Cap 14 No quiero hacerle daño

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—¿Christopher? ¿Qué haces aquí?

—¿Te molesto?

—No, simplemente… no esperaba verte. Sé que no te caigo bien.

—Solo vine para que me digas qué hacías hace un rato en mi casa, dándole la mochila a mi hermana y diciéndole que sentías "lo que había pasado".

—¿No te lo contó Nicole?
—(Negué con la cabeza).
—Entonces, ¿por qué no se lo preguntas a ella? No creo ser la persona adecuada para contártelo.

—Ya le pregunté. Me dijo que hablaron, que discutieron… pero sé que me está ocultando algo. Por eso vine a verte.

—Está bien, te lo diré. Pasa, por favor —Caleb soltó un suspiro. Entré, me ofreció sentarme en el sofá y lo hice—. Hoy, en el recreo, hablé con tu hermana para pedirle perdón. Ella me lo aceptó… pero luego me dijo que, aunque me perdonaba, no quería que siguiéramos siendo amigos.

—No entiendo, Caleb. Le dijiste que no la querías, luego la besaste y ahora quieres volver a ser su amigo. ¿Por qué? ¿Por qué la besaste? ¿Por qué sigues buscándola después de cómo la trataste?

—No lo sé, Christopher. No sé qué me pasa con tu hermana. Hoy, después de clases, le propuse hablar en mi casa… y sin pensarlo, me lancé sobre ella. La besé.

—¿Qué intenciones tienes con mi hermana, Caleb?

—No estoy enamorado de ella, Chris —respondió, sin mirarme—. Y no quiero que lo malinterpretes… pero hay algo en tu hermana que me jode la cabeza.

—¿Cómo que "te jode la cabeza"?

—Es que… no lo entiendo. No la busco porque la ame, ni porque quiera tener algo serio con ella. La busco porque... cuando estoy con ella, siento que pierdo el control. Siempre he tenido claro lo que quiero, con quién quiero estar, cómo actuar… pero con Nicole todo se rompe. Me hace sentir cosas que no sé manejar, que me asustan. Me atrae porque me saca de ese lugar seguro en el que siempre estoy. Es como si provocara en mí algo salvaje… algo que ni siquiera sabía que estaba ahí.

—Entonces solo la deseas.

—No es solo deseo. Es como... un reto, una obsesión. Algo que no debería sentir, pero que me domina. Y me odio por eso, Chris. No quiero hacerle daño, pero tampoco sé cómo alejarme sin sentir que pierdo algo.

—¿Y mientras tanto qué? ¿La sigues confundiendo, la besas, la haces sentirse culpable? Aléjate de ella Caleb, déjala en paz de una vez

—Lo sé. Por eso me voy a apartar. Porque al final, no soy bueno para ella. Ni ella para mí

(Salí de la casa de Caleb).

Caminé lo más rápido que pude hasta casa. Tenía que hablar con Nicole. ¿Por qué me mintió? ¿Por qué no me contó lo que había pasado? Soy su hermano, la habría apoyado incluso en algo peor. Me siento dolido. No quiero ser muy duro con ella, pero sé que tampoco lo estará pasando bien, sabiendo que le fue infiel a Aden.

Cuando llegué, vi a Nicole en la cocina, preparando la cena. Judy estaba en el sofá, viendo un reality en la tele.

—Tenemos que hablar, Nicole.

—Vale… dime.

—Fui a casa de Caleb.

—¿Qué? ¿Qué hacías en su casa?

—No, Nicole. La verdadera pregunta es: ¿qué hacías tú esta mañana en su cama, revolcándote con él?

—¿¡Qué!?

—Eso mismo. ¿Cómo pudiste hacerle esto a Aden? ¡Es tu novio!

—¿Y tú por qué fuiste a hablar con Caleb a mis espaldas?

—¡Ese no es el punto! ¿Por qué hiciste lo que hiciste?

—¡Porque lo amo, Chris! ¡Lo amo! Por eso lo besé, por eso no lo aparté y por eso no te dije nada.
(De repente, Nicole rompió a llorar. Me sentí culpable. No quería herirla).

—Enana… lo siento.

—No, tienes razón. La culpa es mía. Lo que hice estuvo mal. Estoy con Aden. Debí haberlo pensado mejor, debí haber alejado a Caleb. No debí dejarme llevar…

—Nicole, no es solo tu culpa. Él fue quien te besó. Solo quiero que pienses en una cosa… ¿Aden te hace feliz?

—Sí… me encanta estar con él. Siempre me apoya.

—¿Y Caleb?

—Lo amo… pero estar cerca de él solo me hace daño.

—Entonces ya sabes lo que tienes que hacer.

(Judy se levantó del sofá y abrazó a Nicole con cariño).

—Sí, Nicole —dijo Judy suavemente—. Ya sabes lo que tienes que hacer. Chris y yo vamos a estar aquí para ti. Siempre.

—Tenéis razón. Tengo que dejar de pensar tanto en los demás y empezar a pensar más en mí. Voy a seguir con Aden… y voy a hacer como si Caleb no existiera. Y solo con tomar esa decisión, ya me siento un poco mejor.

EL AMOR DE TU MIRADAHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora