Domingo.
— Buenos días...— dice Christopher sonriendo con una bolsa en las manos, se había ido a comprar
— Buenos días — sonreí
— ¿Hoy vamos devuelta al estudio? —pregunta
— ¿Que estudio? — habló Lucía
— Em... No, no vamos.— dije
— ¿Que estudio? — repite Lucía
— Nada...— suspiré
— Hoy Luci tiene que ir con una amiga...— dijo Christopher antes de subir a la habitación
— ¿Amiga? ¿Que? — dije
— En realidad no voy con ninguna amiga, mi papi me obligó a decirte eso...- susurra Luci
— ¿Eh?
— Voy a ir con mi tío Zabdi, al cine — dice sonriendo. Papi me dijo que te dijera eso.—ríe.— dijo que tú tienes que ir a trabajar y él también, y no me puedo quedar solita...
— ¿Trabajar? Pero si él...
— ¡Hola familia! — interrumpen
— Hola, Zabdiel.
— ¡Tío Zabdi! — corre hacia él y la alza.
— Princesa, ¿lista para salir con tu tío Za.., digo, con tu amiga Luz?
— Mami ya sabe el plan de papi — le dice
— Oh... Pues, Christopher tiene que ir a trabajar — sonríe nerviosamente.— Bueno, adiós, ¿y Chris?
— En la habitación.— dije
— ¿En serio? Él tiene mi pulsera, ¿se la pides porfavor?
— Claro, cuando vuelvas con...
— No, la necesito ahora.— interrumpió
Resoplé. Caminé hasta la habitación y abrí la puerta.
— Te estaba esperando.— dice Christopher sólo en bóxer. Se acercó a mí y me besó de una manera suave, y dulce.
Lo empujé suavemente.— ¿Tienes la pulsera de Zabdiel? — sus besos bajaron a mi cuello.
— Era sólo para que subas a la habitación, Zabdiel ya se fue...— murmuró — Quiero decirte que...
— ¿Qué cosa? — pregunté
— Ya me cansé de tener, sexo, quiero probar otra cosa.
— ¿Qué cosa?
— Hacer el amor.
Me sonrojé.
— Uhmmm...
— Nosotros ya lo hicimos... — dije
— Nop — sonríe. Me sube el vestido y quedé en ropa interior. Me toma de las caderas para que me suba encima de él. Los besos se volvieron más intensos.
Empieza a sonar el celular de Christopher. — La empresa...— susurró, luego tiró el celular por alguna parte de la habitación.
Me recuesta sobre la cama y baja mis bragas. Dirige mi mano hacia mi feminidad y acaricia de formas circulares llenándome de placer.
— Tener una hija en tan poco tiempo, rompió el... espera, nosotros tenemos un trato...
— Chris... Christopher...— gemí
— ¿Qué pasa? — jadeó — ¿no estás acostumbrada a esto? — sacó sus dedos y acercó su rostro para entrar su lengua.
— Carajo...— suspiré. Christopher se detuvo. Me besó en los labios y bajó su boxer. Tiré de las sábanas cuando sentí que había entrado en mí brutalmente.
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300 NOCHES | Christopher Vélez y tú | HOT
FanfictionLa chica del servicio de comidas rápidas... La sexy chica del servicio de comidas rápidas... MUNDO ALTERNO: no existirá CNCO © TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. PROHIBIDO COPIA Y/O ADAPTACIÓN.
