-No, no ,no, ¡mierda!.- gritó Valeria al leer nuevamente el mensaje.- Yo no tengo nada que ver con esto...
-Calmate.- dijo Alice, estaba sentada en el sofá más grande, en sus piernas descansaba Mayra por tanto alcohol.
Todos estábamos en casa de Valeria.
-¿¡Qué me calme!?.- gritó y se acercó a ella.- ¡Mi auto está destrozado!.- le gritó a la cara.
-¡Valeria!.- interrumpí.- Alice tiene razón, debes relajarte...
Comenzó a caminar rápido hacia mi, tenía sus manos hechas puño y sus mejillas estaban más rojas que el labial que llevaba puesto.- ¿Sabes? A mi no me importa si esa persona te quiere matar o llevar a la cárcel a Brown, ese puto pedófilo se lo tendría bien ganado...- sus ojos de llenaron de lágrimas.
-Valeria, por favor...- bajé la cabeza.- Buscaremos la manera de arreglarlo por nuestra cuenta...
-No, Luis,¡no la hay!.
-...
El celular de Valeria vibró. Su rostro se tornó pálido y frío.
- Revisa quién es.- dije y eché una mirada a su bolsillo derecho.
Tomó su celular y desbloqueó....
Después de leer el mensaje, sus ojos de cristalizaron aún más, su voz comenzó a temblar.- ¡Tu ganas!.-Gritó.- No diré nada, pero estás advertido que si vuelve a pasar algo....
-¿Qué decía el mensaje?.- la interrumpí.
-Nada, no decía nada...
-Valeria.- me levanté del sofá.- Dime ¿Qué te envío?.- traté de quitarle el celular pero ella fue más rápida.
Se masajeó la cabeza y exhaló.- Les diré a mis padres que alguien me trató de jugar una puta broma, el auto tiene seguro y eso lo cubrirá...
Miré a Mayra, dormida. Nadia estaba delirando un poco, pero se pondrá bien.
-Yo me tengo que ir.- tomé mi mochila y me puse la chaqueta.- Mañana las veré.
-¿Por qué no te quedas?.- preguntó Valeria.
La miré directo a los ojos.- No, pero gracias.- me despedí de Alice y salí de la casa.
La noche, fresca, silenciosa e intimidante por lo pasado...
Escucho los grillos cantar entre los pastizales, escucho el viento que acaricia mi rostro al soplar.
Camino y pienso en la puta mierda que estamos metidos, en la que las estoy metiendo...
¿Por qué puta mierda me tiene que pasar esto? ¿Por qué a ellas?...
Seguía pensado mientras caminaba, mi casa no estaba muy lejos, caminando serían veinte minutos para mí solo, en una noche tan fresca pero intensa. Tomé de mi mochila una cajetilla de cigarrillos, escogí al azar y tomé mi encendedor.
¿Por qué?...
Comencé a fumar, sentía el humo recorriendo cada rincón de mi boca.
No es algo que me enorgullezca hacer, pero lo estaba disfrutando en serio.
Vibró mi celular, lo tomé y miré, era un mensaje de Joel.
-¿Por qué apareces y sacudes mis sentimientos?.- dije a mi mismo. Desbloqueé el móvil y leí el mensaje.
Joel:
Hola...
¿Cómo has estado? Me gustaría hablar contigo. ¿Creés poder?
Dí una fuerte fumada antes de tirar el cigarro al basurero.
Comencé a teclear pero me interrumpió una llamada, era Joel.
Pensé un par de segundos antes de responder.
-¿Si?.- pregunté, no estaba convencido de hacerlo... De responder la llamada. Estaban pasando muchas cosas cómo para aguantar una grosería más.
-Hola...
-....- tomé un poco de aire fresco.- Hola, Joel...
-Disculpa por llamarte a esta hora, pero necesito hablar contigo...
-No te preocupes.- lo interrumpí.- Salí a tomar un poco de aire y a fum.- recordé que a él no le gustaba que fumase.
Pero, ¿Por qué me importa que yo le importe?...
- Estabas ¿Qué?.
-Aammm... Tomando aire, estaba con Valeria, Mayra y Alice, pero ya voy de regreso a casa.
-Me gustaría volver a hablar contigo, cómo antes...
-¿Cómo antes?...
-Si, cuando éramos más unidos...
-Estaría bien
-Si...
Miré a un par de personas cruzar una calle a lo lejos, una hablaba por teléfono y la otra llevaba el celular en las manos, cómo si estuviera escribiendo.
Pero la verdadera sorpresa fue que quién iba hablando por teléfono era Ángel.
Noté que le llegó un mensaje, al leerlo gritó "¡mierda!"
-de verdad quiero arreglar las cosas.- me decía Joel.
-Joel, me tengo que ir.-Lo interrumpí
-¿Por qué? ¿Qué sucede?.- preguntó, algo confuso.
-Lo siento, te envio un mensaje mañana.- colgué y guardé mi celular.
Me acerqué un poco más a Ángel, él miraba atrás, buscaba a alguien en especifico.
Noté que la persona que iba texteando guardó su móvil y desvío el camino con rapidez.
¿Podria estar viendo a la misma persona que nos está jodiendo?.
Ángel continuó su camino, echaba de palabras y jadeaba de coraje.
Comencé a correr detrás del sujeto que texteaba.
Mi corazón se aceleraba cada vez que me acercaba más y más.Lo seguí hasta un pequeño callejón que entraba a unas escaleras subterráneas, pero daban a nada. Simplemente había una pared de ladrillos.
-¿A dónde fuiste?.- susurré hacía mi.
Luces blancas me alumbraban por la espalda, me di la vuelta y me encandiló un poco, con mi mano cubría la luz para tratar de saber quién o quiénes eran.
El motor de lo que era un auto comenzó a rugir. Aumentó las luces y comenzó a pitar el claxon una y otra vez.
-¡Mierda!.- grité.- ¡Deja de jodernos, hijo de puta!.- No sabía a dónde ir, el callejón era muy angosto...
De momento, el auto dejó de joder y comenzó a echar reversa.
Mi celular vibró, lo tomé con rapidez y desbloqueé. Me costó bastante trabajo leer con los ojos encandilados.
Desconocido:
Ohh, querido Luis.
Has estado tan cerca... y tan lejos.
Diviértete con éste regalo que te ofrezco, por ser tan bondadoso con tus amigas.
Terminé de leer y miré al frente, me arrojaron desde el auto un sobre café a mis pies.
El auto avanzó y corrí detrás para ver las placas pero fue en vano, las luces blancas me habían encandilado demasiado para alcanzar a ver los dígitos que se hacían más pequeños cada instante. Pero si noté una cosa...
El auto era de color blanco y era el mismo que vi el dia que los policías fueron con Brown, un Ford Fusion.
- Perfecto.- dije y regresé por el sobre. Me arrodillé para ver que era, comencé a abrirlo dentro venían unas cuantas cosas, pero unos papeles... De una perrera, eran los papeles adoptivos de una perra.
Miré la hoja, no comprendía muy bien...en ella el nombre de Valeria estaba escrito. Y seguido venía una placa com forma de hueso con el mismo nombre y la dirección de su casa.
-¿¡Qué puta mierda es esto!?.-grité y estruje la hoja...
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Mr.B
Teen FictionUn secreto puede dañar tanto cómo un golpe, herir cómo un cuchillo o matar como una bala. Depende de cuándo y cómo lo uses. Cada uno tiene un secreto,¿Qué pasaría si son revelados?... ¿Cuantos morirían por mantenerlo? -Pierdeme el respeto. -El... El...
