Sentado en la silla de su escritorio la miraba al techo pensando.
«¿Porque un papá es tan cruel con su hijo? No tiene sentido» pensaba recordando el comportamiento de Ryuzaki rechazaba a Jirou, por alguna razón lo trataba como una piedra en su camino.
La tarde anterior después de que Ryuzaki se fuera, dejando a Sakuma llorando, Genda trato de consolarlo pero verle así también le ponía mal, ambos lloraron hasta quedarse dormidos.
Se sentía como el peor amigo del mundo, no hizo que el cumpleaños de Sakuma fuera feliz y dejó que lo lastimaran.
"Aleja a Genda de Jirou"
"Jirou es un marica" esas palabras le atormentaban, no entendía por qué tenían que alejarlo de Sakuma y por lo que escucho no era porque él hubiera hecho algo malo, era a causa del mismo Sakuma...
Suspiro pesado y recostó su cabeza en el escritorio. Tenía un pequeño reloj de arena color azul, lo volteo y vio la arena caer.
— Kouji, iré al mercado — dijo su mamá entrando en la habitación — ¿Quisieras venir conmigo?— la mujer estaba preocupada pues su hijo se veía muy desanimado.
— No gracias mamá — dijo en tono neutro observando la arena caer, iba por la mitad.
— Koujiro, ¿que te pasa, mi vida?— pregunto acariciando la espalda de su hijo.
— Sabes si mi papá ya terminó ese trabajo — le pregunta Genda.
— No, creo que no ha terminado — respondió — Es un proyecto importante y nos pidió no molestarle — Koujiro suspira.
— Ya sé —
— ¿Quieres algo del mercado?— pregunto en un intento de animar a su hijo.
— Si, unas fresas por favor — respondió de mucho pensarlo, la arena había terminado de caer.
— Anotado — sonrió y beso la cabeza de su hijo.
Cuando la mujer bajo, pasó frente al despacho de su esposo, ese dichoso proyecto le está absorbiendo por completo. Pasó y tomo las tazas que encontró (solo dos de diez que habían entrado en ese lugar), las coloco en el fregadero de la cocina y fue al mercado.
[...]
Genda bajo a la sala, desde ese lugar podía ver a su padre en el despacho, esperaba que terminara rápido su proyecto quería hablar de todas las dudas que rondaban por su cabeza, solo su padre podía quitarle esas dudas.
Sin embargo no parecía que fuera a terminar pronto.
La señora Genda llegó del mercado, su hijo le ayudo a ordenar el mandado, incluso ayudo un poco a cocinar la comida de ese día.
La tarde dió paso a la noche y su padre seguía sin terminar.
— Buenas noches mamá — dijo Genda cuando se fue a su habitación.
— Buenas noches, Kouji — dijo besando su frente.
Koujiro con su pijama anaranjada espero cuando su madre de fue a dormir y bajo al despacho de su padre.
No llamo a la puerta pues estaba abierta. Su padre caminaba de un lado a otro hablando por teléfono de cosas importantes sobre la firma.
— Papá — lo llamo desde el umbral.
Voltea a verlo, notaba desanimado.
— ¿Puedo preguntarte algo, papá?— el adulto le hace una seña de que espere un momento — señorita Aida, tengo a mi cliente más importante aquí, le llamo en un momento más — dijo colgando — Ven, pasa — se sientan en el sillón que hay frente al escritorio — ¿De que quieres hablar?—
Genda se sienta y se queda callado mirando sus manos sobre sus rodillas. Había heredado el carácter de su madre, ninguno podía expresarse con palabras solo con acciones, el hombre lo sabía y era paciente con su hijo, pero quería que se diera prisa pues no quería perder el importante contrato que tenía frente así.
— ¿Por qué empiezas por lo que más te afecta?— sugirió el padre a su hijo en un intento de ayudar a que lo dijera.
— Si, tienes razón... ¿Qué es ser marica?— el problema empezó por esa palabra.
Una simple palabra hacia mucho daño, así de fuertes e importante es saber manejarlas.
— ¿Alguien te llamo así? ¿A quién le escuchaste decir esa palabra?— pregunta preocupado.
— El papá de Sakuma la dijo... Se la dijo a su hijo — explicó. Alzó la cabeza — ¿Que significa? —
El teléfono de su padre suena, pero este lo apaga. Ciertamente su trabajo es importante pero su hijo lo es aún más.
— Bueno, es que — dijo guardando su celular y desconectando del fijo — significa que tienes gustos diferentes a los demás — no podía decirle el significado completo, concideraba a su hijo muy joven.
— ¿Es algo malo?— pregunto con voz rota.
— No, no lo es —
— Porque lo hacen sonar como si lo fuera —
— No a todos les gusta lo que es diferente pero no por eso es malo — dijo rodeando los hombros de su hijo.
— Y si... Y si, yo lo fuera... Si fuera marica, ¿me odiarias? — pregunto y es cuando lágrimas brotaron de sus ojos — Y-Yo no quiero que me odies papá — lloró cubriendo sus ojos con sus manos.
— Koujiro — se puso de rodillas en el suelo y apartó las manos de su hijo— Yo no te puedo odiar, si importa si lo eres yo igual te amaré — dijo limpiando las lágrimas de su hijo — Me tiraría a un barranco antes que odiarte — susurro abrazando a su hijo — Te amo, mi niño —
— ¿Y porque Ryuzaki odia a Jirou?—
— Porque es incapaz de ver al maravilloso hijo que tiene por su repulsión a lo que es diferente — explica acariciando la cabeza de su hijo — Kouji... — se separa de su hijo para verlo a los ojos — Ustedes... Son unos niños, aún no saben lo que quieren, no saben aún que les gusta tienen que experimentar y vivir antes de saberlo — acaricia su mejilla — Pero te juro que cuando lo decidas yo estaré orgulloso de ti y te amaré —
ESTÁS LEYENDO
Hide & seek
FanfictionEsta es la historia de dos amigos que se conocen desde niños. Genda Koujirou, un joven que adora jugar fútbol como portero, y Sakuma Jirou, un Niño tímido y un poco inseguro que se mudo a su vecindario con quien entablará una bella amistad. Más adel...
