Capítulo 22

655 62 0
                                        

Eire

En el momento que me pone en el suelo, le abofeteo con todas mis fuerzas, su mandíbula se tensa pero no dice nada, solo me observa furioso.

-¿Quien te has creído para tratarme así?- sigue sin decir nada así que continuo- no soy una de tus posesiones para que me tratas Como una-

-Tha gaol agam ort-

-No, no uses tu estúpida lengua para hablarme- le reto con la mirada- espero que te vayas dando cuenta de que- me quedo sin aliento cuando me acorrala contra la pared

-Te quiero- pega su frente a la mía haciéndome cerrar los ojos- eso es lo que he dicho- de repente me suelta haciéndome sentir vacía- me enferma verte con otro-

-Creia que me odiabas- le recrimino- has hecho todo por fastidiarme la vida-

-Porque te odio- su mirada triste dice otra cosa- te odio porque no puedo tenerte-

- Estás loco- intentó alejarme pero me sujeta por la muñeca

- Te quiero pero no confío en ti- traga mientras sus ojos se vuelven vidriosos- no confío en nadie-

- ¿Por qué?- mi voz sale en un suspiro

- La última vez que lo hice me lo arrebataron todo- me da una mirada suplicante- así que no puedo tenerte por ambas razones, no confío en ti y no quiero volver a perder a alguien que me importa-

-¿Cómo puedes quererme?- lo miro confundida- apenas y nos conocemos-

- Mi madre solía cantarme una canción por las noches-

Cuando la luna se vuelva opaca
Cuando los campos pierdan su color
Cuando la sangre hierva en tus venas
Conocerás entonces el amor

Te elevará a lo más alto con los dioses
Te enterrará al lado de los frutos
Podrás sufrir cuando le hayas perdido
Podrás reír cuando se encuentren juntos

-No pienso mentirte y decir que jamás había querido a nadie muchacha- su respiración está a la par de la mia- pero jamás entendí el significado de esa canción hasta que te vi-

Si alguien le viera pensaría estar viendo un león enjaulado, un hombre tan imponente viéndose atrapado en la vorágine de los sentimientos, deseando huir de ellos, una parte de mi corazón se rompió al verle así.

-Verte sonreír es como ver los primeros rayos del sol por la mañana- trago saliva- verte llorar es como sentir una puñalada, verte con otro es parecido al infierno- cierra los ojos un momento para tomar aire- pero no puedo arriesgarme de ninguna manera, ya sea a qué engañes o a qué te pierda, por eso he tomado una decisión-

-¿De qué hablas?-

-Te devuelvo tu libertad- le miro incrédula- te dejo ir para que sigas tu camino, olvidaré el motivo que te trajo aquí- se me acerca de nuevo para tomar mi cara entre sus manos, su pulgar acariciando mis labios- pero jamás podrás volver a pisar mi hogar-
Y me besa, me besa como si la vida se le fuera en ello

Me separo para mirarlo a los ojos y veo el esfuerzo que le cuesta esta conversación, me observa por última vez y luego desaparece dejándome con un con una sensación de vacío.

EIREDonde viven las historias. Descúbrelo ahora