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—Buenas noches, señorita Thorn. —El hombre del frente me saludó educadamente.

Le sonreí, tomando la mano que me estaba ofreciendo para subir los pocos escalones hacia el salón. Mi vestido era un poco largo, pero lo amaba. Era blanco, tenía mangas largas y se veía un tanto aburrido en el frente, pero al girar se mostraba la piel de mi espalda. Había una parte, cortada en forma de «V», que hacía ver mucho mejor toda la pieza. Pasé horas intentando hallar el vestido perfecto para el baile, pero tan pronto como vi este me enamoré de él.

—Wow. —Laura aulló y caminó alrededor de mí, admirando de cerca el vestido—. Te ves increíble.

—Gracias, pero tú también —le agradecí, asimilando su figura.

Estaba enfundada en un vestido rojo hasta la rodilla y sin tirantes. Una máscara negra adornaba su rostro, sus ojos marrones lucían más oscuros que de costumbre.

—Gracias. —Sonrió, dejando que sus ojos se pasearan por el salón como si buscara a alguien.

—¿Buscando a alguien? —bromeé, viendo que sus mejillas se tornaban rojas.

—Solo a Logan, es mi cita de esta noche. —Sonrió y yo dejé salir una pequeña carcajada. Este no era el típico baile donde traías una cita contigo, pero si ella quería estar con alguien, entonces podría conseguir a quien quisiera.

—De acuerdo, iré a encontrar a Lucas —me despedí de ella con la mano y caminé hacia la gran mesa en medio del enorme salón, donde alrededor de ochenta hombres tenían lugar donde sentarse. La mesa estaba llena por mitad, los otros aún no llegaban. Lucas estaba sentado al frente, y bebía de su vino con lentitud. Los otros hombres reían y se divertían, pero ellos sabían que solo en unas pocas horas todo esto tendría que volver a ser serio cuando Lucas anunciara unas cosas importantes.

—Oye, Lucas, ya están aquí muchas personas. —Puse mi mano en su hombro, tensándome cuando noté la miradas de todos esos hombres sobre mí.

—Lo sé. Les dije a los habitantes del distrito dos que vinieran. Quiero decir, están bajo mis reglas, así que supongo que pertenecen aquí también. —Sonrió, entonces se volvió hacia sus hombres, haciéndome gestos para que me marchara y lo dejara para hacer sus asuntos.

Tres horas y cuatro copas de vino más tarde me estaba sintiendo bastante bien, me divertía y había conocido nuevas personas. Pero la buena sensación no duró por mucho. Un disparo envolvió el aire y, de repente, todo el mundo hizo silencio. Los invitados miraron alrededor para encontrar a quien disparó el arma, pero no veían a nadie.

—Vaya, vaya. Qué baile tan agradable tienen aquí, Thorn. Me sentí muy triste cuando oí que yo no estaba invitado. —Yo conocía esa voz, y conocía el rostro de su dueño. Era Clyde, el exlíder que había conocido en el distrito uno en el club. Sentí un escalofrío recorriéndome la columna y no podía explicarme qué estaba haciendo él aquí

Como una reacción inmediata, diez de los hombres de mi hermano se levantaron de sus asientos, con las armas en mano, sosteniéndolas en dirección a Clyde. Sin embargo, él no se inmutó ante eso. Se rió y meneó la cabeza.

—No te preocupes, Thorn. No estoy aquí por ti. No esta noche.

—¿Qué haces aquí entonces? —Lucas escupió. La mayoría de los invitados habían retrocedido hacia un lado del cuarto, y luego estábamos dos mujeres y yo, paradas en el medio, no muy tentadas a irnos.

—Oí que alguien está aquí. Alguien con quien necesito hablar, y luego, con suerte, matar también. —Sonrió, acariciando su mano por encima del seguro de su arma.

—¿A quién buscas? —Lucas ahora estaba de pie, gruñendo mientras alcanzaba la pistola de su bolsillo trasero.

—¡Bieber, sal! Sé que estás aquí —exclamó al lugar y todo mi cuerpo se congeló.

2043 → j.b → spanish versionHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora