Cap. 32 Dos meses despues

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DOS MESES DESPUÉS...

Estos dos últimos meses han sido maravillosos.
Delante del instituto seguimos siendo unos desconocidos, pero fuera de él... somos la pareja perfecta.

Sus padres ya saben lo nuestro. Vamos al parque, tomamos algo, cenamos juntos, vamos al cine... Hemos tenido sexo increíble en muchos sitios: en la piscina, en la ducha, en su casa, en la mía... siempre y cuando mi hermano no esté cerca.

Hemos pasado todo este tiempo enredados el uno con el otro, y ha sido perfecto. Siempre imaginé que algún día podría llegar a vivir esto con Caleb… y no me equivoqué.

Han sido los mejores meses de mi vida, y espero que esto dure mucho más. Estoy profundamente enamorada de Caleb. Y él también lo está de mí.

Ahora mismo estamos en la puerta de mi casa, despidiéndonos.

—No me quiero ir —dijo mientras acariciaba mi cara.
—Ni yo... —roce mi nariz con la suya.

—Pero tendré que irme... Mañana hay instituto. Además, como salga tu hermano y me vea aquí...

—Tienes razón —nos dimos un beso profundo—. ¿Mañana vienes a buscarme al mismo sitio, a la misma hora?

—Sí, cariño —volvió a besarme—. Te amo.

Se dio la vuelta y se fue. Yo entré en casa con una sonrisa gigante, como cada día desde que estoy con él. Todo es tan mágico...

—¡Chris, ya estoy en casa!

—Hola, Nicole… Llegas tarde.

—Solo cinco minutos...

—Quiero que me seas sincera, Nicole.

—¿Qué?

Christopher me miró con seriedad.

—Desde que volviste de la playa con ese desgraciado has cambiado. Llegas tarde a casa, cuchicheas con Judy a mis espaldas, casi siempre estás fuera...

—¿No puedo disfrutar de mi adolescencia?

—No estoy diciendo eso… solo... ¿hay algo entre tú y Caleb?

—Solo somos amigos.

—Nicole… sé que tienes miedo porque sabes que no me cae bien. Pero me duele mucho más que me mientas.

—¡No te miento, ¿vale?! Solo somos amigos.

—Nicole...

—¡Déjame! ¡No puedes mandarme como si fueras papá o mamá!

—Nicole, deja en paz a papá y mamá.

—Entonces deja tú de comportarte como ellos. Ya no soy una niña. Tengo diecisiete años, puedo cuidarme sola.

Subí a mi habitación y cerré la puerta de un portazo.

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EL AMOR DE TU MIRADAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora