Trago un nudo cuando la señora Munro (el ama de llaves) abre la puerta de la recámara del Laird.
Lo primero que noto es una hermosa cama con dosel, al fondo se encuentra una enorme chimenea, pero lo que me hace proferir un jadeo es él.
Se encuentra dentro de la bañera, tiene los ojos cerrados y cualquiera pensaría que se encuentra dormido, hasta que decide romper el silencio.
-Déjenos solos señora Munro, estoy seguro de que la muchacha sabrá hacer su trabajo- por fin abre los ojos, mis manos aprietan el paño debido a la intensidad de su mirada.
En cuanto la señora Munro sale de la habitación, mi respiración se vuelve más acelerada.
-no te quedes ahí parada- una sonrisa burlona aparece en su rostro- acércate muchacha-
Cuanto más me acerco más fuerte se vuelve el nudo en mi estómago, puedo escuchar el sonido atronador de mi corazón en mis oídos.
- ¿Qué hago? - noto el ligero temblor en mi voz y sé que el también lo hace cuando su sonrisa se vuelve más grande
-Lava mi cuerpo- su voz es más ronca- comienza por mi espalda-
En cuanto me encuentro a sus espaldas puedo notar las cicatrices que la surcan
-no eres la única con ellas muchacha- parece que me ha leído el pensamiento- todo buen guerrero tiene cicatrices- mis ojos se llenan de lagrimas que me niego a derramar debido a su ultimo comentario- me pregunto que lucha tuviste que ganar tu-
- ¿Qué le hace pensar que gané? -
- no estarías aquí de no haber ganado muchacha- comienzo a lavar su espalda para tratar de distraerlo, pero él toma mi brazo deteniéndome- estoy seguro de que eres una rival difícil-
-si lo que está esperando es que le cuente como fue que obtuve mis cicatrices me temo que está perdiendo su tiempo- me suelto de su agarre bruscamente- yo solo estoy aquí para ayudarle a bañarse así que le agradecería que me permitiera hacer mi trabajo- al parecer comprende mi incomodidad puesto que se limita a asentir.
Honestamente me muero de la curiosidad de saber como es que obtuvo todas esas cicatrices, en especial una que logré captar en su pecho en forma de luna, quiero saber el tipo de dolor emocional que le provocó cada una.
En cuanto termino con su espalda, continúo con sus brazos y termino por recorrer su pecho, pero su mano captura la mía frenándome justo cuando me acerco a esa extraña cicatriz, mi mirada se encuentra con la suya notando sus pupilas dilatadas.
No dice nada solo se dedica a observarme por lo que parece una eternidad, jadeo cuando suelta una especie de gruñido y tira de mí, llevándome a la bañera, mis manos tiemblan en cuanto mis palmas chocan en su pecho tratando de apartarme, pero el me sostiene fuertemente de la cintura.
-muchacha- su voz ronca causa estragos en mi
- ¿Qué... qué hace? -
-no lo sé- me acerca de tal manera a su cuerpo que termino sintiendo su aliento en mi cuello- lo único que sé es que no puedo dejar de pensar en ti- su voz en mi oído causa escalofríos a mi cuerpo- de imaginarte así- me sobresalto cuando muerde delicadamente el lóbulo de mi oreja- de tocarte así- trato de apartarme en el momento que su agarre en mi cintura se vuelve más intenso.
-por favor- sus labios siguen un lento y tortuoso recorrido a lo largo de mi clavícula- pare por favor- en un instante sus manos me alejan suavemente de su cuerpo mientras su mano acuna mi mejilla
- esta bien muchacha-su intensa mirada me hace desviar la mía a otra parte- te dije que no tomaría de ti nada que no estuvieras dispuesta a darme- cierra los ojos mientras toma una respiración profunda- pide a la señora Munro que ponga agua caliente para ti, y cambia tus ropas mojadas, para que no vayas a enfermarte, cuando estés lista te esperaremos en el comedor-
Lo ultimo que veo son sus ojos observándome como si fuera un pequeño corderito perdido y yo solo quiero llorar, porque no me está viendo con lástima, sino con ternura y no se cual de las dos opciones es peor, tengo que salir de aquí antes de que mi corazón termine lastimado.
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EIRE
FantasíaDos almas gemelas separadas por el tiempo, unidas por un hechizo. ¿Será suficiente el amor para soportarlo todo?
