Eren despertó temprano con ansias de ver a Levi, realmente esperaba que aceptara su propuesta; después de todo..sólo seria por el lapso que estuviera ahí y dejara en claro lo que le atraía de él. No era del tipo que diera detalles y si lo hacía, cada uno tenía un valor excepcional como agradecimiento por los servicios adquiridos. Con muy poco afán, tomó el directorio y buscó el número de alguna joyería fina; no tenía la menor duda de que le gustaría un regalo¿a quién no le gustaban? eran exóticas y hermosas. Luego de una ducha se dispuso a bajar para recibir su pedido y el "sí" por parte del pelinegro, estaba confiado en que lo tendria en la Palma de su mano.
Levi ya estaba listo para salir y cumplir con su trabajo aunque no había dormido bien por pensar en lo que no debía. Agotado físicamente no estaba, pero mentalmente sí; por más que intentaba no darle importancia a la petición del castaño...sólo no pudo hacerlo, no podía sólo evitarlo. Hanji se encontraba dormida y no quiso molestar con lo que le sucedía, quería evitar cosas que ni sabía si pasarían.
-《Esto es pasajero ya lo olvidará》-
Eran casi las seis de la mañana y tenían que preparar todo. Levi bostezó un poco seguido de aquella voz cantarina de su amiga castaña.
-¿Como te fué mi Levi-love? -preguntó la castaña sentándose en la orilla de la cama.
-Bien, algo cansado por indicar juegos en el casino -respondió el azabache omitiendo lo sucedido- ganaste puntos por el lugar.
-¿Tal vez deba reservar lugares como ésos para la próxima vez?
-Sin duda alguna debes hacerlo.
-¿Listo para el segundo round?
Levi asintió para nada convencido de poder mantener la cabeza fría. La noche anterior había hecho algo de lo que se avergonzaba. Se había mirado en el espejo sin hallar alguna pizca de atractivo en su persona. Era masculino pero el castaño lo era mucho más, incluso podía ver a través de su traje pulcro ese cuerpo que más de una vez lo poseyó y lo elevó hasta la cima de lo desconocido. Sus mejillas ardieron al tocar su cuello con la punta de sus dedos justo en el lugar donde aquél aliento tibio rozó su piel y lo hizo estremecer. Sintió un calor intenso en su bajo vientre y no era para más, tenía un problema entre las piernas que necesitaba solución inmediata. Se liberó de toda sus prendas y lentamente fué acariciando su cuerpo pensando en el castaño hasta alcanzar el clímax en silencio. Miró sus manos llenas de su esencia y se avergonzó de lo que habia hecho, era una nueva fantasía como seguramente lo era para aquellas mujeres que lo conocían. Frunció el ceño ante sus pensamientos incoherentes. ¿Por que debería importarle algo como eso?. Tal vez por que no concebía el hecho de que cualquier fémina lo atraía sin pena. No iba mencionar que éso habia sucedido sólo por el contacto con Eren, era su secreto.
-《Te quiero sólo a ti》-
Tal vez no fué lo que habia dicho pero éso fué lo que su mente tradujo y le causó una sensación satisfactoria al saber que lo miraba sólo a él. ¿Que era ese cosquilleo en su estómago? Con eso en mente terminó por dormir lo que podía, aunque quería saber lo que le sucedía.
Al salir de la habitación, Sasha recién llegaba para cambiar de turno con hanji. Levi sólo la saludó con un buenos días y prosiguió con su trabajo, no solía relacionarse mucho con sus compañeros de trabajo. Aún así ambas castañas sabían que les tenían aprecio, de lo contrario no habría un hola por parte del azabache. Todo iba bien hasta que el elevador se abrió. Pulcro y con una sonrisa, el castaño hacia su aparición; anteriormente se había quedado dormido¿que no podía pasar de nuevo?. No sabía que hacer, no había escapatoria pero si tenía excusa.
-Buenos días mein liebchen -saludó el castaño mientras se acercaba.
Sasha y sus compañeros de trabajo voltearon hacia Levi que no pudo evitar que los colores se le subieran al rostro¿que pretendía?. Lo mejor era ignorar y fingir demencia, menos mal si supiese hacerlo pero era pésimo fingiendo.
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Mein Liebchen
RandomEren lo eligió sin pensar para saciar lo que le provocaba el mirarlo, inició un juego de placer donde ambos se fundian en un sólo cuerpo desbordando pasión sin sentimientos de por medio para beneficio propio, la codicia bien justificada de uno y el...
