26.Golpes. Maratón 1/2

1.1K 68 54
                                        

Narra Noodle

No podía nadar, ya no tenía fuerzas.

Simplemente ya no quería vivir, me hundía en el mar esperando la muerte, cuando en eso voy una sombra en la superficie. Algo totalmente negro, como si fuese humo.

Decidí ignorar y cerrar los ojos. Adiós, mundo...

Narrador Omnisciente

-¿¡Noodle!? -gritó Marshall viendo al amor de su vida hundiéndose.

Él entró al mar y nadó como pudo para alcanzar a Noodle y sacarla de ahí, demonios ¿Qué le pasa a esta chica? Seguro está loca...

Tomó su brazo y la jaló hacia la superficie, devolviéndole el aire.

Noodle confundida y con la visión borrosa no pudo ver bien a Marshall, el chico la cargó y voló con ella en brazos hasta la orilla de una isla de Japón.

Claro que el viaje no fue nada corto, el demonio de sintió un héroe salvando a la dama, y sin duda lo era.

-M-m... Marshall

-Sí, Noodle, soy yo. No hables, por favor, estás muy débil. ¿Qué estabas haciendo ahí abajo, Noodle? ¿Acaso te querías morir? ¿Estás loca? No puedo creerlo, estoy decepcionado, Noodle Kyuzo.

Noodle no respondió, no podía hablar, sus pulmones tenían agua.

Marshall se sentó con ella en la orilla de una isla que olía a pescado, la recostó sobre la arena y la miró por un largo rato. Cielos... Sin duda era hermosa. Enamorarse de ella era imposible, la amaba. La amaba demasiado.

Él se acercó a ella y depósito un delicado beso en sus labios. Cuando estaba dispuesto a hablar, un sonido hizo que se asustara y desapareció en humo negro como solía hacer.

-Vaya, vaya. ¡Hallé una hermosa sirena! ¿Me darás tres deseos? -un anciano soltó una carcajada. Se acercó a la nipona y la observó con detalle.

Al ver a la chica pálida y muy delgada, la cargó y la llevó hasta su hogar, la acobijó en su cama y prendió la chimenea, el lugar estaba caliente. Preparó una sopa de pescado y esperó a que Noodle despertara. "Pobre niña" pensó

Narra Murdoc

-¡Maldito nuevo! -se bufó un imbécil dándome otro golpe en la cara. Estos hijos de puta no han parado de golpearme desde que terminó la hora de ducharse.

Me tenían acorralado en una esquina del callejón que está entre el enorme patio y el lugar de las celdas.

-Ya basta, Angus -oí la voz de Lenna y volteé con dificultad

-Miren a quién tenemos por aquí. ¿Haz venido a defender a tu amiguito?

-Quiero que lo dejes. Quiero que lo dejes ahora. -habló firme

-¿Y si no lo hago qué?

-Si no lo haces, cariño, voy a cortarte el pene como lo hice con mi antiguo esposo, el imbécil que me trajo aquí. Oh, espera... Tal vez quieres quedar como el pobre Richard sin un ojo, o como Carlitos sin tres dedos. Odio a los tipos como tú, tesoro. Se creen superiores por ser fuertes y grandes, pero la verdad es que... Solo eres un delincuente más. No eres más que él -me señaló- no eres más que nadie, y por supuesto, maldito imbécil con el pene pequeño, no eres más que yo. Ahora te pido amablemente, cosa que no debería, que sueltes al nuevo ahora si no quieres que le diga a nuestro amigo Rey que use medidas drásticas contigo, y sabes que él me hace caso en todo. -sonrió

-No, no, Lenna, no le digas a Rey por favor. No sabes de lo que es capaz ese policía hijo de puta

-Suéltalo ahora.

El tipo me tiró al suelo y se fue caminando hacia otro lugar.

-¿Te golpeó mucho? -preguntó poniéndose labial en los labios

-N-no -intenté pararme pero caí de nuevo al suelo

-Parece que si -me dio la mano y me ayudó a caminar hacia los asientos que están en el comedor- Demonios, te chingaron la cara, nuevo.

No entendí muy bien lo que dijo, hace mucho tiempo que no escucho a alguien hablar con jergas mexicanas.

Ella se fue para luego volver con una botella pequeña de alcohol, curitas y algodón.

Me comenzó a limpiar la cara con un poco de algodón y alcohol y luego en puso una curita en la mejilla y otra en el cuello.

-Gracias...

Ella me miró y por un segundo no dijo nada, luego me sonrió tiernamente y me rodeó con sus brazos repentinamente. No sé por qué lo hizo, pero me gustó su acto. Su tacto era cálido y muy dulce...

-Quédate cerca de mí y no va a pasarte nada malo, créeme. Conozco a todos.

-¿Por que... Por que están aquí, Lenna?

-... Dicen que asesiné a mi pareja.

-¿Lo hiciste?

-No. Mandé a que lo hicieran, no quería ensuciarme las manos. Yo sé que estarás preguntándote por qué...

-No voy a juzgarte, yo también he hecho cosas malas y detesto que me digan que estuvo mal. No te preocupes por eso, debió ser algo muy malo para que lo hayas hecho

-Créeme, nuevo. No estoy loca, no lo hice por que simplemente lo quise, ese imbécil no merecía vivir.

-Te creo.

La hora libre terminó y volvimos a nuestras celdas. Ya era de noche y debíamos dormir, apagaron las luces de todo el pabellón.

-Buenas noches... Murdoc.

Al fin dijo mi nombre... *Suspiro*

-Buenas noches, Lenna.

👇

👇

👇
































Hola pvtos :u ❤❤ Dey ha vuelto xdxd y si, este es un maratón, el siguiente capítulo lo subiré en un rato más.

¿Saben? Es algo raro escribir jergas mexicanas por que soy de Perú ❤ pero si algo está mal, solo avísenme y yo lo cambio D:

Los... Los q... Los quiero m... Mucho (me ha costado decirlo xD) que tengan una hermosa noche y que suelen con el sexy Murdoc... Mmmcy ❤❤

¡Nos vemos al rato!

XOXO







SilenceDonde viven las historias. Descúbrelo ahora