¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Paro la bicicleta y me bajo rápidamente. Stan y el resto sólo se tardan unos segundos más en llegar. Observamos a Bill, todos gritamos que no es necesario que entre, el solo insiste que no es necesario que nosotros lo hagamos.
—¿Que pasará cuando otro Georgie desaparezca u otra Betty? ¿O uno de nosotros? ¿Van a fingir que no pasa nada como todos en Derry?—Pregunta.—Porque yo no, cuando vuelvo a casa solo veo que Georgie no esta ahí. Su ropa, sus juguetes, animales de peluche, todo está pero el no. Así que entra
r a esta casa para mí es más fácil que ir a la mía.
—Wow.—Richie habla, Ben pregunta que.—No tartamudeó.—Yo lo golpeo.—¡Deja de hacer eso!
Junto a Richie adelantó el paso intentando alcanzar a Bill.—¡Esperen!—Grita Stanley.—¿No creen que debería vigilar alguien? Solamente en caso de que algo malo pueda pasar.
Bill nos mira y pregunta:—¿Quien quiere quedarse afuera?—Todos a excepción de Beverly y yo levantan la mano. Entro junto a Richie, Bill y Eddie, mientras los escucho hablar de el cual temerosos están.
Richie camina hasta un viejo tronco a la orilla de la casa. Toma una hoja en sus manos y temblorosamente habla—Estoy desaparecido, estoy desaparecido.
Apresuró mi paso y quito la hoja de sus manos.—Estas aquí con nosotros.
—Dice ciudad de Derry, es mi cara, mi camiseta, mis gafas. Tiene la maldita fecha de hoy.—Richie sigue diciendo con nerviosismo, Bill ha comenzado a insistir que todo estará bien, Richie solo parece más alarmado a cada segundo qué pasa.
Abrazo a Richie, el me rechaza por un momento pero entonces continúa el abrazo.—No es real, nosotros lo somos. Esa cosa simplemente está jugando contigo.—Le digo, el se releja por un segundo hasta que la voz de alguien pidiendo ayuda se escucha por todo el lugar. Los chicos y yo subimos, pero cuando queremos avanzar Eddie se retrasa, rápidamente vuelvo por él.
Intentamos alcanzar a los chicos pero entonces la puerta se cierra, gritos provenientes de la habitación trasera hacen que Eddie y yo queramos avanzar pero cuando lo hacemos. Un gran agujero inicia a formarse en la madera, Eddie no deja de batallar para respirar.
Ambos estamos gritando y de un momento a otro la madera en la que nos manteníamos cae.—¡Eddie, necesito que te levantes!—Le hablo apenas logro reaccionar, ambos caímos al suelo y Eddie mantiene sus ojos cerrados.—¡Eddie!
El mueve su cabeza con lentitud mientras abre sus ojos, su brazo parece haberse roto. Puedo escuchar los gritos de los chicos en lo alto de la casa y quiero ayudar pero no puedo abandonar a Eddie.
Un ruido se escucha al final del pasillo. Eddie se intenta apoyar, falla.
Con lentitud solo consigue sentarse, definitivamente su brazo esta roto.—Vamos a estar bien.—Le hablo mientras sujeto su mano.
—¿Debo ser honesto?—Eddie me mira, asiento.—No lo creo, no lo creo ni un poco Laney. ¡Vamos a morir si no salimos de aquí!
El refrigerador frente a nosotros produce un ruido. Yo sostengo a Eddie mientras intento hacerlo para tras. Entonces, la gran puerta de este se abre.
El payaso parece estar dentro de él hasta que en un santiamén está fuera de este mirándonos, se para frente a nosotros, dice algo que no logro entender y comienza a acercarse. Yo intento arrastrar a Eddie por el piso pero no puedo, su ataque de asma solo complica más todo.
El me lanza contra la pared y entonces toma mi rostro en mano.—Tienes miedo, ¿no es así? Tienes un hermoso miedo.—Escupe en mi cara.
Eddie intenta moverse y grita:—¡Déjala en paz!—Pero solo consigue ser lanzado junto a mí y encontrarse en la misma situación de yo.
—Ambos tienen tanto miedo.—La horrible voz de el payaso dice una y otra vez. Eddie está gritando al igual que yo.—Un delicioso miedo.
Los dientes de esa cosa se muestran, el los acerca cada momento más a nuestra cara y cuando estoy decidida a cerrar mis ojos y aceptar lo que debe pasar, pasos se escuchan. Rápidamente y con la respiración agitada los abro. Bill y Richie están parados frente a nosotros.—¿Esto no es real para ti, Bill? ¿No soy real para ti? Porque fue bastante real para Georgie.—Les dice.
El payaso se levanta y comienza a caminar en dirección a ambos. Hasta que Beverly aparece junto al resto y entierra una vara en su ojo, por un segundo no se mueve y el resto se incorpora a nosotros con desesperación. Beverly se acerca a todos, yo me levanto intentando no estorbar mientras ayudan pero al hacerlo cometo el error de empujarla un poco hacia un lado.—Fíjate.—Me dice, yo la miro con confusión.
—¿Qué?—Es lo único que logro decir.—Beverly, no lo hice intencionalmente intento ayudar.
—Y yo lo estoy intentando también. Pero no entras tú en mi lista de personas a las cuales salvar. Después de todo, ¿porque salvaría tu sucio trasero cuando ni siquiera me agradas?—Cuestiona, yo la miro. No digo nada y simplemente reacciono empujándola.
El payaso la observa, se acerca a ella y comienza a gritar, me culpo por ello por lo cual en un acto de valor, corro por Beverly con rapidez y la saco fuera del lugar para después de unos segundos ver como los chicos aparecen.
Bill sale rápidamente y empuja mi hombro. Yo lo miro con confusión.—¿Están bien?—Preguntó al ver como Richie y Stanley salen con Eddie.
—¿Que mierda es-esta mal contigo?—Grita, yo lo observó.—¡Responde!
Yo abro mi boca intentando decir algo pero no puedo decir nada.—¡Cálmate Bill!—Stan se para frente a mi y grita para Bill.—¡No deberías hablarle así!
—¡No la haz visto!—Le dice.—Vi-vi como la empujabas Laney, vi la clase de persona de mierda que eres. L-lo notó, créeme. Quizás Beverly no te agrada, pe-pero la pusiste en peligro. Al igual que a todos nosotros.
—Bill déjala en paz.—Stanley insiste.
—¡Perdón por no decir al-algo agradable de t-tu estupida novia!—Escupe.—P-pero no es humana, por-porque si lo fuera no hubiera hecho eso, ella al igual que eso dentro de la casa, es un monst-monstruo.
Yo observó a Beverly, ella solo está callada mirando a el resto. Espero a que en algún momento diga que no fui solo yo, que ella también dijo algo que no debía. Pero nunca lo hace, simplemente permanece callada como si el verdadero problema fuera solo yo.
—Lo preguntaré una v-vez m-más, ¿que carajos está m-mal contigo?—Empuja a Stanley y dice.
Stanley se incorpora rápidamente y golpea el rostro de Bill, sin pensarlo Mike se estira y lo sujeta antes de que lo haga una vez más, Bill solo lo ignora y me mira esperando una respuesta.
—Y-yo.—Tartamudeo, el solo aprieta la mandíbula. Los chicos nos están viendo.
—¿Tu que, Laney?
—Soy una persona de mierda Bill.—Hablo sin pensar.—Tal y como tú dijiste.
El me mira, las lágrimas han comenzado a salir. No dice nada, hasta que después de unos segundos parece reaccionar.—Lan, sa-sabes que no me refe-refería a eso, n-no pienso eso. Jamás lo haría.—Tartamudea, yo lo ignoro y camino a mi bicicleta.
Los miro una última vez y entonces digo:—Vete al carajo Denbrough.—Para después marcharme.