DÍAS DESPUÉS...
—¿Hablas en serio? —me dijo Judy mientras se tumbaba en la cama. Yo estaba frente a ella, sentada en la silla de mi escritorio.
—¿Y por qué no? —respondí.
—Porque no le quieres.
—Sí le quiero. Puede que no igual que a Caleb, pero le quiero.
—Nicole, no sientes lo suficiente para darle una oportunidad.
—Ahora puede que no, pero sí lo sentí. Además, Christopher tiene razón, me atrae físicamente.
—Aun así, ¿no sería un poco raro? Es nuestro mejor amigo.
—Eres la menos indicada para hablar de eso, cuando tú estás saliendo con el hermano de tu mejor amiga. Y bueno, puede que ahora no, pero sé que con el tiempo llegaré a quererle igual que él a mí.
—Creo que deberías pensarlo un poco más, ¿no crees? Más que nada porque aún estás en shock por el beso de Caleb.
—No, lo tengo claro, voy a darle una oportunidad.
De repente, Christopher entró en mi habitación como si fuera su casa, se puso encima de Judy y empezó a besarla. Judy se reía entre beso y beso que le daba mi hermano.
—Christopher, por favor, tienes tu habitación —dije molesta, pero él no me contestaba.
—¡Chris! ¡Sigo aquí! —él dejó de besar a mi mejor amiga para girar la cara y contestarme—.
—Te puedes ir yendo.
Suspiré y salí de la habitación, cerré la puerta y bajé al salón a ver la tele.
Ay, ¿por qué me haces esto, Caleb?
Bfff, Nicole, deja de pensar en él, no te merece, ¿no ves que te hace hablar contigo misma?
Me reí sola por hacer tal tontería y pensé: ¿por qué no llamar a Adén y proponerle estar juntos? Además, quería echarle la bronca por pegarle y amenazar a Caleb. Así que cogí mi móvil y marqué su número.
—¿Nicole?
—Hola, Adén. ¿Puedes quedar ahora? Tengo que hablar contigo.
—No sé, Nicole, estoy estudiando, mañana tengo un examen.
—Por favor, Adén, solo será un rato, de verdad es importante.
—Bueno, vale, está bien. ¿En tu casa?
—No, en mi casa están Judy y Chris en un momento... incómodo.
—Vaya, eso es... inesperado. Bueno, yo estoy solo en casa, ven si quieres.
—Vale, llego en cinco minutos.
Colgué el teléfono sin dejar que contestara y fui rápidamente al baño. Me puse un poco de color en las mejillas y algo en los labios, cogí mi bolso y fui a casa de Adén. Tardé un minuto en llegar, ya que es mi vecino.
—Hola, guapa —me abrió sin camiseta. Me quedé unos segundos mirándole; la verdad es que me atrae.
—Hola, Adén —dije un poco borde, aún molesta con él por pegar y amenazar a Caleb. En estos días no le había comentado nada porque no quería decir cosas en caliente y luego arrepentirme.
—Bueno, vamos a sentarnos. ¿Quieres tomar algo?
—No, gracias.
Nos sentamos en el sofá y dijo:
—Tú dirás.
Lo miré fijamente durante unos segundos y, sin pensarlo, empecé a golpear su pecho. Él apenas se movía.
ESTÁS LEYENDO
EL AMOR DE TU MIRADA
Teen FictionEn esta historia descubriras el amor ente Nicole y Caleb, Nicole es una chica inocente que se enamora locamente de su compañero de pupitre, Caleb, el típico chico popular que solo juega con las chicas, se hacen muy amigos pero cuando Nicole cree que...
