CAP 34. No digas que me quede

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Él se dio la vuelta, tenia los ojos iguales a los mios, derramando lágrima por lágrima. Me apretó fuerte la mano, y acercándose poco a poco pasó sus dedos por mi pelo, acariciándolo lentamente.

-Isak Valtersen- Susurró a centímetros de mi. -Cuidate-

Me besó. Un beso de esos que no se olvidan, ni en otros labios, ni en otras noches, ni en otras vidas. Un beso que sabia que alguna vez acabaria pero que deseaba que no lo hiciera nunca. Sus manos recorría mi cuerpo, suaves y calientes. La dulzura de sus labios era incompatible pero no duro mucho, ese beso se acabó como todo en la vida, como todo en mi vida.
Even se apartó, aun con pequeñas lágrimas, me soltó la mano y suspiró.

-Por favor, no me digas que me quede, no lo digas porque necesito irme, necesito verte feliz, aunque no sea conmigo y se que tu también lo necesitas, así que por favor Isak, no digas que no me vaya porque si oigo esas palabras salir de tu boca, mi voluntad no será lo bastante fuerte como para dejarte aquí-

No dije nada, quería gritarle que se quedara pero me quede callado. En mi mente solo había sitio para el lamento, la tristeza nublaba mis intenciones. Me quedé allí, con lágrimas y lágrimas cayendo sobre mi rostro, viendo como Even se iba de aquella habitación, dejando mi amor por los suelos, dejando todo lo vivido a un lado, dejando mi corazon pisoteado.

Se giró cuando ya estuvo en la puerta, se secó las lágrimas y me miró. Sabia que no diría nada, que no tenía fuerzas ni para hablar, por ello me dirigió una sonrisa, maldita sonrisa. Nos quedamos mirándonos, sin decir nada, pero a la vez diciéndolo todo hasta que Even dio el paso, el paso que acabó con todo, el paso que separaba la inmensa felicidad de la horrible tristeza, ese paso, el único paso que deseaba que no hiciera, el paso de alejarse de la puerta, el paso que significaba que todo había acabado.

Al oír y ver que la puerta se había cerrado fue cuando supe que no volvería, y fue cuando me derrumbé.

-No llores no llores- Me susurré a mi mismo, intentando parar las lágrimas que caían.

Seguía allí de pie, que idiota, esperando a que volviera, pero no. La puerta nunca se abrió, el timbre nunca sonó, y me sentía cada vez peor.
Cuando ya supe que Even no volvería, me senté en el sillón, estaba cansado y dolorido. La casa estaba en silencio, todos dormían, pero yo no podía.
Sabia que si hubiera dicho una simples frase todo esto no hubiera pasado y me estaba comiendo por dentro.

Me levanté, y corrí tras Even, no podía dejar que esto acabara así, no podía ir mañana al instituto sabiendo que había perdido a el amor de mi vida por una simple palabra, quedate.

Salí del portal pero no había nadie, ¿había sido demasiado tarde? ¿todo había acabado?

Me recorrí el barrio entero buscandole pero ya no estaba, se había ido llevandose mi único aliento de esperanza

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Me recorrí el barrio entero buscandole pero ya no estaba, se había ido llevandose mi único aliento de esperanza. Me sentía triste, abandonado, dolorido, solo. No tenía claro si Even lo hacía por mi bien, sabe perfectamente que soy feliz a su lado, que cuando estoy con él todo desaparece, ¿acaso eso no es lo suficientemente importante para él? 

||Minute By Minute|| {EVAK} TERMINADAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora