Si muero, cariño, olvidame, olvidame y borra de tu dulce memoria cualquier rastro amargo de mi dura presencia...
Tienes que saber que si muero hoy, a media noche cuando mis ojos se estén cerrando, que esto fue desicion mía y que yo soy la única culpable de mi muerte.
Por favor, no llores, no derrames ni una sola de tus lágrimas ya que no dudare en creer que son más que una farsa para que me quede.
No te hagas la víctima de nuevo, no frente a mi, que me duele la cabeza hace más de dos horas de camino escuchando como te victimizas en un crimen donde tus huellas no están por ningún lado.
Puedes irte por la puerta de atrás, he dejado para ti unas cuantas cosas que te pertenecen, así como ese pedacito de corazón que siempre te perteneció pero nunca lo quisiste, como esas cartas que siempre te escribía de madrugada y nunca quisiste siquiera abrir el sobre.
Perdona el desorden que puedas encontrar en el pasillo, pero desde la última vez que estuviste aquí no pude hacer mucho, mi mente está demasiado cansada de dramas que ya se le ha olvidado como ordenar las cosas perfectamente y es que tu presencia no me hes de mucha ayuda.
Perdona el descaro, pero si voy a morir esta noche quiero hacerlo en paz y tú solo alteras mis sueños, me tienes intranquila y no puedo dormir. Y perdona, si esta vez no vuelvo a caer en tus brazos, perdona si te pido que me olvides... Perdona si estas últimas palabras las digo cruzado los dedos atrás de mi espalda.
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Soy Sólo Ocasional.
RandomCartas, poesías o simples escritos con trozos de un alma rota con ganas de vivir entre escombros de amores temporales, a esas personas que ya no están o se fueron sin un adiós.