15. Reencuentros agridulces

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Judy había pasado largas horas pensando y considerando sus opciones

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Judy había pasado largas horas pensando y considerando sus opciones.


Sí quería volver a ver a Eileen, y aparentemente ella se lo iba a permitir... pero le causaba algo de temor lo que pudiera llegar a decirle. Además, no sabía si verla tan pronto era una muy buena idea después de todo.


Bajo las cobijas de su cama, leía y releía el mensaje de Eileen. Era corto y conciso pero aún así estuvo largo rato intentando descifrar posibles mensajes ocultos. No había respondido hasta el momento. No sabía qué responder.


Finalmente decidió que, fuera cuál fuera el resultado de aquel encuentro, sería mejor que pasar el resto de sus días preguntándose qué podría haber pasado.


Así que escribió una corta respuesta que Eileen probablemente vería en la mañana, y se escondió nuevamente bajo sus cobijas para intentar dormir.

Así que escribió una corta respuesta que Eileen probablemente vería en la mañana, y se escondió nuevamente bajo sus cobijas para intentar dormir

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Habían acordado encontrarse en el local de comida rápida dónde almorzaron aquella vez. Eileen creía que un ambiente público sería lo más ideal para tener una conversación tranquila. Sin duda era mejor que hacerlo a solas.


Estuvo esperando dentro del local por unos veinte minutos. Creyó que quizá la muchacha se había arrepentido y la dejaría allí plantada, pero finalmente pudo verla ingresar. Llevaba una expresión extenuada en su rostro, acentuada por las ojeras que lucía.


Casi se sintió culpable de eso.


Cuando la chica se sentó frente a ella, formó una diminuta sonrisa que la hizo sentir ligeramente mejor.


—Te dije que las papas de McDonald's eran mejores.


Eileen soltó una breve risa ante eso, negando levemente con su cabeza. Aunque muy rápidamente se dio cuenta de que todo lo que la muchacha intentaba hacer era distraerla. Suspiró.

¡Vamos, Eileen!Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora