Un secreto puede dañar tanto cómo un golpe, herir cómo un cuchillo o matar como una bala. Depende de cuándo y cómo lo uses.
Cada uno tiene un secreto,¿Qué pasaría si son revelados?...
¿Cuantos morirían por mantenerlo?
-Pierdeme el respeto.
-El... El...
—Aaay, no quiero.—Pensaba, me duele mi cuerpo por aquella pelea.
-Recuerda que hoy tienes que pedir los papeles para el examen de inglés.- agregó la mujer.
- Ya voy.- respondí y me levanté molesta de la cama. Caminé hasta la habitación de mi hermano menor, solo por dos años.-¡ Basura, levántate!.- le quité la cobija de encima.- Me cambiaré, mientras prepárame un sándwich.
-¡Dejame en paz!.- volvió a cubrirse.
-Tienes que obedecer a tu hermana mayor si quieres ir a la fiesta con tus amiguitos.- sonreí mientras me sentaba a su lado.- Sino de otra manera te quedarás llorando justo aquí.- golpeé su cama.
-Maldita femimazi.- dijo y se levantó de la cama, se puso sus pantuflas azules.
Comencé a reír.- Gracias bebé.- me levanté y regresé a mi habitación, escogí ropa oscura la cuál es mi favorita. Jeans agustados, una camisa en blanco y negro con mangas largas, combinaban con unos botines oscuros y de tacón mediano. Y claramente no puede faltar maquillaje.
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Mierda, hoy voy a destruir algunos sentimientos. Sonreía mientras me miraba en el espejo. Cuando bajé por mi mochila ya estaba el almuerzo listo en una bolsa de papel y dentro de mi mochila.- Gracias gusano.- dije a mi hermano y salí.
Por alguna razón, no me he podido quitar la sensación de sangre dentro de mi boca, sé que no está ahí...Es casi cómo si la pudiera saborear.
Al entrar a la preparatoria, todos en absoluto me miran, cuando entro el temor y envidia vienen de mi lado. La mayoría de chicas me temen y no las jusgo por qué están en lo correcto. Deben temerme, yo controlo este plantel... Todo desde mi transformación... Miré a una chica de primer semestre,estaba siendo "bullyeada" por un par de chicos más grandes.
Me acerqué un poco más.
-Tus trensitas.- le decían los sujetos.
-Por favor, déjenme.-suplicaba a punto de llorar. Por alguna razón... Me hizo recordar cuando yo era nueva.
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Esa mierda era tan "bullyeada". Por suerte las cosas ya cambiaron. Me acerqué a la niña.- Cara de nalgas.- dije a uno y miré al otro.- Labios de escroto.- alcé ambas cejas.- Dejenla en paz.- fruncí el ceño. Se levantaron y se pudieron frente a mi.- ¿Y qué si no queremos?.- dijo Labios de escroto. Le sujeté del pantalón, apretándolo fuerte.- Sino la dejas en paz, sabrás lo que se siente tener vagina.- tiré de el y lo solté. Las lágrimas de sus ojos lo dijeron todo antes de que se fuera junto a Cara de nalgas. Miré a la niña, asustada...Pero -Gracias.- me dijo y bajó la mirada.
Me alejé sin decirle nada.
*Flasback*
-Hey, tetitas!.- dijo cuando me golpeó la espalda.
-Isaac, ¡déjame en paz!.- lloraba, me sentía...Tocada.
-¿Y qué si no quiero hacerlo?.- me sujetó de los brazos.- Eres nueva, podría darte la bienvenida a la universidad, ¿No quieres ser mi novia?.- olfateó mi cuello.
-Isaac, ¡para!
*Final del flasback*
Jamás llegué a ser violada sexualmente, por qué no me dejé. Frené mi paso y miré atrás, estaba la niña desenredandose sus trenzas, lloraba en silencio con la cabeza baja. —Vamos, Nadia...No eres tan mala.— pensé mientras regresaba con la niña.
Me miró y volvió a bajar la cabeza, asustada. -Oye.- sujeté de su hombro, me senté a su lado.- No dejes que nadie te moleste... No es justo, nada lo es... - bajé la mirada.- Escucha.- me miró.- Ellos ya no te molestaran, y mucho menos con lo que acabo de hacer pero alguien más puede y quiera hacerte daño por ser "nueva" y sinceramente los maestros no son de mucha ayuda... Defiendete.- me levanté.- Es mejor dar miedo que dar lástima...
Sonrió ligeramente y asintió con la cabeza. Me marché en cuanto la niña se secó sus lágrimas. Mis pasos eran largos, amo escuchar el sonido que hace el tacón sobre el suelo de cemento, yeso, azulejos... Y que todos me miren.
—Brown— lo miré, entraba a la preparatoria, pero no parecía tan contento.-Ese maestro...- me mordí el labio inferior. Corrí hacia él.-Teacher Brown.- traté de sonar sexy.- ¿Me puede hacer un examen para saltarme sus clases?.- le sujeté el pecho pero me quitó la mano.
-Si, tráeme el papeleo y lo firmaré.- comenzó a caminar rápido.- Por cierto.- se detuvo y miró hacía atrás, a mi .-¿Haz...visto a Luis?.- me preguntó, parecía nervioso.
No había mucho que pensar.- No, no lo he visto... Apenas llegué a la preparatoria.- respondí.- Profesor Brown.- lo interrumpí al momento que ya se iba.-¿Está bien con Luis? Últimamente... Ha estado algo extraño.
-...
-¿Profesor?.- pregunté nuevamente
-Nadia, todo está bien.- me miró a los ojos.- Solo te iba a decir que el tiene que traer los papeles, es por ser el concejal.
Fruncí el ceño.- Claro...
Sin decir nada más se marchó —Vaya, yo sé que no es sólo eso—.pensaba mientras veía su espalda...Su enorme espalda...
Miré a Isaac, el chico de nuestro salón acercándose a mi.-¿Qué mierda quieres?.- le pregunté
-Luis y tus amigas están en el salón...- dijo tímidamente.
-¿¡Y quién mierda te lo preguntó!?.
-Yo solo quería decírtelo...Lo siento.
-Solo... Aléjate de mi, ¿Quieres?.- lo empujé y comencé a caminar hacia mi salón de clases.-Pedazo de mierda.
Y si, en el salón de clases estaba Alice, Mayra y Luis.Me acompañaron por los papeles y Luis se los llevó a Brown. Mañana los tengo que entregar después de haber hecho el examen. Por mientras me pedirán mis datos para saber si soy acreditadora a una beca por saber "hablar inglés".