Capítulo 61. Goodbye?
Trataba de no alterarlo más, de decirle que estaría bien, y también decirle que me quedaría a su lado, sin embargo, ni yo sabía si eso era cierto. No sabía que sucedía, al parecer estaba gritando, pero mi mente estaba más ocupada en aquel dolor que en lo que estaba pasando a mi alrededor y en lo que decía. En mi mente repetía varias veces “vete, vete, vete, vete….” Con la esperanza de que con eso dejara de doler.
……………………
<< POV HARRY>>
Salí de la habitación y pedí ayuda. Grite con todo el aire que tenían mis pulmones que me ayudaran, que la ayudaran por lo que más quisieran.
Entre de nuevo, estaba agitada y agonizaba del dolor, la abracé como pude contra mi pecho, haciéndole saber que no estaba sola, y que pronto desaparecería aquello que la torturaba. Acaricie su espalda y la acerque aún más a mi cuerpo.
- Tranquila amor, ya pasará. – dije con un hilo de voz, ahogando un sollozo. – Ya pasará. – Ella no podía dejar de sollozar, y lo que me hacía sentir peor es que no podía hacer nada para desaparecerlo.
-Haz...que…que…pare – dijo ella con hilo de voz. No podía verla así.
- ¡Puta madre porque no vienen, joder!– grite desesperado. Mi novia no dejaba de llorar y yo era inservible, no podría quitarle el dolor. – Ya pasará – le dije nuevamente. Sus gritos ocupaban gran parte de mis pensamientos, y no dejaban que me concentrara, en que podía hacer.
Bese su cabeza, y volví a acariciar su espalda. Fue ahí, donde me di cuenta de aquel aparato que estaba en su mesita de noche, el cual tenía un botón de color rojo. Lo tomé y lo apreté desenfrenadamente, no sabría decir cuantas veces en total lo presione.
- Vamos, sirve, sirve, vamos – dije presionándolo. - ¿Por qué no llegan?¡Ayúdenla! – exclamé. Sentí que en cualquier momento ella podría morir en mis brazos, que en cualquier momento podía perderla. Y el como el mundo se me vino abajo. – Sirve, sirve, sirve, sirve…….
- ¿Necesita algo srita. Morris…… - una rubia vestida de blanco se paro en el marco de la puerta. La miré de forma agonizante, no la deje morir porfavor, pensaba constanmente pero mi boca no era capaz de pronunciar aquellas 5 palabras. Salió de la habitación corriendo y en unos minutos que a mi me parecieron horas ya había aproximadamente 4 personas que trataban de separarme de ella.
……………..
Verla gritar de esa manera, de saber que estaba sufriendo era como poner una aguja a mi burbuja de vida, matándome poco a poco.
- Mierda, mierda, mierda, mierda……. – Esto había sido mi culpa. Mis pies descalzos bailaban desesperados. Me habían sacado de la habitación hace unos minutos, y ahora estaba sentado en una silla acolchonada de color azul, en la sala de espera. Jugaba con mis manos, miraba mis dedos, las líneas de las palmas de mis manos, hacia todo para distraerme de lo que estaba pasando en ese momento, cosa que no servía de mucho.
Si le sucedia algo, sería mi culpa, si le hubiera hecho caso y apagar aquellas putas velas y no hacerle cosquillas con el propósito de molestarla, tal vez no hubiera pasado nada. Pero no me sirve de nada, pensar en lo que pude o no pude haber hecho, ya paso, no puedo hacer nada para cambiar aquello.
Buen comienzo de 18 años ¿no creen?.
- ¿Qué sucedió?- May esta parada a unos cuantos pasos de mí. Trae un muffin en la mano. Y el maquillaje se le ha corrido. – Harry – le sonrio lastimosamente, y le indico que se siente a lado mío. Ella me obedece. - ¿qué sucedió? Cuando me llamaste, juro que no sabía ni que hacer….- esperó a que le diera una respuesta y paso un brazo por mis hombros. – Harry - mis pies vuelven a bailar. – Ya le llame a Martha y a Richard. – dijo ella. –Vienen en camino.
- Mierda, May. –es lo único que pude decir. Y sin poder hacer nada para evitarlo, salto en lágrimas.
Cuando pasan este tipo de cosas, en lo único que piensas es en querer obtener respuestas. ¿La volveré a ver?, ¿la volveré a abrazar?. ¿Porqué a ella? La pregunta del millón. Pero no logro nada pensando en eso, más que auto lastimarme más de lo que estoy.
- Estará bien – dijo ella con el propósito de consolarme.
-Eso no lo sabes – digo negativo.
- Cierto, no lo sé. –sus labios empiezan a temblar, y en unos segundos al igual que yo, esta llorando.
¿Qué esperaban? ____, es su mejor amiga, y mi novia. Claro que duele.
Los dos la amamos demasiado.
Entra una persona corriendo a su habitación, que trae una cama móvil arrastrando, a los poco segundos salen con ____ acostada en la cama, la cual ya esta dormida, o inconsciente.
Corro hacia ellos.
- ¿Qué le sucedió? – ninguno me hace caso, y siguen avanzando por el pasillo junto con ella. – ¡Hey! – trato de seguirles el paso. - ____, hermosa. – le hablo pero ella no responde. - ¿Qué le hicieron? - Pregunto, pero no obtengo ninguna respuesta. – ¡Mierda, digánme algo!.
- Llévenla – dice el que al parecer es su jefe. Estos obedecen, doblan por un pasillo y se pierden de mi vista. – Mira niño – me detiene antes de que me proponga seguirlos. – La chica – se lame el labio inferior. – Tenemos que interferirla, el tumor que tiene, esta haciendo mucha presión, si no hacemos algo rápido puede que... – asentí entiendo a lo él que se refería. - ¿Sus padres? – preguntó.
- Ya vienen. – digo con un hilo de voz. Trago saliva y me animo a hacer aquella petición. – No dejen que muera. – el médico de cabecera asiente, y sale corriendo, dobla a la izquierda y se pierde de mi vista.
Caigo al suelo y me arrastro hasta la pared, para poder recargarme. Esto es demasiado. May llega al poco rato se coloca enfrente mío y me extiende la mano. – Ven – La tomó y hace que me ponga de pie.
- ¿Me ayudas a quitar las cosas? – me pidió Marissa al llegar a la habitación en donde hace unos minutos estaba ____. Asiento y empiezo a quitar las notas que adornaban la pared junto con May.
-
Ahí sigue el pastel, con una sola vela encendida de las 18. Me acerco y la soplo. Feliz cumpleaños Harry.
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Please...don't forget me
Romance- ¿Ya están juntos? - Marissa se soltó de su agarre, y nos apuntó. - ¿Qué?- dijimos al unisonó. - No- dije sonando un tanto insegura - ¿No? - dijo Harry agarrando mi mano. - No - lo miré - Casi - volteo a verme.
