Tour placentero parte 2

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Ambos amantes se disfrutaban íntimamente, Levi no podía negar que el castaño a pesar de no sentir nada hacia él, lo tocaba como si sintiera algo. Era dulce su tacto y llenaba su cuerpo de sensaciones placenteras llevándolo al borde del éxtasis. Era todo un experto en cuánto al sexo se refería sin embargo..se preguntaba que diferencia habría entre lo primero y el hacer el amor. La respuesta había sido tan sencilla que le hizo ver su error, había perdido de vista todo lo que se propuso más de una vez; debía admitir que no sabía nada acerca de lo que era enamorarse. ¿Que quería hacer?¿probar por una vez lo que era romper las reglas por alguien que no fuera un amigo o su madre?¿por que lo hacia? Sus preguntas lo llevaron a la sola conclusión de que tenía sueños por cumplir y aunque no eran suyos quería hacerlo, conocer al castaño no estuvo en sus planes. Probar sus labios tampoco, volver a verlo menos; pero parte de lo que deseaba estaba ligado a él y parte de lo que sus labios recordaban habían invadido su cuerpo encendiendo una llama de nombre deseo carnal. Eso no era nada, sólo eran dos extraños jugando a ser amantes en una cama donde el perdedor sólo era uno, aquél que se enamorara.. Eso aún no pasaba por lo que pensó tendría una oportunidad de no salir dañado, se quedó mirando hacia un sólo punto puesto que Eren ya se había dormido. Se podía apreciar su respiración acompasada sobre su cabello, aún entre sus brazos no podía encontrar consuelo o siquiera algo que le asegurara que todo estaría bien. Por su propia inseguridad se había lanzado al filo de algo para lo que no estaba preparado física ni mentalmente, había intentado ser firme ante el castaño; pero incluso se había doblegado ante él por los malos recuerdos que llegaban a su mente cuando le exigía algo. Tenía miedo de contradecirle y todo era gracias a su padre que no consideraba como tal.
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Eren despertó antes que Levi quien se había dormido tarde. Por un momento pensó en despertarlo pero sentir su calor corporal en el pecho le era agradable, tenia la sola intención de tenerlo una vez más bajo su cuerpo sudando y gimiendo para él. Sin embargo la había pasado bien con sólo hablar entre sí de cosas en común, algo muy extraño puesto que para otras personas era aburrido. Pero el pelinegro le habia escuchado con atención y lo alentaba a continuar, era mejor que hablar de trabajo o de si deberían comprar cosas que sólo eran capricho. A su parecer era alguien dulce que se ocultaba detrás de una máscara llena de indiferencia, su sonrisa acompañada de esa risilla traviesa le habia gustado mucho y esos orbes grises le parecían hermosos,¿que pensaría Levi?¿quien era en realidad y por que no era sincero?¿cuánto más iba fingir que no sabía quien era?pero más importante¿por que mikasa nunca le contó que tenía un hermano? Había cosas que al parecer le ocultaban y aún así trataba de restarle importancia, ambos eran como dos gotas de agua; siempre portando un rostro serio pero escondían una muy bonita sonrisa. En la pelinegra lo había visto pocas veces y eso le pareció lindo pero mirar la sonrisa del pelinegro fué cautivante. Entre ellos no había nada más que sexo, aunque tampoco podia decirlo con certeza pues tenia un trato diferente con él, su pensamiento estaba cambiando; tampoco podía asegurar que se estuviera fijando en él de esa manera ya que no lo había hecho antes con alguien más. Era lo que conocían como Casanova, siempre libre y sin ataduras; algo que no deseaba cambiar por el mal sabor de boca que le habia dejado el enamorarse de Petra.

Levi se removió entre las sábanas quedando frente al pecho de eren quien al creer que despertaria fingió dormir de nuevo, sin embargo no se había equivocado del todo. El pelinegro al abrir los ojos se dió cuenta  que ocupaba ese pecho fuerte donde se sentía protegido de alguna manera ya que lo tenía abrazado, por un momento quiso quedarse así un poco más pero sabía que ese no era su sitio. Ese lugar ya era de alguien más por lo que apartó esos brazos con cuidado de no despertar al castaño. Mientras se sentaba en la cama, miró a su amante durmiente por unos minutos donde por inercia sonrió. Iba disfrutar ese tiempo como nunca para después solo olvidar lo que pasó, observó cada parte de su rostro hasta sus labios, aquellos que habian besado todo su ser con gentileza. Fué un momento en que sólo deseó besarlo de nuevo pero no debía hacerlo, debía olvidar que despertaba junto a él y tener presente que todo eso tenía una fecha límite. Suspiró pesado volteando hacia la ventana que yacia cerrada con cortinas blancas, la luz del sol se filtraba por éstas. Era la primera vez que despertaba en un lugar tan bonito como ése, sin embargo ya tenía un lugar al cuál volver aunque no lo deseara tanto. Si tan sólo ese hombre no estuviese ahí sería diferente, pero su vida era así y no le quedaba de otra más que aceptarla.

Mein LiebchenDonde viven las historias. Descúbrelo ahora