió la palabra ni la mirada.
-¿Creen que haya escuchado algo?.- pregunté.
-Si lo hizo más le vale no hablar.- respondió Nadia.
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Mr.B
Novela JuvenilUn secreto puede dañar tanto cómo un golpe, herir cómo un cuchillo o matar como una bala. Depende de cuándo y cómo lo uses. Cada uno tiene un secreto,¿Qué pasaría si son revelados?... ¿Cuantos morirían por mantenerlo? -Pierdeme el respeto. -El... El...
