3/3
Alan miró su móvil una y otra vez, no creyendo lo que leía. Hace unos minutos le había llegado un mensaje en WhatsApp y la culpa le había atravesado por unos instantes, pero luego quedó incrédulo y miró el contacto que le había mandado el mensaje una y otra vez. Era Ashleigh, pidiendo disculpas. «¿Disculpas por qué?», se pregunto el pelirrojo. Pero eso no era todo, sino que también le pedía que si podía juntarse con él a beber café en algún lado y también charlar, ya que extrañaba su compañía. Soltó un suspiro y, sin saber por qué, le contestó afirmativamente. Ella le dijo el lugar y la hora, así que le escribió un te veo allí, entonces y nada más.
Austin se había ido a visitar a su familia en Costa Rica, así que estaba solo desde hace unos días aunque se hablaban todos los días. Él le había contado que su sobrina estaba enorme y que era muy cariñosa, que un día debería conocerla a lo que Alan le decía que sería hermoso el día en que la conozca a ella y al resto de la familia de Austin.
Ahora estaban a inicios de junio y el calor comenzaba a notarse en San José, por lo que el pelirrojo se colocó una gorra y lentes de sol a parte de una camiseta, un pantalón corto y sus vans. Le dejó mucha agua a Nugget, diciéndole que luego la llevaría a pasear, y salió de la casa. Llevaba lo necesario en sus bolsillos así que sólo caminó tranquilamente por las calles hasta que llegó al lugar acordado con Ashleigh.
Entró a la cafetería; no había mucha gente y lo agradeció internamente, ya que en esos momentos no quería encontrarse con alguna fan. En una de las mesas del fondo estaba ella, con su cabello corto y unos lentes de sol sobre su cabeza. Seguía igual de simple que siempre y era una cualidad que Alan siempre había adorado de ella.
— Hola —saludó el pelirrojo en cuanto se sentó.
— Alan, hola... —murmuró ella—. ¿Cómo estás? ¿Quieres pedir algo? Yo invito.
— Bien y, sí, pero yo pago. No te preocupes —respondió cortésmente pero luego la miró—. ¿Para qué querías que viniera?
— Como te dije en el mensaje, quería disculparme si alguna vez fui una molestia para ti o algo por el estilo. También quería volver a hablarte porque... te extraño, pero sólo quiero ser tu amiga —habló Ashleigh rápidamente—. Si no quieres entenderé... es sólo que...
— No —le cortó—, entiendo. Pero, Ashleigh, tú nunca fuiste una molestia para mí. Siendo honesto, creí que me odiabas porque fui una mierda contigo y la manera en que te corté no fue muy linda que digamos. Se me hace raro que quieras ser mi amiga... pero si sólo quieres eso, aceptaré. No creo que Austin se enoje por ello.
Alan notó que ella hizo una mueca al escuchar el nombre de Austin, pero no le dio importancia. Si quería ser su amiga, debería entenderlo.
Se quedaron hablando por lo que parecieron horas, poniéndose al tanto de todo lo que les ocurrió mientras bebían café y comían cupcakes, hasta que Ashleigh miró su móvil e hizo una mueca antes de subir la mirada hacia él. La miró con duda hasta que ella suspiró.
— Debo irme —avisó mientras sacaba dinero de su cartera para pagar lo que consumió—. ¿Nos vemos otro día?
— Claro —respondió el pelirrojo, sonriendo—. Fue genial verte, Ash. Gracias por no odiarme.
— Gracias a ti por venir —murmuró ella y lo abrazó por unos segundos cuando ambos se pusieron de pie.
Ella caminó hacia la salida y una vez afuera, volteó a verlo y lo despidió con la mano antes de seguir su camino. Alan suspiró y dejó dinero en la mesa antes de irse a su casa. Caminó nuevamente y pensó seriamente en ir a la playa para sacar a pasear a Nugget, así que apresuró el camino.
Cuando llegó a su casa, abrió la puerta y buscó la correa de su cachorra. Tomó una mochila y guardó una botella de agua y una muda de ropa para después, por si se ponía fresco, aunque lo dudaba.
— ¡Nugget! —la llamó. A los segundos la cachorra apareció, corriendo hacia él y ladrando para que la tomara—. Ven, princesa. Vamos a pasear.
Caminó hacia la salida nuevamente, con la bulldog en sus brazos, y cerró la puerta con llave antes de bajarla. Le colocó la correa y comenzaron a caminar hacia la playa, que estaba relativamente cerca. No sabía qué hora era y recordó que su móvil estaba en el bolsillo de su pantalón, así que lo sacó mientras caminaba por la acerca con Nugget y notó que tenía varias notificaciones y llamadas perdidas. Eran de Austin. Lo marcó y puso el teléfono en su oreja, oyendo el tono que indicaba que estaba llamando.
— ¡Alan! —exclamó Austin cuando atendió y el pelirrojo sonrió—. Eres malvado, ¿lo sabes? Me tenías olvidado.
— Lo siento —se disculpó mientras cruzaba la calle, llegando a la playa—. Hoy no le he prestado tanta atención al móvil y recién lo tomé para ver la hora. Acabo de llegar a la playa con Nugget.
— Ah, entiendo —el castaño soltó una risa y Alan sonrió como tonto al oírlo—. ¿Y cómo va todo por ahí?
— Raro —suspiró, pensando en lo que hoy había pasado—, pero nada malo. Sólo que Nugz y yo te extrañamos.
— Y yo a ustedes —respondió él con la voz cargada de tristeza—, pero en unos días volveré. Mi sobrinita me ha mantenido feliz, ¿sabes? Y me he dado cuenta de que amo a los bebés y a los niños en general.
— Ya lo sabía —comentó el pelirrojo, ahora sentado en la arena mientras miraba cómo su cachorra corría de aquí para allá—. Siempre estás metido en muchas organizaciones para ayudar a la gente y cuando hay niños te vuelves más mimoso de lo que ya eres —agregó con una gran sonrisa—. Me das ternura.
— Eso debería decirlo yo —rió Austin—. Y... bueno, ya debo irme a pasear con mi papá y mis hermanas así que por la noche te marco. Te quiero mucho.
— Yo a ti... —suspiró—, mucho. Adiós.
— Adiós, pequeño.
Cuando la llamada finalizó, ambos hombres se quedaron viendo el fondo de pantalla de sus celulares, sintiendo algo de tristeza. Una foto de ambos se mostraba; Alan besaba la mejilla de Austin mientras que éste sonreía ampliamente. La melancolía los atrapaba, como si hubieran terminado aunque no era más que unos cuantos días separados.
— Nugget —llamó a su cachorra y ella enseguida se acercó al pelirrojo.
Alan la tomó en brazos y dejó que le lamiera la cara, sonriendo levemente antes de abrazarla. Ella siempre le hacía compañía en sus días tristes, aunque ahora solamente extrañaba a Austin. Se había acostumbrado tanto a su presencia que ahora se sentía vacío por más de que hablaran siempre. Quizá ya no sentía un cariño fuerte hacia el castaño... quizá era más que eso, mucho más.
— Quizá me enamoré —murmuró para sí mismo, con la vista fija en el mar mientras abrazaba a su cachorra—, o creo que ya lo estaba. Mierda.
ahora voy a poder actualizar más rápido porque mi abuelo me regaló una notebook y como que en una computadora la inspiración me llega más rápido y aaaaaa. seamos felices porque va a haber más cashby, wohooo (aunque escribo horrible but) ♡
xofrnz
ESTÁS LEYENDO
down the road [cashby]
Fanfiction❝si debo caminar solo hacia el final, te veré por el camino.❞ ⠀ ⠀ ⠀ 19122016; -fronzilla.
![down the road [cashby]](https://img.wattpad.com/cover/93458901-64-k672260.jpg)