Christopher.
Zabdiel me había llamado para ir a su oficina. Que querrá este hombre ahora.
Golpeé la puerta y escuché su voz gritar "Adelante".
— ¿Qué necesitas ahora?
— Sólo te quería joder. Antes de que hagas alguna grosería con TN.— ríe levemente.
Fruncí el ceño y cruce mis brazos. — ¿Grosería?
— Ya. No importa. Quería informarte que dentro de poco tú te vas a España.
— ¿Y tú? ¿No vienes conmigo? — pregunté frunciendo el ceño.
— No, tú eres el jefe. Yo, soy tu socio, y firmé el contrato de que debo permanecer dentro de la empresa, y no salir del país.— sonrió victorioso.
Tenía razón. Su contrato decía que no podía salir en los viajes con la empresa. Ya ni me acuerdo cuándo fue que firmó eso.
— Podemos renovar el contrato. Ya me cansé de viajar.
— Tienes que viajar... Y... Me dieron este papel, que dice que no puedes volverte, aún así tengas un problema familiar. Tienes que cumplir las dos semanas para volver. Y asegurarte que vayan todos los albañiles.
— ¿Dos semanas? Pero... ¿Por qué?
— La última vez te fuiste apenas eran... dos días, Christopher.— murmura
Asentí con la cabeza y le arrebaté el papel.
Volví a mi oficina y TN seguía comiendo fresas.
— Oye, no me dejaste ninguna.— me burlé.
— Sí, mira, te he dejado tres.— sonríe. Agarro una fresa y la acerco a mi boca. Estaban riquísimas.
Ella pasa un dedo por la crema y camina hacia mí. Esparciendo la crema por todos mis labios. Se sube encima mío y comienza a besarme. Aún sorprendido por lo que acaba de hacer, le sigo el beso. Aumentandolo aún más.
— No entiendo cómo haces, tú sólo me miras y... ya me prendes — susurra cerca de mis labios.
Camino hasta el escritorio dejando el papel que me había dado Zabdiel. Luego sigo besándola con la misma desesperación de siempre.
— ¿Te gustaría ir al cine? — pregunté. Ella niega con la cabeza, haciendo la excusa de "necesito pasar más tiempo con Luci".
— ¿Qué te dijo Zabdiel? — frunció el ceño arrugando su nariz. Amaba que haga eso. Se veía demasiado tierna.
— Em... En unos días me voy a España.
— Qué lindo. Es un lugar... hermoso.
— ¿Lindo? Si no lo notas, no estaré contigo por dos semanas.
Apretó sus labios bajando la mirada. — No te tienes que preocupar. Cuando vuelvas estaré aquí, con los brazos abiertos y te abrazaré fuerte, porque te voy a echar de menos.— sonríe de lado.
— ¿Con las piernas abiertas también? — pregunté riendo. Ella me miró seriamente y golpeó mi brazo. Me empujó suavemente y se volvió a sentar en el sofá.
— Era broma... Sabes que yo soy medio pervertido — murmuré arrodillándome frente al sofá.
— Pero a veces te pasas...
— ¿TN puedo hablar contigo? — interrumpió Zabdiel entrando a la oficina. Fruncí el ceño y me levanté del suelo.
— Claro.— se paró del sofá y se fue.
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300 NOCHES | Christopher Vélez y tú | HOT
FanfikceLa chica del servicio de comidas rápidas... La sexy chica del servicio de comidas rápidas... MUNDO ALTERNO: no existirá CNCO © TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. PROHIBIDO COPIA Y/O ADAPTACIÓN.
