Todo estaba en silencio, un silencio mortuario y es que todo el país estaba de luto, habían matado sus esperanzas aquello que los mantenía en pie la cara de los habitantes era triste, Alibaba se había encerrado en su habitación, Momo se hallaba en el tejado de nuevo mirando la ciudad como si mañana fuera a desaparecer y pensaba...
Pensaba en algo negro, pensaba en un chico y sobre todo pensaba en la guerra.
- Momo-san- dijo Aladdin que usaba su alfombra para moverse a su lado.
- ¿Si?
- está triste por lo que pasó hoy...
- no...
- ¿Entonces que pasa?
- Aladdin...
- dime- dijo saltando al tejado y casi callendo al vacío pero la chica lo tomo de la ropa y lo ayudo a sentarse.
- ¿De que color es el Ruhk?
- bueno... Es brillante- dijo el con una sonrisa- pero no lo sé... No sé muchas cosas...
- es blanco y puro... Pero... El mío es rojo, como la sangre que derrame
- no creo que sea así...
- ¿Por qué?
- por qué Momo-san es alguien bueno
- no me conoces realmente
- pero Ugo-kun cree que lo eres
- e matado a muchas personas, e causado guerras y hecho sufrir a personas inocentes... Mi ruhk se tiño de rojo por mis pecados...
- el Ruhk de Momo-san es hermoso por qué brilla de muchos tonos de rojo y es como si muchas personas la apoyarán...
- apoyarme- dudo ella.
- además el fuego también es rojo, el cabello de Mor-san es rojo, las manzanas, el cielo antes de volverse dia o noche es rojo
Sin darse cuenta una pequeña sonrisa se formó en sus labios haciendo que el Magi la mirara insinúante
- por qué me mira así...
- es que Momo-san sonrió... Nunca la había visto sonreír.
- me disculpó- dijo ella colocándose la máscara.
- no... La sonrisa de Momo-san es muy bonita debería sonreír más
- ¿Más?
- si...
- lo siento Aladdin todas mis emociones fueron enterradas con mi pueblo- se levanto aun con la figura del chico de cabellos de ébano rondando su mente- descanza Aladdin debemos planear una mejor estrategia para mañana... Este país no caerá mientras aún respire... Lo juro por mi vida
- Pero...
- es mejor que vayamos con Alibaba-san... El necesitará su apoyo para hablar sobre lo que pasó en el palacio
El peliazul le sonrió y le ofreció la mano para bajar en su turbante mágico.
- no es necesario... Bajaré por mi cuenta.
- está bien- dijo el mientras se adentraba en el edificio.
...
Los integrantes de la tropa de la niebla se reunieron al rededor del grupo de Alibaba, el de cabellos dorados miro el suelo sin saber cómo enfrentarse a los ahí presentes.
- Adelante- dijo el de cabellos violetas.
- les seré honesto- dijo Alibaba tragando grueso mientras apretaba los puños- la audiencia fue un completo fracaso...
Primero hubo silencio y después los ladrones empezaron a murmurar entre sí.
- silencio- hablo fuertemente Momo con una mirada firme- no me digan que un fracaso los hace flaquear de esta manera, que no han perdido ya suficiente... Que no desean algo mejor que esto, que no desean que sus familias y sus amigos vivan bien... Cuándo sus pies ya no puedan sostenerse más, griten, griten como si quisieran que el cielo se desgarrara... Griten para que los demás griten y luchen... No nos rendiremos aún que ganar sea improbable...
Los ojos de los ciudadanos brillaron, era imponente daban ganas de arrodillarse, de gritar si señora y seguirla hasta el fin.
Era como un demonio tomando su mano con gentileza y arrastrandolos al infierno.
- Momo-san- dijo Alibaba con los ojos abiertos.
- así se habla Momo... Pero ganaremos por que Sindria los apollara... Incluso planeo llevarme a los refugiados.
- no puedes
- ¿Que?
- no puedes apartarlos de su patria... Esta es su tierra... Y aquí está su alma.
- Momo-san tiene razón no podemos darnos por vencidos- dijo Aladdin sonriendo.
- le agradezco sus amables palabras- dijo está con tranquilidad para después ponerse en guardia, sentía algo terrible acercándose a ellos.
- con que aquí te escondida rey idiota- dijo una voz infantil
- Judal- dijo el rey.
Aladdin y Momo lo miraron expectantes, el corazón de Momo empezó a agitarse y su mano fue a dar a su katana.
- ¿Lo sientes?- murmuró Aladdin.
- si- contesto ella- siento que se asemeja a mi.
- que haces aquí Judal- intervino Sinbad.
- solo e venido a divertirme un rato- dijo para ver a los dos propietarios de Magoi del lugar- ¿Quiénes son?
- el es un Magi- dijo el rey.
- ¿Un Magi? ¿Este mocoso? Jajaja... Así que están con Sinbad...
- el no tiene nada que ver...
- ¿Y tú quién eres enana?- dijo el de cabellos de ébano apuntando a la peliplata con una sonrisa- hey pequeño cual es tu candidato
- ¿Candidato?
- no me lo dirás... Bien lo descubrire por mi cuenta- dijo mirando a los presentes- así que eres tu- miro al rubio y se hecho a reír- eres el tipo que fue hablar con el incompetente de Ahmad... Te veías tan patético llorando y gritando.
El de cabellos dorados apretó los puños bajando la mirada.
- Alibaba-kun no es patetico- dijo el de cabellos azules encarandolo.
- asi que eres un Magi... Es un gusto- dijo estendiendo su mano- soy Judal.
Cuando el menor estrecho su mano el mayor le dió un puñetazo en la cara, Momo no soporte más y le dió una patada en el abdomen haciendolo retroceder e interponiendose entre este y el menor.
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El Ruhk carmin
RandomMomo Torahime, es un ser frio que odia su destino, el mismo que la une a Aladdin y sus amigos. Tras un tragico pasado, se vera obligada en confiar en las personas a su alrededor. Tal vez alguien pueda salvarla de su propia depravacion.
