36.Árbol de Navidad

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Narra Noodle

Es bueno haber llegado en esta época del año. Adoro diciembre, adoro la nieve, adoro Navidad.

Chocolate caliente, bufandas, adornos navideños... Y lo más importante: el árbol de Navidad.

Armar el árbol siempre ha sido todo un tema. Nos divertíamos mucho en Kong Studios armándolo.

Siempre he dicho que ningún árbol supera al nuestro, y para decir eso es que he visto demasiados...

La última vez que decoramos la casa fue en Kong Studios, jamás me cansaré de repetir ese lugar. Ahí fue mi niñez, y vaya ¡Qué niñez!

Soy muy afortunada de haber sido entregada por una cigüeña, o tal vez un repartidor de paquetes, a ese enorme edificio lleno de lujos y gente buena y acogedora.

Estábamos todos en la sala, como siempre vagando. Ya vamos una semana aquí y es divertido no hacer nada.

Russel comenzó a sacar el tema de Navidad, cosa que a Murdoc le da igual. 2D estaba tan emocionado como yo cuando Russ mencionó el árbol.

-No tengo el árbol de Navidad. Cuando quemé los Kong lo dejé ahí, junto a las guirnaldas y adornos... También dejé ahí la almohada favorita de Face-ache -Rió y el nombrado bajó la cabeza apenado

-Entonces vamos a comprar uno. -dije

-¿Eh?

-Un árbol.

-Ah, un árbol... Vayan ustedes, me da pereza -dijo pasando la hoja del periódico

-Mudz, sin tí no es divertido -me crucé de brazos

-Yo sé que soy genial, pero deben aprender a hacer las cosas solos. Ya no son niños... O al menos no tú, Noodle. -dijo mirando a 2D, quién contemplaba a una hormiga caminar por la pared. Hice una mueca

-Pero yo quiero ir contigo. -fruncí el ceño

-Bueno, a la mierda. -se levantó del asiento con pesadez.- Cojan todo el dinero que tengan, inútiles. Compraremos el mejor árbol y las mejores decoraciones, pero OJO: nada de nacimientos.

-¡Okay! -dijimos todos a la vez con una sonrisa en la cara.

Subí a mi habitación corriendo y cogí 10 dólares, pero era muy poco... 20 dólares. No, no, no. 30. ¡Ay, a la mierda! cuando estemos allá diré que me olvidé el dinero JAJAJAJAJAJA soy una gen--- no... No puedo hacer eso. Eso es lo que Murdoc haría.

Al final cogí los 30 dólares, me puse una bufanda, un suéter y unas botas y bajé a la sala

2D estaba esperando con Russel. Traía un gorro de lana que le cubría toda la cabeza, excepto por unos mechones azules que se salían por los bordes, se veía adorable

-¿Cuanto dinero traen? -cuestionó Russel

-30 dólares -respondí

-25 y... 20 centavos -sonrió mostrando su dentadura incompleta

-Pues yo tengo 37.

-¡Listo! Vámonos -Murdoc bajó.

Se paró al lado de Stuart, al verlo reí por la frase de su suéter que decía "Estoy junto a un idiota"

2D rodó los ojos y salimos de casa. Caminamos por muchísimas tiendas buscando un árbol lindo, pero ninguno era tan grande como nuestro árbol de Kong...

Paramos en una cafetería para tomar un chocolate muy caliente y seguir con nuestra búsqueda navideña.

-Llevamos dos horas caminando, ya estoy cansado -2D hizo pucheros

-Camina, Face-ache. -dijo Murdoc empujándolo

Pasó una hora más y al fin encontramos un árbol perfecto.

Era de un color verde perfecto, con las hojas artificiales perfectas, tamaño perfecto y tronco perfecto.

-40 dólares -¡Y estaba barato!

-Bien... Russ y yo compraremos el árbol. 2D y tú se encargan de las bombillas y esa mierda...

-Hecho -sonreí.

Murdoc y Russel se llevaron el árbol a casa en un taxi y me quedé con 2D buscando adornos. Compramos dos cajas de bombillas, unas de colores y unas transparentes con nieve dentro.

También compramos una corona de Adviento y calcetines para los dulces y regalos.

-Bien... Creo que eso es todo -suspiré- vámonos a casa.

Paramos un taxi y subimos

2D estaba mirando la ventana, estaba temblando.

Tomé su mano y la calenté con la mía, apoyé mi cabeza en su hombro y él sonrió

-G-gracias...

-Cuando lleguemos te serviré una taza de chocolate muy caliente y verás como se te pasa.

-Pero si tomo chocolate ya no vas a tomar mi mano -Chico listo

-¿Y quién dice que no? -sonreí con picardía

Me miró fijamente y comenzó a acercarse, yo le seguía el paso.

Su nariz estaba roja al igual que sus mejillas, su cabello le tapaba un poco los ojos. Estaba pálido, más de lo normal.

Comencé a cerrar los ojos... Me moría por besarlo en este momento, pero sólo le di un abrazo. Estoy con Marshall ahora...

-Te extrañé -susurré

-y yo a ti -suspiró apenado

SilenceDonde viven las historias. Descúbrelo ahora